Ciudad de México 9 septiembre 2026.- Tras catorce años de identidad visual en rosa mexicano, el Instituto Nacional Electoral renovará por completo su cromática oficial para adoptar el lila, un tono que coincide con la paleta cromática utilizada por la Jefa de Gobierno capitalina, Clara Brugada, en la reciente intervención urbana de la Ciudad de México.
La modificación abarcará desde los logotipos institucionales hasta la indumentaria del personal operativo y de campo, marcando una ruptura con la imagen que el organismo electoral había mantenido desde su etapa fundacional y su posterior transición estructural.
Durante la sesión de la Junta General Ejecutiva, la consejera presidenta Guadalupe Taddei justificó la transición cromática bajo el argumento de proteger la identidad institucional frente a agrupaciones políticas emergentes, con la intención de blindar los registros oficiales y evitar confusiones visuales con el electorado. La medida se implementa en un contexto donde diversas fuerzas partidistas han adoptado tonalidades similares, como el rosa del partido Somos o las referencias moradas asociadas a otras expresiones políticas.
La elección del nuevo color ocurre además de manera paralela a la reciente controversia desatada en la capital del país por la utilización de tonalidades moradas e iconografía de ajolotes en la infraestructura urbana durante el desarrollo de la justa mundialista, una estrategia de comunicación gubernamental que generó debate en el ámbito político local. Con este cambio en el manual de identidad, el órgano electoral busca consolidar la exclusividad de su imagen ante futuras contiendas federales y locales.








