REAPARICIÓN DE LA DRA. BEATRIZ GUTIÉRREZ MÜLLER DE LÓPEZ
El Regional Coatepec 18 de agosto de 2025
REAPARICIÓN DE LA DRA. BEATRIZ GUTIÉRREZ MÜLLER DE LÓPEZ
En el presidencialismo mexicano, a la esposa
del Presidente se le conoce como “Primera Dama” durante su mandato.
Desde la frontera de los presidentes Zedillo y
Fox, las esposas de ambos —Nilda Patricia y Martha, respectivamente—
contrastaron en su actividad pública: la primera, centrada en el hogar y la
familia; la segunda, con un papel protagónico en diversos foros y momentos de
la vida nacional.
La señora Beatriz Gutiérrez, esposa de Andrés
Manuel López Obrador, revolucionó el sentido de esa posición, en sintonía con
el movimiento de transformación.
Desde 2018, la Dra. Beatriz Gutiérrez Müller de
López —escritora y catedrática— rechazó ser llamada “Primera Dama”. Con ello
rompió la tradición de que las esposas de los presidentes encabezaran el
Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF). En cambio,
pidió y aceptó un cargo honorario, lo que motivó la creación de una instancia
dependiente de la Oficina de la Presidencia: la Coordinación Nacional de
Memoria Histórica y Cultural de México. Ya desde ahí envió un mensaje claro de
diferencia con respecto a sus antecesoras.
Cabe recordar que Margarita Zavala y Angélica
Rivera tuvieron influencia social y política relativa, con diferencias
notables: Margarita, con oficio político que le permitió proyectarse en la vida
nacional e internacional; Angélica, desde otro ámbito, con talento y
sensibilidad en atención pública, aunque más acotada, según opinan algunos.
Mi impresión es que Beatriz es una mujer de
gran temperamento —a veces parece buscar la confrontación—, pues se emociona
con los vaivenes del servicio público. Eso influye en la percepción social,
primero en su papel como esposa del Presidente y ahora en su dinámica como
escritora y académica.
No puede dejar de reconocerse que es un activo
relevante en la trinchera política y personal de AMLO, pues los esposos se han
acompañado en momentos de alta tensión, tanto en lo local como en lo
internacional.
Quienes la han tratado de cerca advierten que
es una mujer con fuerte personalidad. Basta recordar su presencia en San Juan
de Ulúa, entre el Faro Venustiano Carranza y el Recinto a Benito Juárez, en el
Puerto de Veracruz, donde promovió el “Fandango por la Lectura”. Ahí y a
diferencia del protocolo del entonces gobernador Cuitláhuac García, que excluía
a actores ajenos a Morena, Beatriz pidió invitar y dar un lugar a la alcaldesa
de Veracruz, Patricia Lobeira. Aquella ocasión se mostró que la Doctora
instruyó a su equipo logístico y de protocolo al cuidar un acto cultural de
gran nivel sin exclusiones, menos aún de una mujer en funciones como máxima
autoridad municipal.
En resumen, la reaparición de la Señora Ex
Coordinadora Nacional de Memoria Histórica y Cultural de México confirma que su
accionar en actividades culturales y académicas no riñe con su papel actual de
esposa, compañera y madre de familia.
DE
SOBREMESA
Beatriz Gutiérrez Müller seguirá apareciendo en
la vida pública por su participación en eventos de carácter histórico y
cultural, dentro y fuera del país, siempre alejada del quehacer partidista de
su esposo.
El empoderamiento de la mujer también se
refleja en este tipo de figuras —llámense o no “Primeras Damas”—, pues
contribuyen al mejor desarrollo de la vida pública e histórica de México.
UN CAFÉ
LECHERO LIGHT
Su reciente escrito difundido no permite que se
oculte el recio carácter que posee, y que evita distanciarse del interés por
los hechos que suceden en lo nacional e internacional, y sobre todo, en su
entorno familiar.
Beatriz Gutiérrez Müller, es mujer inteligente
e idealista, sin camuflajes.
¡ES
CUANTO!