REVISITA SU LIBRO A MAXIMILIANO

Agencia Reforma
Monterrey, NL 28 mayo 2026.- El interés del académico Aurelio de los Reyes García-Rojas por el llamado Segundo Imperio Mexicano, encabezado por Maximiliano de Habsburgo y su esposa Carlota, surgió en su preadolescencia.
En esa época, recuerda en entrevista, su padre lo llevó a la Ciudad de México para cumplir una manda a la Virgen de Guadalupe y, en aquel viaje, ambos visitaron el Castillo de Chapultepec.
“Y allí me impresionó la tina de baño de Carlota, los objetos y las recámaras que se conservan”, cuenta en entrevista, “me impresionó ver un pedazo de historia de Europa en México”.
El historiador e investigador presentó su más reciente libro Maximiliano y su diario de 1863 (La construcción de un emperador vista por un mexicano), en el TecMilenio, Campus Las Puentes, en San Nicolás.
El evento fue parte de las actividades del Festival Cultural “Las Artes Transforman”, del Municipio de Escobedo. Es una colaboración con el Seminario de Cultura Mexicana.
“Uno de los propósitos de este libro fue dar voz a Maximiliano, porque de él se dice esto o aquello, pero la única manera de saber lo que dice Maximiliano es conociendo su diario y la correspondencia que tuvo con su familia y los políticos mexicanos”, señala el autor de títulos como Los orígenes del cine en México (1896-1900) y El nacimiento de ¡Qué viva México!
“Ahí transcribo la mayor parte de la correspondencia de Maximiliano y procuro no glosarla, sino respetarla para escuchar la voz de él”.
La investigación, que inició en 2004, durante un viaje a Italia, abarca la destitución de Maximiliano como gobernador del reino de Lombardía-Véneto, en 1859; las negociaciones con los políticos mexicanos para su llegada al País; y, finalmente, su nombramiento como cabeza del Segundo Imperio Mexicano.
“Es una revisión de este imperio y de la figura de Maximiliano, porque se dice que él desconocía a México, que era un ignorante, que lo engañaron, pero resulta que no, sino que se preparó para gobernar con informantes de primer nivel”, expresa De los Reyes.
Aunque fascinado por este capítulo histórico, el académico considera que el fusilamiento del emperador era necesario para finalizar el expansionismo europeo. Tampoco dota a Benito Juárez de un aire villanesco dentro de sus reflexiones.
“Yo creo que unos y otros no son ni buenos ni malos, sino que, en todo caso, los dos fueron víctimas de su patriotismo”, agrega.
Maximiliano y su diario de 1863 (La construcción de un emperador vista por un mexicano) es publicado por la Universidad Nacional Autónoma de México, el Instituto de Investigaciones Estéticas y el Seminario de Cultura Mexicana.