SALUD ALERTA: NO TE AUTOMEDIQUES

- Durante 2025 se registraron 236 casos de golpe de calor y 150 casos de deshidratación a nivel nacional.
Ciudad de México, 31 marzo de 2026.- Durante el periodo vacacional de Semana Santa según la Secretaría de Salud, se registra un comportamiento estacional al alza en enfermedades gastrointestinales, infecciones respiratorias agudas y padecimientos asociados a las altas temperaturas, como deshidratación y golpe de calor.
El incremento en la movilidad turística, el consumo de alimentos fuera del hogar, la exposición prolongada al sol y el uso de aguas recreativas generan condiciones que elevan el riesgo sanitario en la población. Entre los principales padecimientos que tienden a aumentar durante esta temporada se encuentran:
Infecciones gastrointestinales derivadas del consumo de alimentos contaminados o mal refrigerados.
Deshidratación y golpe de calor asociados a la exposición térmica prolongada.
Infecciones respiratorias leves relacionadas con cambios bruscos de temperatura.
Afecciones dermatológicas ocasionadas por la exposición solar excesiva.
“Los cambios en la rutina y en los hábitos de consumo durante las vacaciones requieren mayor atención. Adoptar medidas simples de cuidado puede marcar la diferencia entre disfrutar el periodo y enfrentar complicaciones innecesarias” recalcó la Dra. Cynthia Vega, vocero oficial de PiSA Farmacéutica.
De acuerdo con datos de la Secretaría de Salud, durante 2025 se registraron 236 casos de golpe de calor y 150 casos de deshidratación a nivel nacional. Asimismo, el Centro Estatal de Vigilancia Epidemiológica señala que, durante la temporada de altas temperaturas, los casos de enfermedades diarreicas y respiratorias pueden incrementarse entre 10 % y 15 %.
Ante este panorama, resulta fundamental reforzar las medidas preventivas para reducir riesgos y evitar complicaciones, particularmente en población vulnerable como niñas, niños y adultos mayores. Por ello, se recomienda:
Mantener una hidratación adecuada.
Verificar la correcta conservación y preparación de alimentos.
Aplicar protector solar y limitar la exposición prolongada al sol.
Practicar medidas básicas de higiene, como el lavado frecuente de manos.
Evitar la automedicación y acudir a valoración médica ante la presencia de síntomas.
“En muchas ocasiones normalizamos las molestias o recurrimos a recomendaciones sin supervisión profesional. Sin embargo, una evaluación médica a tiempo puede marcar la diferencia entre una atención sencilla y una complicación mayor. Lo más importante es no postergar la consulta ante cualquier síntoma persistente” recalcó la experta.