SIN RUMBO NI LIDERAZGO

- El San Luis toca fondo
Lo ocurrido el pasado sábado en el Estadio Libertad Financiera no fue solo una derrota, fue una radiografía del fracaso institucional. El Atlético de San Luis cayó 1-2 ante un León que llegó a territorio potosino ocupando el penúltimo lugar de la tabla (15°) y estrenando entrenador en la figura de Javier Gandolfi, quien logró imprimir orden y hambre en apenas una semana de gestión. Mientras tanto, el San Luis de Guillermo Abascal lució extraviado, confirmando que el tiempo de trabajo no garantiza resultados cuando el modelo de juego es ajeno a la realidad del plantel.
La crisis potosina no es una racha pasajera, es un desplome estadístico bajo el mando de Abascal, quien suma 14 derrotas en 29 encuentros, para una raquítica efectividad del 37.9%. Lo más alarmante es la pérdida de autoridad en casa, apenas 2 triunfos en 7 partidos, un empate y 4 dolorosas derrotas. Con una ofensiva floja que depende casi exclusivamente de los destellos de Joao Pedro, el equipo ha dejado de competir. La zaga, por su parte, es una coladera que ha permitido 21 goles en doce jornadas (un promedio de 1.75 por juego), evidenciando un mal diseño de plantilla que privilegia la posesión estéril sobre la solidez defensiva y una estructura institucional frágil que no logra capitalizar su presupuesto.
El panorama hacia el cierre del Clausura 2026 es sombrío. Con solo 11 puntos y una diferencia de goles de -3, el San Luis ocupa la posición 14, a seis unidades del octavo puesto que da el último boleto a la liguilla. Lo que resta es un auténtico viacrucis, Monterrey, Toluca y Pumas ya se frotan las manos. Matemáticamente, el equipo está obligado a ganar al menos tres de sus últimos cinco duelos, un panorama que luce imposible para una institución con fuerzas básicas que ignoran cómo formar futbolistas con oficio, un entrenador que desconoce las cualidades de sus pupilos y la idiosincrasia de la Liga MX, además futbolistas que no han logrado su mejor forma deportiva se limitan a obedecer, sin liderazgo, para enderezar el barco.
Estas son las razones de la debacle, dueños de franquicia que se protegen en la comodidad del “no descenso”, desarman al equipo vendiendo piezas claves y, con sus malas decisiones, arrastran los colores y la histórica identidad del futbol potosino. La afición merece un representativo competitivo.