VENTANA DE OPORTUNIDAD EN LA RELACIÓN CHINA-AMÉRICA LATINA
El Regional Coatepec 19 de junio de 2025
VENTANA DE OPORTUNIDAD EN LA RELACIÓN CHINA-AMÉRICA LATINA
· José
Briceño Ruiz y Claudia Edith Serrano Solares destacaron el interés de la nación
asiática en la región
· Roberto
Goulart Meneses mencionó la importancia de que Brasil participe en Foros en los
que se favorezcan los multilateralismos
Ciudad
Universitaria, CDMX 18 junio 2025.- China se posiciona como socio confiable con
el cual América Latina puede contar, toda vez que tiene prácticas y una agenda
que difieren de la de Estados Unidos, estimó José Briceño Ruiz, investigador
del Centro de Investigaciones sobre América Latina y el Caribe (CIALC) de la
UNAM.
Añadió
que ese país asiático propone una cooperación birregional sustentada en los
principios de igualdad soberana, pluralidad, apertura y beneficio mutuo,
esfuerzos conjuntos y la cooperación sur-sur; apoyo a la solución pacífica de
las diferencias, disputas y conflictos; además de respeto a la no injerencia en
asuntos internacionales.
De
acuerdo con el experto, establece acciones concretas, por ejemplo: líneas de
crédito por nueve mil 200 millones de dólares a los miembros de la Comunidad de
Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y nuevas inversiones en
infraestructura en la región; cooperación en áreas emergentes como energía
limpia, telecomunicaciones e inteligencia artificial; promesas de más comercio
tecnológico; exención de visado para Brasil, Chile, Argentina, Perú y Uruguay.
También
el otorgamiento de tres mil 500 becas gubernamentales, 10 mil lugares de
capacitación en China, 500 becas para maestros chinos internacionales para que
vengan a América Latina, 300 lugares de capacitación para talentos técnicos
para el alivio a la pobreza.
“Claramente
hay un relanzamiento de la relación China y América Latina, una ventana de
oportunidad”. Sin embargo, las alianzas entre las naciones latinoamericanas no
pasan por su mejor momento, dijo Briceño Ruiz.
A
decir del especialista, el IV Foro China-CELAC puede darles a los países de
América Latina algunos instrumentos económicos, políticos y diplomáticos que
les permitan “manejar” la política cambiante de la administración de Donald
Trump en Estados Unidos (EUA), la cual ha tenido efectos negativos para la
región.
Ese
encuentro, manifestó, es una fortaleza para coordinarse con el poder global
emergente y tomar posiciones que les permitan construir un orden internacional
diferente al que planea el mandatario norteamericano.
Durante
la mesa de análisis “La CELAC y China frente a la reconfiguración del orden
global” –moderada por el investigador del CIALC, José Antonio Hernández
Macías–, el doctor en Ciencia Política expuso:
En
la era Trump 2.0 Latinoamérica es vista como dependiente, subordinada, que no
tiene capacidades económicas ni militares para enfrentar las presiones de EUA.
Por
ello, el presidente estadounidense ha lanzado amenazas de intervención militar
como en Panamá, viola tratados comerciales con diversas naciones y ejerce
xenofobia contra los migrantes latinos.
¿Cuál
es el camino?
En
tanto, la académica de la Facultad de Estudios Superiores Aragón, Claudia Edith
Serrano Solares, recordó que el Foro se creó en 2015 como mecanismo de diálogo
y cooperación para no depender solo de Estados Unidos.
La
pasada reunión fue la expresión del creciente interés de China sobre América
Latina como zona estratégica, que cuenta con recursos de relevancia para
mantener su expansión industrial, como son los hidrocarburos y el litio,
subrayó.
La
doctora en Estudios Latinoamericanos indicó que entre los desafíos que enfrenta
la región están que no todas las naciones mantienen una misma postura ante EUA
y China. Por ejemplo, el presidente Daniel Novoa, de Ecuador, busca recuperar
una relación especial con el primero; y Perú tampoco tiene una gran
participación en trabajos que propone la CELAC.
Tenemos
una vecindad geográfica inmediata con Estados Unidos y no vamos a dejar de
negociar con ellos. ¿Cómo lograr balancear el vínculo con este frente al que
queremos tener con el gigante asiático y, sobre todo, qué limitantes y candados
le vamos a poner? “Cambiar de amo no significa ser libre”, decía José Martí,
rememoró la académica.
También
sugirió analizar hasta qué punto se puede tener una dependencia con la nación
oriental a la cual se le permite participar en sectores estratégicos de las
economías de América Latina, donde hay asimetrías en el desarrollo y
crecimiento, y naciones que están más condicionadas en el comercio
internacional por su alto nivel de conexión alimentaria y en energéticos.
A
su vez, Roberto Goulart Meneses, experto de la Universidad Nacional de
Brasilia, explicó que este país salió de la CELAC durante la administración de
Jair Bolsonaro y regresó al inicio del mandato de Luiz Inácio Lula da Silva,
como parte de su política exterior y de integración.
Sin
embargo, la relación con Estados Unidos es sensible, ya que les ha impuesto
aranceles de 50 por ciento al hierro y aluminio, apuntó.
Detalló
que China ha realizado inversiones en Brasil a partir de 2009, las cuales suman
66 billones de dólares. Es decir, no necesita a la CELAC porque hay lazo
directo, pero es importante que participe en foros en los cuales se apoyen los
multilateralismos.
FUENTE: UNAM