ABRAZA ETIENNE CHARLES HERENCIA DE MILES DAVIS

Agencia Reforma
Ciudad De México 21 mayo 2026.-Si tuviera que elegir un periodo de Miles Davis (1926-1991), el trompetista Etienne Charles (Puerto España, 1983) elegiría la etapa de mediados y finales de los 60, la época de mayor experimentación.
Cuando reunió al segundo quinteto con Wayne Shorter en el saxofón, Herbie Hancock en el piano, Ron Carter en el bajo y Tony Williams en la batería, y produjo discos como Nefertiti (1967), luego el jazz fusión con In a Silent Way (1969) y posteriormente el quiebre definitivo hacia el rock y el funk con Bitches Brew (1970).
Aunque el músico trinitense admite que la elección es casi imposible, lo que celebra es su espíritu innovador.
“Cada vez que llegaba con algo nuevo, había una búsqueda y una exploración de por medio”, dice en entrevista a distancia desde Nueva York.
Y eso se escucha en su música.
“Puedes escuchar Nefertiti una y otra vez y siempre descubres algo nuevo que toca Hancock, o algo nuevo que toca Wayne Shorter”, acota. “Hay grabaciones en vivo, bootlegs recientes, música que sigue emergiendo décadas después”.
Charles, trompetista y compositor, desmenuza las reinvenciones del músico, celebrado en todo el mundo en ocasión de su centenario, que se recordará el próximo 26 de mayo.
“En los albores del bebop fue el hombre de confianza de Charlie Parker, y luego pasó al cool jazz, y después la famosa grabación de Kind of Blue (1959), y después de eso, a finales de los 50 y principios de los 60, empezó a irse hacia lo modal.
“Y luego, los grupos legendarios con Tony Williams y todo eso. Fue muchísimo lo que pasó. Creo que es un gran privilegio ser parte de esta celebración por el centenario”, asegura quien festejará la efeméride en México, este sábado 23, con un concierto en su honor.
Charles llegó a Davis a través de sus músicos. Primero con la Miles Electric Band, formada por excolaboradores del trompetista: Vince Wilburn Jr., sobrino de la leyenda y baterista de la banda; Darryl Jones, hoy bajista de los Rolling Stones; el tecladista Robert Irving III, coautor de Decoy (1984) y director musical de la banda durante cinco años, y el saxofonista Antoine Roney, entre otros.
Grabó también con Marcus Miller, el bajista que produjo y escribió casi todo el disco Tutu (1986), en homenaje al arzobispo sudafricano Desmond Tutu. Y más tarde llevó por Europa el repertorio del trompetista con la SF Jazz Collective.
Un catálogo tan vasto que en un homenaje organizado por Charles en abril en la Universidad de Miami, donde enseña, el concierto se prolongó varias horas y, aun así, recibió reclamos del público por algunas omisiones.
No es casual que algunos críticos hayan trazado un paralelo entre el modo de tocar del trinitario y aquella máxima de Davis: “Don’t play what’s there, play what’s not there”.
Y Charles no lo rechaza, pero tampoco lo reivindica como un propósito consciente.
“Cuando tenía 4 años tampoco me desperté decidiendo hablar inglés como mis padres”, responde. “Las influencias son influencias y la naturaleza es la naturaleza”.
El concierto con que honrará a la leyenda será a las 19:30 horas en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris (Donceles 36, Centro Histórico), dentro del ciclo NY Jazz All Stars, y sucederá tres días antes del centenario. Incluirá no sólo composiciones de Davis, sino también piezas que definieron su sonido: Pinocchio, de Shorter; Selim, del brasileño Hermeto Pascoal, y You’re Under Arrest, coescrita por Davis y John Scofield.
Además de Jean-Pierre, una de sus favoritas, inspirada en una canción de cuna francesa que el trompetista convirtió en un tema con un “beat muy funky”.
“No importaba qué forma tomara su música, siempre estaba tocando el blues”, asegura Charles. Siempre de regreso a sus raíces en East St. Louis, a donde se mudó su familia cuando tenía 1 año.
El trinitense, con su cuarteto, el Creole Quartet, tocará también música original y versiones de canciones populares contemporáneas, fiel al espíritu de Davis de siempre avanzar, de no detenerse.
“Miles Davis grabó a Michael Jackson; grabó canciones de Cyndi Lauper. Lo hizo a lo largo de toda su carrera. Cuando grabó Summertime, era una canción popular. Y nosotros vamos a intentar hacer lo mismo”, asegura.
Tocado por Haití y México
Dos semanas después de su concierto en México, Charles se presentará en el Lincoln Center de Nueva York para estrenar Folklore Live Vol. 2, los días 5 y 6 de junio en el Appel Room.
El punto de partida del proyecto fue un viaje. Dos viajes, en realidad, ataja.
El primero lo llevó a Cap-Haïtien, en el norte de Haití, donde se encuentra la Ciudadela Laferrière, la fortaleza construida tras la revolución haitiana. Charles había estado antes en el país, pero nunca en esa región.
“Me tocó muy profundamente”, dice.
El segundo viaje fue a Oaxaca para el Día de Muertos. Lo que le impactó no fue el espectáculo visual sino el ritual de honrar a los ancestros, la idea de que quienes murieron siguen siendo parte de la comunidad.
“Incluso después de que se van, siguen siendo parte de la vida del pueblo y de su gente”, recalca.
En el espectáculo confluyen el son jarocho, los rituales Gullah Geechee de las Carolinas, el vudú haitiano y los ritmos garífunas, resultado de años de investigación de estas tradiciones.
El son jarocho como música de la diáspora africana, por ejemplo, es algo que documentó en 2019 viajando a Veracruz y Jalapa, donde grabó al músico Patricio Hidalgo y al laudero Ramón Gutiérrez.
“Jarocho designa exactamente eso: la mezcla africana e indígena”, explica.
Fue una inmersión en la raíz afromexicana que muchos desconocen. “En cada casa que entré, lo primero que me mostraban era una foto de sus ancestros africanos: ‘Esta es mi bisabuela. Era africana'”.
La conexión con Trinidad y Tobago, su patria, no le sorprende.
El parang, palabra que deriva de parranda; el joropo, el calipso, responden a la misma mezcla española, indígena y africana que atraviesa el Caribe y llega hasta las costas de Veracruz.
“El calipso fue nuestra versión de la música afrodescendiente dirigida a comentar las injusticias de la experiencia colonial. Ustedes lo hicieron a su manera y nosotros a la nuestra, pero es el mismo principio”, abunda.
Folklore Live Vol. 2 es la continuación de un proyecto en el que Charles ha estado imbuido desde hace años: viajar a la fuente, registrar, comprender y después convertir ese conocimiento en música.
“Informa mi música mucho más allá de lo que jamás hubiera imaginado”, dice.
Toma nota
Qué: Concierto homenaje a Miles Davis
Quién: Etienne Charles y su Creole Quartet
Dónde: Teatro de la Ciudad Esperanza Iris (Donceles 36, Centro Histórico)
Cuándo: sábado 23, 19:30 horas
Boletos: de 740 a 1,488 en Ticketmaster