Recordar es volver a vivir
LA OTRA VERSIÓN:
Recordar es volver a vivir
Por René
Sánchez García
Entre tantos libros, revistas
y periódicos que he venido acumulando desde hace ya varios años, me encontré
con un boletín que me hizo recordar
mis primeros momentos laborales dentro de la Universidad Veracruzana. Se trata
de un documento escrito de tan solo 23 páginas y que data del mes de agosto del
año de 1973.
En el mes de octubre del año
de 1972 visité el Centro de Estudios Educativos, que en aquellos momentos
dependía de la Escuela de Pedagogía, misma que estaba dentro de la estructura
de la Facultad de Humanidades de la Universidad Veracruzana, a fin de que la
Mtra. María Esther Saleme de Burnichón, directora del recién fundado CEE, me
auxiliara en mi tesis de licenciatura, cuyo tema era: “La educación rural en
Veracruz”.
De dicha maestra recibí las
indicaciones pertinentes para estructurar dicho trabajo de investigación
recepcional, misma que me sirvieron de mucha ayuda. Pero a finales de ese año,
dicha profesionista argentina se vio en la necesidad de retornar a su país,
quedando provisionalmente el profesor Adolfo Ruíz Anell como encargado de dicho
Centro.
En el boletín mencionado aparece un excelente trabajo escrito de la
maestra Saleme, donde habla de la definición y objetivos, de las actividades
prioritarias, de la organización interna y de su actual proyecto de trabajo del
Centro de Estudios Educativos de la Universidad Veracruzana. De hecho, éste es
una especie de reglamento interno para normar las actividades del reciente
fundado Centro, que a la larga y con los años se convertiría en el Instituto de
Investigaciones en Educación.

El otro trabajo de importancia
que contiene el boletín, habla de lo
que el señor Rector de la UV, que en esos momentos era el Dr. Rafael Velasco
Fernández, le encargó al CEE, esto es, el diseño de lo que más tarde sería la
Escuela de Iniciación Universitaria (también llamado Propedéutico), donde los
jóvenes egresados del bachillerato estatal tendrían que cursar antes de
ingresar a alguna carrera profesional de la Universidad Veracruzana. Mismo que
se creó al año siguiente en todas las zonas de Veracruz.
Pues bien, en ese boletín, aparece mi primer trabajo
escrito dentro de una publicación universitaria. Se trata de una reseña que
elaboré sobre un libro de educación que esos momentos era muy leído y
comentado. El libro se llama La Crisis
Mundial de la Educación, cuyo autor es Philip H. Coobs, quien se
desempeñaba como Director del Instituto Internacional para la Planificación de
la Educación de la UNESCO.
Lo más importante de ese
citado boletín, es que allí aparecen
los nombres de mis primeros compañeros becarios del Centro de Estudios
Educativos: Adela del Toro Ponce, María Teresa Guzmán Castelán, Pedro Linares
Fernández, Concepción de la Paz Hernández Pérez, Esther Rodríguez Palmeros,
María de los Ángeles de la Llave Martínez y Georgina de la Llave Pecero. Asunto
que me hizo recordar muchos gratos momentos vividos en esos años iniciales de
mi trabajo profesional dentro de la Universidad Veracruzana.
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