VERSO Y MELODÍA EN EL FESTIVAL DE LAS AVES
El Regional Coatepec 10 de octubre de 2025
Hay noches que dejan huella. Noches en las que la palabra se convierte en vuelo y la música en nido. Así se vivió este 9 de octubre en el corazón del Centro Cultural de Coatepec, donde la poesía y el canto se abrazaron bajo la misma luz.
La velada comenzó con la voz del escritor Emilio Hernández, quien nos llevó a recorrer los senderos del alma a través de sus versos, donde cada metáfora era un plumaje distinto, un eco de libertad. En su poesía, las aves no eran solo criaturas del cielo, sino espejos de nuestros sueños, mensajeras de esperanza que sobrevuelan incluso los días más grises.
Después, el escenario se llenó de música. Mariana Vázquez, con su guitarra y una voz que parecía tejida de viento, interpretó canciones que hablaban de raíces, de caminos, de amores que migran y regresan como las golondrinas. Cada nota se mezclaba con la emoción de los asistentes, creando un aire de intimidad y complicidad.
Poesía y canto se entrelazaron en un diálogo invisible, donde el verso se hacía melodía y la melodía, palabra. Era como si la naturaleza misma respirara entre las cuerdas y los silencios.
El público, conmovido, acompañaba con un respeto casi sagrado, como quien observa un amanecer sin querer romper el instante. Porque eso fue esta noche: un amanecer dentro del alma.
En tiempos donde el ruido domina, estos espacios son refugios. Lugares donde la cultura se mantiene viva, donde el arte nos recuerda que seguimos siendo humanos, sensibles, soñadores.
Que nunca falte la poesía, que nunca calle la música. Porque mientras existan quienes miren al cielo buscando alas, la esperanza seguirá volando sobre Coatepec.
Con información de Katya Irán de Cafeteando la Cultura.