Vergel y Elizabeth, entre la farsa y el ridículo
Vergel y Elizabeth, entre la farsa y el ridículo
Por Edgar Hernández*
¡Rémoras del PRD y el PRI invaden el basurero
moreno!
Cumplido su papel
de esquirol de Morena, Juan Vergel Pacheco, regresa a lo de siempre, nada.
En igual medida está
Elizabeth Morales quien en los últimos dos meses se la ha pasado brincoteando
del PRI a Morena, de Morena a “Fuerza por México”, para luego dar una maroma
doble e incrustarse en el partido de Elba Esther, Redes Sociales Progresistas,
instituto vasallo de los morenos, donde también es repudiada por mañosa y mala
sangre.
Los dos, políticos
del cretácico tardío, exponentes de lo peor de la política veracruzana, son
apartados al pretender repetir viejas prácticas de agandalle y maniobreo que en
la era de la Fidelidad funcionaron con pingües dividendos, pero que hoy dejaron
de funcionar.
Juan Vergel, quien
había mantenido una imagen seria y combativa hasta antes de la aparición de
Morena en Veracruz, de pronto se sintió el guapo de la política tras adjudicarse
con Manuel Huerta Ladrón de Guevara, la paternidad de Morena, presumir además
amistad de picada de ombligo con Marcelo Ebrard y ser aliado del dirigente
nacional Mario Delgado.
Y por si fuera poco
se erigió como la conciencia de Hipólito quien embobado le patrocina todas sus
mafufadas.
Así, con esas
prendas quiso envolver al gobernador, a su partido y a la opinión pública buscando
zancadillear a Ricardo Ahued, para sustituirlo “porque las encuestas así lo
dicen”, creando no solamente un foco distractor hacia el interior de Morena,
sino encendiendo la alerta roja en México en donde se daba por sentado que el
mensaje de Rocío Nahle, de parte del Peje, era ley.
Para Vergel, sin
embargo, no lo fue.
Cilindreado por Manuel
Huerta y con la venia de Cuitláhuac García, quienes odian rabiosamente a Ahued,
le metió ruido al senador con licencia descalificándolo y madreándolo a través
de la prensa maiceada.
La pretensión era
abrir una seria incógnita sobre el futuro de Ahued en todos sentidos creando la
percepción de que si rechazaba la candidatura perdía todo o ya candidato, en
caso de ganar la alcaldía, también sería un perdedor.
Su plan fracasó
resultante de una nueva insaculación interna donde la ciudadanía colocó a Ahued
en primer término.

Hoy, según las
encuestas hechas pública está a tres puntos arriba de David, pero según las de
la alianza PAN-PRD-PRI está a dos puntitos arriba.
¿A quién creerle?
Por lo pronto los
sondeos internos de los chairos le hacer ver a Vergel que no cuenta con la
ciudadanía, ni con una parte de la militancia.
A pesar de ello el
“digno” perdedor manda una misiva a los medios donde pide a sus simpatizantes que
le entreguen sus votos a Ricardo Ahued, como si estos fueran cacahuates.
El caso Elizabeth.
Luego de dejar
azufre a su paso por la administración pública de Xalapa, de ser la responsable
que llegara a la diputación Cuitláhuac García, Elizabeth Morales García busca
regresar a la política presumiendo, al igual que Vergel que tiene no muchos, sino
muchísimos votos de sus seguidores.
De ser una simple
animadora de Avanradio, transita a la diputación federal, la alcaldía de
Xalapa, la presidencia de su partido el PRI, delegada del ISSSTE y otras instituciones
federales que consiguió gracias al apoyo de Beatriz Paredes, semanas atrás
decide abandonar el PRI que le dio todo lo que tiene… y más, para buscar
meterse por la puerta grande de Morena.
“Sin mí no gana Morena”, le dijo a Gonzalo Vicencio
quien la mete con fórceps a su partido -hay quien afirma que hubo una oferta
que no podía rechazar misma que le hizo llegar a través de su particular-.
Elizabeth no
contaba con el repudio de ese partido no solo a ella, sino al propio Gonzalo
Vicencio a quienes terminan echándolos.
Maromera al fin, la
Morales salta a otro partido “Fuerza por México” donde también la desplazan,
pero ¿Cuál problema para una saltimbanqui experta en el engaño?
Así, al grito de
¡Juímonos! y de la mano de Michelle,
migra a “Redes Sociales Progresistas”, jurando al dirigente de este instituto
político, Antonio Lagunes Toral, que trae todo el apoyo de Elba Esther Gordillo,
mostrándole además una encuesta donde sostiene que es dueña de 22 mil votos de
los jalapeños que la adoran y, por supuesto, una buena talega a disposición.
Lagunes Toral, que
de menso no un pelo, pregunta al yerno de Elba Esther, Fernando González, dueño
de la franquicia nacional del partido RSP, si era cierto que Elba Esther le
había entregado el apoyo a Elizabeth y cuál sería la sorpresa, no era cierto.
Sin embargo, ya
dentro de RSP, lo primero que hace esta mujer de cuestionada fama pública, fue
incrustar a su vieja compañera sentimental Michelle Servín, quien pa´pronto empieza
a moverse para colocar a sus piezas, construirle la circunstancia a Elizabeth
para que alcance la alcaldía y de paso llevarse para sí, una diputación
plurinominal.
Pero, más rápido
que aprisa, Lagunes Torales sale al quite “destapando” para Xalapa a Enrique
Domínguez, exalcalde de Úrsulo Galván y solicitando a Yolanda Martínez Márquez
coordinadora distrital de dicho partido aclarara que “No aceptaremos
imposiciones del Comité Nacional de Redes Sociales Progresistas para que una
mujer sea la candidata a la alcaldía de Xalapa”.
Vergel y Elizabeth
en menos de 72 horas quedaron fuera de la puja por Xalapa.
Así, de cara a su desgracia,
acaso les convendría a Vergel y Elizabeth, se aliaran y ya que aseguran tener en conjunto mas de 70
mil votos fundaran de rapidito un partido se lanzaran una como alcaldesa y el
otro como vicealcalde y de paso nombraran a Michelle Servín, Alcaldesa
Plenipotenciaria y a las “barbies”, alcaldesas asistentes.
Solo así sería
posible que hicieran realidad su sueño.
Tiempo al tiempo.
*Premio Nacional de Periodismo