Poder Judicial: loca, loca, pero Chabela distrajo mil 400 millones de pesos

Línea Caliente
Poder Judicial: loca, loca, pero Chabela distrajo mil 400 millones de pesos
Por Edgar Hernández*
¡Lagunas
mentales y ataques de ira de Isabel Inés Romero Cruz!
Prostituido
y abusado en sus deberes legales, el Poder Judicial en Veracruz se ha
convertido en una cueva de bandidos.
Y
es que si el breve paso de Sofía Martínez Huerta, magistrada presidenta del
Tribunal Superior de Justicia, al arranque del sexenio, registra el desvío de
600 millones de pesos -reserva bajo resguardo del Consejo de la Judicatura- con
la actual Inés Isabel Romero Cruz, la famosa Chabela del cuento de las locas,
el extravío, distracción, robo o subejercicio del dinero público asciende hasta
el momento a 900 millones de pesos.
Son
900 millones de pesos más lo que se acumule del Fondo de Pensiones de la
institución que nadie sabe dónde están, de acuerdo a la magistrada Concepción
Flores Saviaga, quien ha prometido “ir hasta el fondo” en este asunto.
A
ello se suma la escalada persecutoria contra la propia magistrada Concepción
Flores Saviaga, así como Cecilia Yolanda Castañeda Palmeros y Beatriz Rivera
-una despojada de la “Sala de lo Familiar” bajo su responsabilidad, la otra
jubilada y echada de su oficina de manera ilegal y la tercera advertida de
despido- por no cooperar con la reducción de sus salarios en un 30 por ciento
para ajustar el gasto presupuestal junio diciembre por 500 millones de pesos.
El
caso de Yolanda Cecilia se recrudeció al despojar a su madre, de 103 años de
edad, de su pensión alimentaria y advertirle que de persistir con sus denuncias
sería llevada a prisión.
¿Dónde
quedaron esos 500 millones faltantes?
Nadie
sabe, nadie supo.
De
pronto al aproximarse junio, mes de elecciones, el dinero tomó otro rumbo y las
sospechas se acrecentaron.
¿Acaso
se distrajo el dinero público en la compra del voto?
Los
siguientes cuatro meses serían de predicamento, pero fundamentalmente de una
escalada de agresiones en contra de los magistrados disidentes que exigieron al
portal de transparencia se clarificara el destino presupuestal al observar que
de la noche a la mañana las arcas del Poder Judicial estaban vacías.
Y
las sospechas se hicieron públicas lo cual provocó airadas reacciones de “Chabela”,
titular del Poder Judicial quien a cada denuncia respondía con agresiones y
despidos.
No
dejaron, sin embargo, de hacerse públicos sus excesos de poder.
De
entrada la venta al mejor postor de 55 plazas que entran en función el primero
de octubre con motivo de la creación de juzgados en materia laboral, así como
los sospechosos manejos de la directora de Administración del TSJ, Joana Marlén
bautista Flores -amiguita del Eleazar Guerrero, Subsecretario de Finanzas y
primo hermano del gobernador- que dieron lugar a un subejercicio de 500
millones de pesos.
A
ello se suman los 100 aviadores que metió el diputado Juan Javier Gómez Cazarín
al Tribunal cobrando salarios superiores a los 70 mil pesos, así como el
nepotismo que llegó para quedarse.
La
propia presidenta del TSJ ha metido a su familia a importantes cargos con
jugosos salarios, particularmente a su hijo Marlon a quien literalmente le
regaló el juzgado de Martínez de la Torre sin reunir el mínimo perfil.
En
días pasados se hizo pública una fotografía donde se observa a Rocío Nahle
charlando con Chabela, gráfica que dio lugar a la interpretación de respaldo de
la “próxima gobernadora” a la magistrada.
La
foto, sin embargo, no ayudó en nada ya que sigue saliendo el estiércol a flote.
Con
la carpeta de investigación 49/2021, a cargo de la Fiscalía Segunda, adscrita a
la Dirección de Investigaciones Ministeriales, fue ratificada la denuncia en
contra de Isabel Inés Romero Cruz, por el delito de homicidio en grado de
tentativa, en contra del abogado Mario Santés Álvarez, al dejarlo sin la
atención y medicamentos idóneos, la consecuencia deviene fatal”.
Su
asesor jurídico, el doctor Tomás Mundo Arriasa, requirió por tanto, a la
Fiscalía General de Veracruz, para que se le practique a la presidenta del Tribunal
Superior de Justicia, una tomografía computarizada “con la finalidad de
determinar si padece algún problema en la corteza cerebral”.
Y
es que hay versiones debidamente documentadas de que a la magistrada Inés
Romero le han detectado síntomas que podrían significar la existencia de un
caso de prosopagnosia, esto es: un trastorno vascular cerebral caracterizado
por la incapacidad para reconocer caras conocidas.
“De
confirmarse algún problema de carácter cerebral, se tendría que abrir un debate
para definir si está en condiciones de atender la responsabilidad que le fue
conferida”, declara Mundo Arriasa.
El
asunto pues, no está tan sencillo ya que de confirmarse la “prosopagnosia” de
Chabela se abriría la puerta para que al menos a medio gobierno -empezando por
Cuitláhuac- se les revise la corteza cerebral que en los hechos se observa no
les funciona.
Tiempo
al tiempo.
*Premio
Nacional de Periodismo