VUELVE, RENOVADO, MUSEO DOLORES OLMEDO

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Agencia Reforma

Ciudad de México 28 mayo 2026.- El Museo Dolores Olmedo reabre en La Noria, con las 26 Fridas de su colección y por primera vez, los espacios privados de la casa de su fundadora abiertos al público.

 La reapertura ocurre en vísperas del Mundial de Futbol 2026, pero el colectivo de vecinos de Xochimilco que frenó el traslado del acervo al Parque Aztlán sigue a la espera de una respuesta oficial sobre si el proyecto está cancelado de manera definitiva.

 La recámara, el comedor y los salones de la empresaria y mecenas fallecida en 2002 fueron acondicionados tal como ella los dejó, reconstruidos a partir de fotografías históricas del archivo del museo.

 “Lo nuevo justamente es la casa de Dolores. Cuando abrió el museo ella vivía ahí, entonces era excepcionalmente posible visitarlo, pero era su casa, lo abría de vez en cuando.

 “Actualmente se abren estos espacios para entender quién es la figura Dolores Olmedo, cómo vivía, cuáles eran sus inquietudes”, explicaron las guías Nora y Carolina durante el recorrido de prensa previo a la reapertura al público este sábado 30.

 La botella de su perfume predilecto, Shalimar, las fotografías de familiares y amigos cercanos, los muebles y objetos personales permanecen en su lugar original. En esos mismos espacios convivieron presidentes, actores y artistas.

 El museo presenta 98 de las 148 obras de Diego Rivera de su acervo, organizadas en ocho salas en orden cronológico. El resto de las piezas del pintor guanajuatense permanece en bodega y podrá rotarse.

 La obra más temprana es un retrato a lápiz que Diego hizo de su madre, a los 10 años, Retrato de María Barrientos (1896) y la última, una naturaleza muerta a petición de la coleccionista, Las sandías (1957), pintada en Acapulco en los meses finales de su vida.

 “Diego dejó una lista a Dolores de las obras que quería que ella adquiriera para conformar su legado. Lo cual podría interpretarse como que el Museo Dolores Olmedo cuenta con lo que, según el propio artista, era “lo mejor de su producción”, de acuerdo con las guías.

 Olmedo logró recuperar 8 de las 12 obras que Rivera le sugirió.

 Las 26 obras de Frida Kahlo, la mayor colección de la pintora, están reunidas en dos salas. Apenas en días pasados, según aseguraron las guías, regresaron aquellas piezas prestadas para la exposición Frida: la creación de un icono en el Museo de Bellas Artes de Houston, prevista para mostrarse a partir del 27 de junio en la Tate Modern de Londres.

 Durante el recorrido por las instalaciones renovadas no estuvo presente ningún directivo del recinto.

 Las guías, únicas representantes institucionales del museo en ese momento, respondieron las preguntas sobre la museografía y la colección, pero señalaron desconocer detalles sobre el costo total de la intervención o sobre decisiones de largo plazo respecto a la sede o el préstamo de obras.

 La primera sala muestra piezas como el Retrato del Ing. Eduardo Morillo Safa (1944), el primer coleccionista de Kahlo, y El camión (1929), a propósito del grave accidente sufrido cuatro años atrás.

 Al morir Morillo Safa, Dolores Olmedo compró a su viuda los cuadros de Frida, tal como Diego le aconsejó.

 La segunda sala alberga obras como La columna rota (1944), considerada como la joya de la colección, Unos cuantos piquetitos (1935) y Sin esperanza (1945), además del autorretrato La máscara (de la locura) (1945).

 El proyecto museológico incluye una nueva sala de arte popular y una exposición temporal de cartonería y fotografías aéreas de zonas arqueológicas de Santiago Arau con motivo de la Copa Mundial de Futbol.

 De acuerdo con la información distribuida por el museo, durante el cierre, el Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM realizó un estudio de los pigmentos en las piezas del periodo cubista de Rivera y se actualizaron los dictámenes de conservación del Cencropam, y del Registro Público de Monumentos y Zonas Arqueológicos e Históricos del INAH.

 Además de trabajos de mantenimiento en pisos, herrerías y jardines, impermeabilización, reemplazo de lonarias, cubiertas y señalética. Además de la construcción de un pozo de absorción y la remodelación de la taquilla, tiendas, oficinas, talleres y bodegas.

Festejan vecinos, pero piden claridad

 A la entrada del espacio, el colectivo ciudadano Defendamos al Museo Dolores Olmedo anunció una fiesta para el sábado 30, día de la reapertura a la que no fueron invitados. Una celebración después de un año de movilizaciones para lograr que la colección permanezca en La Noria como era el deseo de su fundadora.

 “Antes que cualquier queja o exigencia, somos y estamos felices porque se va a reabrir. Imagínense: seis años, cerca de 2 mil días cerrado el museo”, dijo Juan González Romero, integrante del colectivo.

 Aunque el Director de Administración y Finanzas del recinto, Octavio Carrasco, informó a la CNDH en respuesta a una queja interpuesta por los vecinos que la mudanza de las obras había quedado suspendida, no lo dan por cancelado de manera definitiva.

 “Lo que nos preocupa es que esto no sea temporal o pasajero, que a partir de aquí continuemos como debe ser y que no dentro de un mes o medio año nos digan: ‘¿Sabes qué? Vamos a retomar el proyecto de allá'”, agregó González Romero.

 El colectivo vecinal se quejó de que nunca logró entablar comunicación con el Comité Técnico del Fideicomiso del Museo Dolores Olmedo, en el que participan los descendientes directos de la coleccionista y cuyo presidente vitalicio es Carlos Phillips Olmedo.

 González Romero anticipa que el siguiente paso será solicitar a la jefa de Gobierno, Clara Brugada, y al Congreso local que impulsen una declaratoria oficial del museo como patrimonio cultural de la Ciudad de México.

 El comité vecinal declaró al recinto como Patrimonio Cultural de los Pueblos, Comunidades y Barrios Originarios de Xochimilco, al tiempo que se constituye como coadyuvante para la protección y permanencia del museo en la Alcaldía.

 “A partir de este momento que se está abriendo, los vecinos no nos vamos a separar ya del museo. Ya lo estamos haciendo como parte de nuestra labor permanente”, concluyó González Romero.

Ajustan tarifas

 Las nuevas tarifas de entrada al museo son de 430 pesos para visitantes extranjeros, 160 pesos para nacionales no residentes en Xochimilco, y 70 pesos para habitantes de la Alcaldía, adultos mayores de cualquier parte del País y menores de 12 años. Los niños menores de 6 años entran sin costo.

 Los martes de entrada gratuita han sido anulados. Algo considerado por el colectivo ciudadano como un retroceso.

 El Museo Dolores Olmedo (Av. México 5843, La Noria) adoptará un esquema de entradas con horarios de ingreso, como ya opera el Museo Frida Kahlo-Casa Azul. Podrá visitarse de martes a domingo de 10:00 a 18:00 horas.