
QUIERO SER POETA
Por Rafael Rojas Colorado
La Presentación del poemario
INSTANTES y otras colecciones, escrita por el académico Felipe Garrido Reyes,
tiende un camino en busca de la definición de la poesía; cada filósofo y cada
poeta de diversas épocas, posee su propia apreciación; algunas muy satisfactorias,
pero no exactas, pues la poesía es una creación literaria que va mucho más allá
del mismo lenguaje humano. Según expresa que Platón sostenía que se debe de
anidar dentro de sí mismo un dios para inspirar poesía; solo así se puede crear
belleza. Pienso que también se debe de tener un diablo para revelarse, tal como
lo hicieron los poetas malditos que desafiaron la sociedad francesa de su
tiempo.
El jueves 21 de agosto, el doctor, escritor y
poeta, Mario Miguel Ojeda Ramírez, presentó su poemario, INSTANTES y otras
colecciones. Pero él ya es un poeta por naturaleza, pues he leído sus
anteriores novelas y cuentos. En esas expresiones en prosa, se descubren halos
poéticos, historias bien descritas y pobladas de imágenes que me hacen evocar a
cien años de soledad de Gabriel García Márquez y, entre otras obras los cuentos
de Rulfo. La poesía se hospeda y arropa en todas las expresiones del arte:
pintura, música, arquitectura, escultura, en la danza, la literatura e incluso
en la simplicidad de la vida cotidiana; la poesía está presente, solo se
requieres cierta sensibilidad para descubrirla y hacer conexión con el instante
preciso. Este poemario contiene el amplio conocimiento de la estructura
poética, la aguda observación del entorno, para atrapar una idea y, a través de
la sensibilidad y el conocimiento, las emociones y sentimientos, construir
estrofas y versos que algo nos despiertan al leerlos.
El yo poético nos conduce a
través de una mirada retrospectiva a su infancia, a sus seres queridos, los
amigos, el entorno, logros, y entre otros conceptos, los viajes al extranjero,
el amor a la vida y el amor que solo puede entregar a una sola mujer, su esposa
e hijo. Mario Miguel escribe a través de versos, historias plenas de amor y
dulzura, de lucha cotidiana. Los poemas llevan cierta sonoridad y
musicalización que nos entrelaza con otras épocas, las que le han correspondido
vivir y en las que ha superado la adversidad. Al leer algunos poemas, aunque no
pierden el ritmo, da la impresión de que se detiene, como si la nostalgia lo
acompañara en esta aventura poética y deseara quedarse más tiempo en estas
estrofas que le están acercando un fragmento de vida.
El poemario instantes, devela
precisamente los instantes que el poeta utilizó para evocar, para sentir y
escribir a sus ancestros, a los amigos de aquella edad, al desarrollo de su
vida de como comenzó su existencia y hoy se siente bendecido por ser premiado
con el amor a que todo ser humano tiene el derecho de poseer.
Los poemas están libres de
metáforas, símiles y personificaciones, el sujeto lírico parece ausente, porque
el sentimiento nace de sus adentros y vuela directo al verso pasando por los
filtros del sentimiento, la inspiración, talento, emociones, ideas y conocimiento.
No es el caso comentar los
poemas, el lector tiene el derecho de explorar y expresar su punto de vista, su
apreciación y percibir directamente lo que el poeta comunica. Pero este
poemario devela la inquietud, la emoción y el sentimiento de un poeta que posee
infinito amor a la vida, se detiene un instante, para acercar recuerdos desde
su infancia, recuperar con él corazón la amistad de los viejos amigos que no se
perderán en la distancia, se quedan en estos versos igual en él corazón.
Los poemas son muy objetivos, no
tienen algún recurso literario que los haga complejos. Cada imagen despierta
sentimientos y añoranzas, también admiración y reconocimiento. Un estilo llano
e incluso fresco, alguna esporádica rima que no impide que se rompa el camino
por donde danza el verso en busca del punto final.
En estos versos nos encontramos
los seres humanos, pues nuestra existencia es similar, todos poseemos
sentimientos sin importar la atmósfera que nos envuelva. Leer estos poemas hace
posible la fuga de un suspiro, tal vez una lágrima que la asome la nostalgia y
la evocación, pero también la lucha inquebrantable que el hombre debe de tener
para encontrar la luz y la felicidad a que tiene derecho en la vida.
La Casa Museo María Enriqueta en
Coatepec, Veracruz, fue el espacio que arropó este evento literario, en los que
el autor del poemario, doctor Mario Miguel Ojeda Ramírez; acompañado del
Académico y poeta Felipe Garrido Reyes; Poeta Themis Ortega Santos, Guillermo
Cuevas, Jahaciel Venegas y Rafael Rojas colorado, tuvieron un interesante
conversatorio acerca del poemario Instantes y otras colecciones y en busca del
sentido de la poesía. La asistencia fue vasta y aplaudió cada participación de
los ponentes.
Mario Miguel Ojeda Ramírez, con
el presente trabajo, se consolida como un escritor de novela, relatos y poemas.
Es un literato que sabe narrar historias y estructurar poesía en verso libre y
sonetos. Sus trabajos literarios van ganando lectores, él experiencia y la
observación se convierte en un sexto sentido para continuar entrelazando letras
y construir estructuras que enamoren al lector, pero, sobre todo, que esa
musicalidad que emiten sus letras, sean un ejemplo a seguir. Bien por el doctor
Mario Miguel Ojeda Ramírez; En estos tiempos que se están viviendo donde las
adversidades parecen estar rebasando el orden social; el escribir poesía es
como una luz que ilumina un camino para salvarse de la barbarie y soñar con un
mundo mejor.
Cuando niño, escuchó una vocecita
que lo inducía a la poesía; pero el tiempo a veces se comporta muy lento, tardo
cerca de sesenta años, pero cumplió ese prematuro anhelo, ahora, Mario Miguel
Ojeda Ramírez, ya es un poeta.
Agradecimiento especial a: Mónica
Polanco Rodríguez.
rafaelrojascolorado@yahoo.com.mx