VELOCIDAD PARA MORIR FELIZ
El Regional Coatepec 23 de junio de 2025
VELOCIDAD PARA MORIR FELIZ
René
Sánchez García
Los avances tecnológicos hasta ahora logrados, nos han proporcionado el aumento de la producción de mercancías y servicios que
nos facilitan el quehacer diario de la vida. Si bien, estos novedosos inventos,
como es el caso del uso de los celulares, nos facilitan la comunicación rápida
entre personas en cualquier lugar del planeta; también nos presenta problemas
serios de pérdida de la vista y oído, así como serios trastornos neurológicos,
debido al uso exagerado. Esto mismo está pasando en estos momentos en todas las
ciudades del mundo, debido al crecimiento del número de motocicletas,
motonetas, bici motos y bicicletas que transitan en medio del caos vial de los
automóviles, que desafortunadamente terminan en accidentes con consecuencias de
salud.
Y es que se está creando
una nueva moda entre los jóvenes que van desde los 10 y los 19 años de edad
(según estudios realizados en la Ciudad de México), donde el uso de estos
medios de transporte, representa en muchos de los casos, pertenecer o lograr a
otro nivel de vida o de status entre ellos y ellas. El uso de las motocicletas
tuvo sus orígenes en las tiendas de supermercados y otros comercios de ventas,
que idearon llevar los productos hasta el domicilio del cliente, con el fin de
proporcionarle felicidad y ahórrale el tráfico que cada día se complica. Ahora,
cualquier joven aspira a adquirir y manejar estos vehículos de 2 neumáticos, ya
que no pueden adquirir los automóviles tradicionales debido a los altos costos
y los escasos espacios de estacionamiento y la saturación de autos en calles,
avenidas y carreteras.
De la mano del
crecimiento del número de motocicletas se registra un aumento sostenido en la
cantidad de incidentes en que sus conductores (y sus acompañantes) se ven
involucrados, dice el editorial de La Jornada Veracruz (número5727 del 13 de
junio de 2025), donde del total o número de accidentes reportados (21 mil 557
egresos), el 13.4% llegan a un hospital o centro de salud con suficiente
gravedad y fallecen, mientras que el restante porcentaje terminan con daños
irreversibles. “Es decir, México está
perdiendo a miles de jóvenes por muerte o incapacidad permanente debido a
accidentes de tránsito a bordo de motocicletas”. Pese a lo anterior, pues a
diario aparecen en todos los medios de comunicación el reporte de este tipo de
accidentes, los conductores manifiestan sentirse “muy seguras” al conducir este
tipo de vehículos a gasolina o eléctricos.
Lo cierto es que estos
jóvenes son menores de edad en su mayoría, que recurren a estos medios de
trasporte más que como algo necesario, lo hacen por recreación y diversión. El
manejo de este tipo de vehículos que proporcionan adrenalina por las
velocidades que se pueden alcanzar, en todos los casos resulta siempre un riego
latente, tanto por la inexperiencia del conductor, como por la escaza
protección que lleva consigo al momento de manejarla. El mayor número de casos
de accidentes de motos se llevan a cabo en las ciudades y la otra en las
carreteras. No basta con obtener un “permiso provisional” para morir (perdón,
para conducir, vigilar el uso obligatorio del casco o bien tener una placa
numérica; lo que aquí se nota claramente
es la complicidad de los padres en comprarles estos vehículos de la muerte a
sus hijos menores.
Las autoridades de
tránsito deben vigilar más de cerca este hecho, “donde se hace necesario un
reglamento adaptado a las nuevas
formas de movilidad, así como que implementen medidas a fin de salvar vidas,
incluso cuando resulten impopulares en un primer momento”.