CAOS Y CORRUPCIÓN EN LA SEV, PLANTELES AL BORDE DEL DERRUMBE EN XALAPA Y MAHUIXTLÁN, COATEPEC
El Regional Coatepec 25 de septiembre de 2025
CAOS Y CORRUPCIÓN EN LA SEV, PLANTELES AL BORDE DEL DERRUMBE EN XALAPA Y MAHUIXTLÁN, COATEPEC
Por
Edgar Hernández*
@Línea
Caliente
La
educación en Veracruz está de cabeza.
Tras
el arribo de la Cuarta Transformación en 2018, en remedo al sistema socialista
impuesto por Cuba, lo primero que modificó fue su sistema educativo para
ligarlo a fetiches, héroes falsos, libertades sexuales confusas, feminismos mal
entendidos y esquemas ideológicos obsoletos.
¿Se
acuerda usted de la disposición para que los educandos fueran a la escuela con
falda?
La
improvisación trajo consigo la destrucción del sistema educativo de Veracruz,
tercera entidad con mayor población escolar de la república.
Palos
de ciego de parte del gobierno del atarantado Cuitláhuac García dieron lugar a
la desaparición de las instituciones dedicadas a consolidar la educación
preescolar, básica y media, la llevaron a rezago histórico en medio del
descontento de los paterfamilia y la misma comunidad magisterial.
Para
el presente, vía paliativos, el gobierno del estado han evitado el desborde de
los sindicatos que están que truenan, inconformes con los nuevos sistemas
educativos impuestos fincados en la corrupción y disposición de los dineros de
jubilados y pensionados.
La
herencia maldita de los nuevos gobiernos morenos se traduce en paros, marchas y
repetidos reclamos, vaya hasta movilizaciones infantiles se suceden.
Las
mismas guarderías están en crisis, mientras la titular de la Secretaría de
Educación del estado, Claudia Tello, como decía López Obrador, “como las
momias”, ni se inmuta.
Para
no ir muy lejos ayer padres de familia del Jardín de Niños, José María
Morelos y Pavón se manifestaron en el centro de Xalapa para
denunciar un inminente derrumbe de la escuela por falta de mantenimiento.
El
reclamo que eventualmente puede extenderse a cientos de planteles educativos
estriba en que puede repetirse la tragedia de escuela Rébsamen de la ciudad de
México en 2017 donde perdieron la vida 17 niños por falta de mantenimiento de
los planteles.
Ello
como resultante del programa federal “La Escuela es Nuestra” que vino
a sustituir al Programa de Construcción de Escuelas CAPFCE, que después se
llamó INIFED, que en Veracruz se llama “Espacios Educativos”,
dependencia encargada de la construcción y mantenimiento de las escuelas.
Los
trabajos de esa institución eran licitados y entregados a constructores
profesionales mismos que cambiaron de la noche a la mañana.
Ahora,
por una torpe decisión cupular, las escuelas reciben el dinero para
remodelación, ampliación y mantenimiento directamente del programa “La
Escuela es Nuestra”, vía un “Comité de Padres de Familia” que sin
ningún criterio técnico arquitectónico o de ingeniería deciden que hacer con el
dinero.
En
realidad, ese entuerto es otra herramienta de adoctrinamiento de la 4T, que
busca tener controlados a los padres de familia con fines electorales.
El
problema grave surge cuando la directora, con el respaldo de los padres de
familia, decide contratar al “maestro primer cuchara” para una
remodelación y, aun cuando ese maestro albañil tenga conocimientos, carece del
carácter para impedir que una directora haga su capricho.
Es
el caso de la escuela secundaria técnica número 95, de Mahuixtlán, en
Coatepec, en la cual su directora Norma Estela Díaz Martínez, ordenó
la demolición de un muro de carga, que le “estorbaba” para que le
hicieran su baño privado junto a su oficina, aunque fue advertida de la
peligrosa decisión, la directora ordenó la demolición del muro de carga.
Es
así, que con la aprobación de las modificaciones a la Ley General de Educación
en septiembre de 2019, se eliminó la Ley General de Infraestructura Educativa
abriendo un peligroso frente en torno al mantenimiento de los planteles que en
Veracruz llevan décadas sin mantenimiento.
A
todo ello Claudia Tello no acusa recibo, tampoco en el caso de las guarderías
porque asume que no le competen.
Por
una torpe decisión del Poder Judicial, hoy en manos de la incompetente Rosalba
Hernández, ha puesto en riesgo las infancias infantiles al negarse a pagar las
pensiones alimenticias, cuyo monto exceda de 10 mil pesos.
Su
pobre argumento es que no se ha realizado el registro de las firmas autorizadas
de los funcionarios que deben dar salida a los cheques de pago de esas
pensiones.
Ello
no obstante que el deudor alimentario es el que paga.
Los
flamantes nuevos funcionarios -cuyo requisito para que ingresen al aparato
judicial es que no estén titulados ni tengan estudios arriba de la primaria-
decidieron que el sistema operativo de la anterior administración no sirve
porque “es producto de la corrupción”.
El
punto es que los depósitos que hacen los deudores alimentarios constan en los
expedientes que obran en los juzgados, sin embargo, las áreas encargadas de la
expedición de los cheques para su cobro, a favor de quién representa legalmente
a los menores, no dan solución al pago.
La
burocracia judicial, ahora bajo el mando de la abanderada indígena, ordena que
para el cumplimiento de dichas pensiones deben solicitar y obtener una
autorización de parte del organismo que anteriormente representaba la
administración de recursos financieros del Consejo de la Judicatura (hoy le
cambiaron el nombre para maquillar lo que en realidad es, la alcancía de los
gobernadores), pero no tienen autorizado pedir autorización de montos de pago
que excedan los 20 mil pesos.
En
conclusión, todo un desmadre resulta la protección y educación de las nuevas
generaciones de veracruzanos.
Mientras
Claudia Tello ¡Echando novio!
Tiempo
al tiempo.
*Premio
Nacional de Periodismo
