Ciudad de México 28 octubre 2026.- El Fondo Verde para el Clima (GCF, por sus siglas en inglés) aprobó 85.3 millones de dólares en pagos por resultados para México, en reconocimiento a los logros del País en la reducción de emisiones derivadas de la deforestación y la degradación forestal.
La decisión fue adoptada durante la 46 reunión de la Junta Directiva del mecanismo, realizada en Songdo, Corea del Sur.
El pago reconoce aproximadamente 12.9 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente (tCO2e) en reducciones de emisiones de gases de efecto invernadero alcanzadas durante el período 2018-2019.
Los recursos serán reinvertidos, con el apoyo de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), en colaboración con la Comisión Nacional Forestal (Conafor), en un proyecto de 6 años dirigido a la conservación de los bosques, el fortalecimiento del manejo sostenible de los recursos forestales y ganaderos y la mejora de los medios de vida rurales.
“Este financiamiento permite convertir los resultados climáticos alcanzados por México en nuevas inversiones para sus bosques y para las comunidades que los conservan. Junto con el Gobierno y los actores territoriales, buscaremos que estos recursos generen beneficios duraderos para la conservación, la producción sostenible y los medios de vida rurales”, indicó Lina Pohl, Representante de FAO en México.
En un comunicado, la FAO señaló que espera que el proyecto beneficie de manera directa e indirecta a 33,720 personas, de las cuales el 30 por ciento serán mujeres.
El nuevo financiamiento. agregó, apoyará la conservación y el manejo sostenible de los bosques en 205.000 hectáreas mediante esquemas de Pago por Servicios Ambientales.
Los apoyos se concentrarán en Chiapas, Guerrero, Jalisco, Michoacán, Oaxaca, Quintana Roo y Yucatán.
“Una de las soluciones clave para reducir la deforestación en México es disminuir la presión derivada de la expansión de sistemas ganaderos no sostenibles. Generar resultados e impactos en este ámbito requiere invertir tanto en la conservación de los bosques como en sistemas productivos más sostenibles en tierras ya destinadas a la actividad pecuaria”, remarcó la FAO.
Este proyecto, destacó, apoyará a 1,600 unidades de producción para restaurar potreros degradados y adoptar prácticas como el pastoreo regenerativo, la mejora de la producción de forraje, la conservación de suelos y agua y el establecimiento de sistemas silvopastoriles que integran árboles, ganado y pastizales.
“Esta iniciativa se fundamenta en una realidad clave: los bosques tropicales secos contribuyen de manera decisiva a la producción ganadera a través del pastoreo y del aprovechamiento de recursos forrajeros. Por ello, su conservación y manejo adecuado son esenciales tanto para la acción climática como para el bienestar de miles de pequeños productores rurales”, señaló Sergio Graf, Director General de la Conafor.








