
AJUSTE EN NISSAN NO ES UN CIERRE
La fábrica de Nissan más antigua en México
(Planta Civac) fue inaugurada en 1966 e instalada en Cuernavaca, Morelos, y
cesará operaciones en marzo del próximo año para trasladarse a las
instalaciones que tiene esta marca japonesa en Aguascalientes.
El anuncio en ese sentido implica que habrá una
mudanza y no un cierre, y todo dentro del plan y ajuste global que Nissan ha
venido realizando en el mundo de su infraestructura automotriz.
Coloquialmente puede decirse que Nissan se
habrá de ir de Morelos a Aguascalientes, más no de México. Y es que la compañía
ha informado su decisión, siendo parte de la estrategia “ReNissan” y en busca
de optimizar sus operaciones a nivel mundial.
Esto mismo lo han hecho en Argentina, Japón y
la India, pero en México se entiende que no es un cierre, sino un cambio de
domicilio con ampliación de operaciones en la sede que hay en Aguascalientes
—por cierto, la más grande de la marca en América Latina—, así que la
producción en Morelos cerrará fiscalmente en 2025 y este proceso concluirá en
marzo de 2026.
Nissan México sostiene que esta mudanza les
permitirá una mayor eficiencia, competitividad y ser sostenibles en el mercado,
pues buscan en la armadora reducir su capacidad global de producción de 3.5
millones de unidades a 2.5 millones de vehículos, en medio de las altas
presiones por las políticas arancelarias del gobierno de Estados Unidos y la
turbulencia financiera que enfrenta la armadora nipona. Esto mantendrá una tasa
de utilización de las plantas Nissan del 100 por ciento, al reducir de 17 a 10
sus sitios de producción en el mundo, y México sigue vigente a diferencia de
otros países donde han cerrado por completo.
La transición de Morelos a Aguascalientes será
en las mejores condiciones posibles, buscando siempre mantener una relación
respetuosa con los empleados afectados —han expresado ejecutivos de Nissan— en
busca de que sus operaciones comerciales se mantengan.
La empresa nipona comunicó hace unas horas que
en el primer semestre del año, en México, tuvo una producción de 340,530
vehículos entre sus plantas de Aguascalientes y la de Morelos, lo cual
representó una ligera alza del 0.3 por ciento, mientras que sus exportaciones
cayeron un 4 por ciento, a 228,974 autos.
DE
SOBREMESA
Las presiones arancelarias de USA podrían
provocar acciones similares de otras fábricas automotrices, y aquí valdría la
pena que la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), que preside
Don Rogelio Garza, salga a fijar una posición al respecto.
Y es que Nissan no se está yendo de México; se
entiende que hizo un ajuste en su producción, inclusive trasladó de Argentina
algún producto a nuestro país, y está haciendo ajustes en su footprint general,
pero no se ha ido ni se va a ir. “Ni Ford se ha ido ni nadie. Ninguna empresa
del renglón automotriz se ha ido de México”, aseguró el presidente de la AMIA.
UN CAFÉ
LECHERO LIGHT
Por cierto, el cierre y mudanza de la planta de
Nissan en Morelos traerá preocupación y tristeza por la pérdida de empleos y el
impacto económico en la región de Cuernavaca. Se espera que la gobernadora
Margarita González Saravia busque llevar nuevas inversiones y poder reubicar a
los empleados y familias afectadas.
UN CAFÉ
CON PILONCILLO
Fuentes de organismos privados en Morelos
aseguran que la salida de Nissan significa la pérdida de 3 mil empleos directos
y una cantidad significativa de empleos indirectos, que de no controlarse
pueden pasar de una preocupación entre la comunidad a marchas y expresiones en
las calles.
Y es que esta mudanza con reducción implica una
pérdida de más de 800 millones de pesos anuales en la masa salarial y una
derrama económica indirecta superior a los mil 500 millones de pesos, que ahora
no sucederá.
¡ES CUANTO!