
Cuarto de
Guerra
RUMBO FIRME AL PORVENIR
Por: Alejandro García
Rueda
En política, las
señales hablan incluso más que las palabras. Y cuando una figura pública logra
articular, en poco tiempo, una serie de encuentros estratégicos con actores
clave del poder estatal y federal, lo que está construyendo no es solo una
agenda de trabajo, sino una narrativa de gobernanza sólida, propositiva y de
largo alcance. Nacho Luna, presidente municipal electo de Coatepec, ha
comprendido que gobernar no es improvisar, sino trazar puentes, abrir diálogos,
sumar voluntades y reconocer que ningún municipio se transforma en soledad.
La reunión sostenida
con el Lic. José Manuel Pozos Castro, Subsecretario de Gobierno de Veracruz, no
solo es un acto protocolario: es una señal clara de que hay voluntad política
para vincular, desde la base municipal, a Coatepec con los procesos de
gobernabilidad estatal. Porque hacer bien las cosas no es resistirse al centro
de decisiones, sino saber operar dentro de su lógica para posicionar las
necesidades del pueblo. Cuando Nacho Luna dice que busca acelerar la
transformación de Coatepec, no se refiere a una consigna vacía, sino al
compromiso de abrir todos los canales institucionales que permitan llevarlo a
cabo.
Ese mismo sentido de
alineación estratégica lo manifestó al celebrar la firma del convenio entre la
presidenta de la república, Claudia Sheinbaum Pardo, y los gobernadores del
país —entre ellos Rocío Nahle García— en el marco de los Polos de Desarrollo
ligados al Plan México. Ahí donde muchos alcaldes se limitan a observar, Nacho
se posiciona como un actor con mirada nacional que entiende que los grandes
cambios económicos no se dan por decreto municipal, pero sí requieren de
municipios comprometidos, capaces de sumarse y aportar. Veracruz y su gente
necesitan de autoridades locales que entiendan la coyuntura con visión de
futuro.
Mientras tanto, en
casa, Nacho Luna no se despega del territorio. Su presencia continua en las
Asambleas Populares de agradecimiento, rumbo al diseño participativo del Plan
Municipal de Desarrollo, no solo ratifica su estilo cercano, sino que convierte
al ejercicio de planeación en un acto democrático, horizontal, vivo. Porque el
plan no debe ser un documento de escritorio, sino una carta de navegación nacida
del corazón de las comunidades.
Ese mismo compromiso se
refleja en las reuniones técnicas y de carácter estratégico, como la que
sostuvo con Pablo Rafael Robles Barajas, Director del Organismo de Cuenca Golfo
Centro de la CONAGUA, y con el Comité del Sindicato de la Comisión Municipal de
Agua y Saneamiento de Coatepec. La gestión del agua, un tema toral para el
municipio, ha dejado de ser solo una promesa electoral para convertirse en un
eje articulador de soluciones concretas. De la mano de especialistas,
trabajadores del ramo y representantes sindicales, Nacho Luna ha abierto una
ruta de diálogo serio para redignificar a la CMAS y colocarla al servicio de la
gente, con eficiencia, honestidad y cercanía.
En el plano político,
su presencia en el Consejo Estatal de Morena, compartiendo espacio con alcaldes
electos como Lalo Pozos de Xico, fortalece la visión de una región articulada,
donde los gobiernos municipales trabajan juntos por proyectos compartidos.
Nacho Luna no juega a la política de la competencia territorial, sino que
apuesta por una lógica de colaboración institucional entre municipios vecinos.
No solo coincidió con
alcaldes electos de la misma fuerza política, también fue visto con figuras
clave del gobierno estatal, incluyendo a la gobernadora Rocío Nahle García y al
secretario de Turismo, Igor Rojí. Estas imágenes, más allá de la cortesía
protocolaria, hablan de la construcción de una red de colaboración estratégica
que podría significar un impulso real para Coatepec en rubros como la gestión
de proyectos y el posicionamiento regional. En política, estar en la mesa donde
se toman las decisiones no es menor: abre caminos, fortalece vínculos y afianza
la idea de que el futuro de Coatepec se está pensando con visión amplia, más
allá de lo local.
En suma, lo que se está
tejiendo no es solo un calendario de reuniones: es un modelo de liderazgo que
escucha, que se forma, que se vincula y que se compromete. Nacho Luna ha
entendido que la transformación de Coatepec no será fruto del individualismo ni
de ocurrencias, sino de una estrategia clara, integradora y profundamente
conectada con el pueblo y con las fuerzas vivas del Estado y la Nación. El
mensaje es contundente: el futuro ya comenzó y Coatepec tiene quien lo encabece
con firmeza, inteligencia y vocación de servicio.