Washington, EU 3 noviembre 2026.- Figura dominante en Estados Unidos en este siglo y edificador de su propio imperio, con sus normas y desafíos a las leyes y el mundo, el Rey Donald Trump recibió ayer un sonoro golpe que empieza a apagar su era.
El electorado estadounidense castigó anoche con un histórico voto de repudio las políticas de Trump, quitándole a su Partido Republicano el control de ambas cámaras del Capitolio y gubernaturas clave, en una elección de medio término marcada por el alto costo de la vida en el País y la polarización.
El Partido Demócrata se aprestaba a arrebatar decenas de escaños en la Cámara de Representantes y al menos cinco triunfos que parecían improbables en el Senado en Estados del corazón conservador estadounidense como Texas, Kansas, Iowa, Ohio y Carolina del Sur.
“Estoy absolutamente dispuesto a aceptar esos resultados”, dijo Trump al diario The New York Times, en una noche fatídica para su causa.
Mientras lanzaba una voz dialogante para colaborar con demócratas, simultáneamente advertía que ejercerá su derecho de veto contra decisiones de sus opositores.
En una voltereta a los resultados de la elección de 2024 que lo llevó por segunda vez a la Casa Blanca, Trump enfrentó ayer lo que la cadena CNN denominó como un “tsunami azul” que incluyó el triunfo de la primera latina como Gobernadora de Texas y la primera afroamericana Gobernadora de Georgia. El simbolismo de esos triunfos corona una participación contundente del electorado latino y del voto negro.
“El pueblo estadounidense dejó claro que está cansado del extremismo y que está cansado de la corrupción”, dijo por su parte ayer Hakeem Jeffries, el líder de la minoría demócrata en la Cámara Baja y que se convertirá en enero próximo en el primer Presidente afroamericano de dicho cuerpo legislativo.
Hasta anoche, los demócratas contaban entre sus históricos triunfos al Senado también a Carolina del Norte y Ohio, en algo que muestra el descontento desde áreas agrícolas hasta zonas del viejo cinturón manufacturero donde las políticas arancelarias del Presidente Trump también provocaron inflación.
En algo que marcó la contienda de medio mandato a pesar de la retórica Presidencial, 65 por ciento de los votantes en EU culparon a las políticas económicas de Trump por empeorar su situación económica, de acuerdo con el sondeo de salida.
Ayer mismo, las conquistas demócratas expandieron el mapa electoral incluyendo el triunfo de James Talarico, un seminarista de 37 años, al Senado por Texas luego de que dicho Estado -centro del movimiento conservador- no tuviera en casi cuatro décadas un senador del partido azul.
El electorado también ubicó al funcionamiento de la democracia como segundo tema de preocupación después de la economía ante lo que se han considerado como arbitrariedades de la Administración Trump.
“Contraten a sus abogados”, dijo ayer el congresista demócrata por California Robert García, quien se apresta convertirse en el presidente del Comité de Vigilancia de la Cámara Baja refiriéndose a los citatorios para castigar lo que consideran son comportamientos ilegales y anti-éticos de Trump.
La “Ola Azul” abre paso a un periodo muy comprometido para el Presidente que verá enjuiciadas prácticamente todas sus políticas en materia económica, migratoria, de política exterior, y sus incursiones bélicas como la del Medio Oriente cuyo fracaso igualmente fue sancionado ayer en las urnas.
Trump había pedido a los votantes sufragar como si fuera un referéndum sobre su persona y la respuesta fue fatal: lo repudiaron.
Ahora, Trump deberá enfrentar a un Congreso que podrá bloquear su agenda frente a la decepción de sus propios seguidores de MAGA que ahora tendrán un Presidente debilitado políticamente (“pato cojo”), sin posibilidad de reelegirse.








