PROMETEO EN LOS INFIERNOS
PROMETEO EN LOS INFIERNOS
Por Rafael Rojas Colorado

Sabemos
que Prometeo es un dios inmortal del Olimpo, pero fue castigado por Zeus por
entregar el fuego sagrado a los mortales, a través del mismo: el conocimiento,
el arte y la estética.
Albert
Camus, a través de un relato al que tituló “Prometeo en los infiernos”, se
pregunta ¿Qué significa Prometeo para el hombre actual? Ese rebelde que se
revela ante los dioses es el modelo del hombre contemporáneo y esa protesta que
elevó hace miles de años, concluye en la actualidad, en una convulsión
histórica, sin embargo, ese perseguido lo sigue siendo entre nosotros y nos
tapamos los oídos ante el grito de rebeldía humana de quien lo hace en
solitario.
El
hombre de hoy es el que se lamenta y vive privado en la estrecha superficie de
la tierra, es el hombre que carece del fuego y de alimento, para este hombre la
libertad es un lujo, una utopía. Prometeo es un dios que amó a la humanidad,
por esta razón le regala el fuego, la libertad y las artes, para que
vislumbraran un mundo diferente y sean libres, sin embargo, si Prometeo se
presentara en la actualidad, con toda seguridad, en nombre de la humanidad,
también lo encadenaríamos a la roca para que el buitre le devorará el hígado,
tal y como lo hicieron en su tiempo.
Adán
es el hombre del paraíso, este no pensó en su descendencia, solo desobedeció
una orden divina, probó el fruto del conocimiento y heredó el pecado y ganarse
el pan con el sudor de su frente a sus futuras generaciones.

Dice
Albert Camus, hace algunos años intenté hacer el periplo de Ulises, en ese
tiempo una persona con escasos recursos se atrevía y lo hacía, pero nos
abstuvimos a viajar y entramos al infierno, las puertas ya están cerradas y no
se ve cómo salir. La humanidad carece del fuego de Prometeo y de la libertad.
Los años aún están por venir, por todos lados se escuchan los lamentos, el
sufrimiento y el dolor ya no hay lugar para los animales.
Hay
muchas cosas que faltan por hacer, volver a reinventar el fuego, a estructurar
el trabajo para saciar la sed y calmar el hambre del cuerpo.
La
historia está estéril, el brezo ya no crece, el hombre ha elegido esta historia
y no se puede apartar de ella, es esclavo de la misma. Es aquí en donde el
hombre actual traiciona a Prometeo, el de pensamiento osado y corazón ligero,
es aquí donde se vislumbra la miseria de los hombres que Prometeo quiso de todo
corazón salvar.
Amigo lector, le recomiendo
este relato del francés Albert Camus, seguramente lo disfrutará, pero a la vez
lo hará reflexionar acerca del comportamiento de la humanidad, usted tiene la
palabra y es muy respetada. “Un libro lo conduce por el camino de la
sabiduría”.