SEGURIDAD PÚBLICA EN MANOS DE LOS CARTELES, LA “HERMANDAD” Y EL PRIMO DE CUITLÁHUAC
El Regional Coatepec 19 de junio de 2025
SEGURIDAD PÚBLICA EN MANOS DE LOS CARTELES, LA “HERMANDAD” Y EL PRIMO DE CUITLÁHUAC
Por
Edgar Hernández*
@LineaCaliente
Cuando
el recomendado de Harfuch, el Contraalmirante de Infantería de Marina “Fuerzas
Especiales”, Alfonso Reyes Garcés fue nombrado por Rocío Nahle como Secretario
de Seguridad Pública, el pueblo bueno alzó los brazos en júbilo.
No
lo podía creer.
Por
fin llegaba uno honesto, impecable, lleno de cualidades, de sabiduría, todo un
conocedor del teje y maneje del bajo mundo de la delincuencia, pero además un
hombre de disciplina que llegaba con el apoyo del Secretario de Seguridad y
protección Ciudadana, Omar García Harfusch, es decir, del mismísimo Dios.
Del
contraalmirante, equivalente al “Papas fritas” de la Marina Armada de México,
con su nombramiento todo estaba dicho.
Jefazo
de Estudios y subdirector de la Heroica Escuela Naval Militar (HENM), ubicada
en Antón Lizardo, municipio de Alvarado, Director de Operaciones Especiales de
la extinta Policía Federal Preventiva (PFP).
¿Qué
otras cualidades le atribuyeron al James Bond totonaca?
Bueno,
pues como egresado de la Heroica Escuela Naval Militar que era un experto en
Paracaidismo, miembro del Batallón de Infantería de Marina Fusileros
Paracaidistas y con excelencia en la Capacitación Técnicas y Medios de
Especiales de Intervención efectuado en Cuerpo Nacional de Policía en España.
El
superhombre, era además diplomado en Seguridad Nacional Escenarios Estratégicos
de fin de siglo en “Búsqueda, Localización y Desactivación de Artefactos
Explosivos”; experto en Balística Operativa para Funcionarios Policiales de
Iberoamérica, efectuado en España, y destacado miembro de Fuerzas Especiales de
la Armada de México en “Tácticas de Contraterrorismo, Técnicas y Procedimientos
impartido por los U.S. Navy Seals en Isla Socorro.
También
destacó en Combate al Terrorismo–Operaciones Especiales efectuado en Base Aérea
de Hurlburt Field, Estados Unidos”, en una palabra, un verdadero “¡Chingón!”.
Llegó
el ansiado primero de diciembre de 2024 y todo mundo cual premier de Batman en
el cine piojito del barrio, esperaba los primeros golpes contra la
criminalidad, las primeras acciones que lo mostraran como magister en la lucha
contra el terrorismo criminal, como el héroe de las aprehensiones de los
líderes de los carteles.
Vaya,
que por los menos empezara con acabar con la corrupción dentro de su propia
Secretaría, que saneara las finanzas manejadas por el hijo de Eleazar Guerrero,
primo hermano del atarantado y que si no los metiera a la cárcel al menos les
bajara el billete.
Y,
finalmente, que le diera lustre a la jefa.
Pero,
nada sucedió.
Al
paso de los días, las semanas y los meses se desconoce si este individuo vive
en Xalapa o en un barco.
No
se le ve por ningún lado.
A
la vuelta de casi siete meses nos encontramos con que el contraalmirante no
aparece por ningún lado -ya hasta apareció su fotografía en Canal 5- mientras
la delincuencia sigue haciendo de las suyas.
Falso
que en Veracruz la criminalidad haya bajado, que la escalada de homicidios sea
mínima, que los escenarios de violencia los tenga la SSP bajo su control; que
no haya novedades en el frente, ni se sepa de desmantelamiento de algún Cartel
o que la escalada de crímenes de odio nos haya descolocado del segundo lugar
nacional.
Vaya
hay incluso que se combata a delincuentes orgánicos que han cobrado auge en los
últimos meses como es el caso del negocio del huachicol que asentó sus reales
en Poza Rica y el sur del estado.
Y
va de cuento.
“Dos
Bocas bis”, es una micro refinería clandestina ayer descubierta por fuerzas
federales que tiene capacidad de almacenaje de medio millón de litros de crudo.
Dicha
refinería -almacén de huachicol- que es el orgullo de las organizaciones
criminales ya compite con la petrolera mexicana Deer Park, localizada en Texas
que refina lo mismo que “Dos Bocas bis”.
Pa´colmo
“Dos Bocas Bis” está en Coatzacoalcos, donde vive Nahle, a unos pasos
de la refinería “buena” Dos Bocas de Tabasco que produce un chorrito y más.
El
punto es que la Secretaría de Seguridad Pública nunca supo de la existencia de
esa minirefinería que ya va para un lustro de construida con mano de obra
estrictamente mexicana, orgullo de la chairiza.
El
marino Alfonso Reyes Garcés tampoco se enteró “porque además es un tema federal
del cual no nos ocupamos”, dice.
¡Por
Díos!
Y
bien se dice que solo la cuchara sabe lo que hay en el fondo de la olla.
No
es que este buen hombre sea una deshonesto o corrupto, que se haya aliado a los
Carteles o que tenga tratos con el Bola #8, no.
Lo
que sucede es que al igual que a Ricardo Ahued, el señor de los barquitos y
paracaídas fue colocado en el lugar que no le correspondía.
Hombres
tan caballerosos y gentiles, igualito al otro, ni modo que se pongan con Sansón
a las patadas o se atrevan a negociar temas inconfesables.
No,
eso no.
Hoy,
a sotto voce es por todos conocido que el multipremiado y reconocido en mar y
tierra -más en mar- Alfonso Reyes Garcés está rebasado por su propia
corporación; que es un hecho que no le llegan los reportes de los municipios
calientes donde sus cuerpos policiacos tiene el pulso de lo que pasa y a qué
horas pasa, que la hermandad -raíz corrupta de la SSP- no lo pela ni le
comparte negocio alguno; que se entera por las redes y los periodistas locales
de las balaceras y violencia callejera, que no le informa nada a la SEGOB
porque no tiene nada que informarle.
En
una palabra, el galardonado es solo una figura decorativa a quien todos los
días y a todas horas se la pasan de humo y esa no es su tragedia, la tragedia
es de quien lo puso.
Tiempo
a tiempo.
*Premio
Nacional de Periodismo