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ARS SCRIBENDI

            Tarde de otoño, gris pero cálida, café e interesante conversación con el estudiante de ingeniería Biomédica, Alexandro Contreras Flores. Entre sorbo y sorbo del aromático, me fue narrando su pasión por los números, desde la niñez se sintió atraído por ellos, percibía que algo le reservaban. Primero los exploró en la aritmética, más tarde en la matemática, se fue introduciendo en ese lenguaje abstracto pleno de simbolismos que mucho comunican a los que se atreven a despertarlos.

            En realidad, Alexandro aspiraba a graduarse de médico, esa era su prioridad, aunque una difusa voz en sus adentros lo perturbaba y lo seguía induciendo por los senderos de los números, pues estos también poseen cierta musicalidad, y es probable que le persuadieran un talento dormido que al paso del tiempo fue siendo iluminado por el profundo estudio que les comenzó a dedicar. Finalmente, la medicina está muy ligada a la matemática, la trigonometría y la geometría, son herramientas que facilitan el trabajo de un cirujano.

            Alexandro Contreras Flores, estudiaba la preparatoria en el Colegio México, Recibe motivación del maestro Guillermo, quien enseñaba física en esas aulas. Visita las redes sociales y se sorprende al notar que “Una bolsa se sumergía al inyectarle aire”, a esto se le llama (músculos de aire) un profesor carente de quehacer pedagógico, lo desmotiva y el joven estudiante, llora amargamente ante esa reprobable conducta, sin embargo, de lo más profundo de su ser se eleva el orgullo, la voluntad y la autoestima y se compromete consigo mismo a demostrar de lo que es capaz de conseguir en el camino de la vida.

            Al egresar de la preparatoria, ingresó a la universidad Anáhuac, pues la carrera que el anhelaba solo allí se ofrecía, pero al mes de iniciar sus estudios, descubre que la Universidad Veracruzana abría la apertura para la carrera Ingeniero Biomédico, –literalmente es la unión de dos mundos, medicina y matemática–. Además, sus progenitores, ambos profesionistas, son egresado de la universidad veracruzana, el joven Alexander, anidando esa lealtad a este liceo, no duda en inscribirse para cursar los estudios que más desea.

            Actualmente cursa el noveno semestre de la carrera en mención. Circuitos eléctricos en corriente alterna, es una materia de su predilección. Hace dos años dio seguimiento a un proyecto que comenzó en la preparatoria; teniendo como tutor al doctor en Astrofísica, Agustín Gallardos del Ángel, y en seis meses quedó concluido. Este sistema es una aportación a la medicina que ayudará, sobre todo aquellos pacientes que la naturaleza los dotó de un cuerpo no bien distribuido, entre otras correcciones como medir la electricidad en el cuerpo humano.

            Ha recibido apoyo profesional de los maestros Roberto Castañeda y Alfonso Chávez, quienes lo invitaron a una convención internacional en el Cayo Santa María, en cuba. En la isla dio una ponencia y explicó que su equipo servirá para la rehabilitación de los pacientes, incluyendo la Atrofia, pérdida de masa muscular.

            Dentro de caos social que se vive en la actualidad, aún hay seres que luchan por el bien estar de la sociedad, que siempre se sacrifican y se comprometen por dejar una huella de su trabajo y del espíritu en beneficio de quien lo necesite. Lamentablemente para estas personas no hay apoyos económicos, lo que es una verdadera tristeza y adversidad con la que se enfrentan. En el caso de Alexander Contreras Flores, no encontró nada a su favor, por lo que tuvo que, con el esfuerzo de su familia, solventar sus gastos personales a Cuba. Se espera en el breve futuro sea verdaderamente respaldado en su proyecto que se suma a la medicina moderna.

ALEXANDER, MUCHAS FELICIDADES

rafaelrojascolorado@yahoo.com.mx