REFLEXIONAN SOBRE EL ROL DE LA CULTURA ANTE LA VIOLENCIA
REFLEXIONAN SOBRE EL ROL DE LA CULTURA ANTE LA VIOLENCIA
· Cátedra Internacional Inés Amor en Gestión Cultural
José Juan Reyes
Ciudad Universitaria, 3 abril 2025.- Durante tres sesiones se realizó la Jornada: Occidente, violencia y cultura, en las que participaron creadores de diferentes disciplinas para reflexionar acerca del papel de la cultura y el arte frente a la normalización de la violencia en México, así como de la crisis de los valores civilizatorios del proyecto de Occidente: democracia, diversidad, diálogo, libertades y verdad.
La reunión fue convocada por la Cátedra Internacional Inés Amor en Gestión y Políticas Culturales y el Centro Cultural Universitario Tlatelolco (CCUT).
En la primera sesión, titulada “Políticas culturales: ¿una panacea contra la violencia del país?”, participaron Jacobo Dayán, director del CCUT, y Paola Zavala como moderadora, con los comentarios de la periodista Adriana Malvido, del etnólogo y escritor Sergio Raúl Arroyo, así como del poeta y activista Javier Sicilia.
Dayán dijo que la reflexión que dio pie a esta actividad es la evidente normalización de la violencia y la búsqueda de aportes desde la cultura y el arte para reducir las violencias en el país, una crisis que existe en prácticamente todo el mundo en formas inéditas, y que cuestiona el papel de la democracia y de los estados.
La periodista Adriana Malvido señaló que la situación de los jóvenes y adolescentes sicarios en México es un reflejo de la grave situación. “Me parece que en el arte y la cultura cada vez adquiere más fuerza la voz femenina; no me refiero sólo a la de las mujeres, sino a la que retoma el lenguaje dulce, asertivo, que no agrede, porque el lenguaje es muy importante. Los escritores y los cineastas han logrado reflejar de manera aguda y crítica la narcocultura. Lo importante, entonces, es dar voz a estas situaciones a través del arte”.
En su participación, Sergio Raúl Arroyo consideró necesario expandir el concepto de cultura que, administrada por las autoridades, parece que basta promover las visitas a zonas arqueológicas para cambiar las cosas. “Lo que estamos viviendo es el resultado de un sistema político que viene pudriéndose desde hace mucho tiempo, contaminado por todas las perversiones que implica el dinero y el poder. Me parece que un buen inicio es dejar de creer que el bienestar es una dádiva de los políticos o los gobiernos. Por ello, la sociedad civil tiene un rol muy importante para generar cambios”.
Javier Sicilia consideró que frente a la tragedia “es necesario dejar de creer en el discurso político, pues sólo promete esperanzas que representan una ilusión. Una posible respuesta es aceptar que es necesario ver la realidad como es: perversa, oscura e imbécil. La cultura es una manera de hacer visible esas ideas”.
En la segunda sesión, titulada “¿Ha contribuido la cultura a normalizar la violencia?”, participaron el director de teatro Luis de Tavira, el actor Lázaro G. Rodríguez y la cineasta Natalia Beristáin, con María Minera, crítica de arte y activista, como moderadora. El planteamiento permitió a los participantes comentar acerca del rol de los artistas en los procesos de cambio de una sociedad.
“Lo que encuentro en el arte, la pintura, el cine, el teatro o la música, son recursos para construir el carácter y el pensamiento crítico de las personas, una especie de poder que surge sobre todo en momentos de incertidumbre, de oscuridad y de dolor, como los que vivimos en México y en el mundo. Me parece necesario aceptar que el arte no tiene todas las respuestas, pero sí puede hacer aportes muy relevantes”, señaló Beristáin.
“Me doy cuenta de que seguimos haciendo teatro rodeados de barbarie. En el pasado, la justificación del arte residía en su unión última con el mundo concebido como cosmos. Hoy esta relación del arte con la sociedad no existe, porque dejó de ser algo evidente para todos. Nos encontramos en un mundo convertido en supermercado porque todo se ofrece como una mercancía. Al tiempo que la sociedad, despojada de la interlocución artística, sucumbió a la miseria espiritual. Aunque en este mundo descorazonado, gracias al teatro, los seres humanos aprendimos a concebirnos como personas. De ahí la posibilidad de encontrar respuestas en el arte y la cultura”, comentó Luis de Tavira.
En la tercera mesa, “¿Cómo entender el vaciamiento cultural de los valores de Occidente?”, participaron María Minera, así como los escritores Maruan Soto Antaki y Nicolás Alvarado.
Minera señaló: “Me parece que hay un retorno a un mundo binario y patriarcal; es decir, la empatía y la solidaridad han desaparecido prácticamente, para dar paso a la intolerancia. Mientras que el arte y la educación, deben ser de nuevo una manera de fomentar el humanismo”.
FUENTE: UNAM