SÍNTOMAS DE DISMORFIA CORPORAL EN ADOLESCENTES

- Los filtros de las fotos en redes sociales provocan estándares irreales de belleza, aumentando la insatisfacción corporal.
- Adolescentes y adultos jóvenes son los más propensos a padecer este trastorno.
- Previo a una cirugía estética es importante una valoración psicológica.
El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) exhorta a madres y padres de familia, así como tutores a permanecer atentos del comportamiento de las y los adolescentes, para detectar síntomas del trastorno dismórfico corporal.
“La dismorfia corporal o Trastorno Dismórfico Corporal (TDC) es un trastorno mental en el que la persona tiene una preocupación excesiva y persistente por defectos imaginarios o leves en su apariencia física. Aunque los demás apenas notan o no perciben imperfecciones, quien lo padece puede experimentar un gran malestar y pasar mucho tiempo intentando ocultarlas o corregirlas”, explicó la psiquiatra Julissa del Rosario Ibáñez Ruelas.
Del mismo modo, la especialista comentó que el TDC se presenta con los siguientes signos de alarma: preocuparse de forma excesiva por una o varias partes del cuerpo; mirarse constantemente al espejo o, por el contrario, evitar verse; compararse con otras personas, desear o buscar procedimientos estéticos o cirugías; ocultar o camuflar la parte del cuerpo que causa malestar; además de ansiedad, depresión o aislamiento social por la apariencia.
“La terapia cognitivo-conductual puede ayudar a modificar los pensamientos distorsionados sobre la apariencia; también es muy importante el apoyo psicológico y familiar, para fortalecer la autoestima y el autoconcepto; es importante reducir el tiempo en redes sociales o evitar cuentas que promuevan estándares irreales”, agregó la psiquiatra.
Otras actividades que ayudan a disminuir los síntomas de dicho trastorno pueden ser realizar rutinas de autocuidado saludables, tales como: ejercicio equilibrado, descanso y alimentación adecuada y, en algunos casos, el o la paciente necesita de tratamiento médico con antidepresivos (ISRS) para poder ayudar a controlar la obsesión o ansiedad.
La médica enfatizó que la dismorfia corporal no es un problema de vanidad, sino un trastorno psicológico serio que requiere comprensión y tratamiento adecuado, por lo que es fundamental fomentar la aceptación corporal, la diversidad física y el bienestar emocional, más allá de los estándares de belleza.