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Agencia Reforma

Monterrey, NL 5 abril 2026.- En la Playa Revolcadero, en Acapulco, Lorena y Antonio se encontraron por primera vez. Era la década de los 70 y los protagonistas de la novela El calor de mis besos (Letrame, 2025) vivían su juventud.

 Décadas después, al filo de la pandemia por Covid-19, ambos se reencuentran en una cafetería de Monterrey, a los 70 años, para continuar con su historia de amor.

 “Tienen un romance recuperado de este encuentro amoroso cuando eran muy chavos, y que los dejó profundamente marcados, sobre todo a él”, señala Rogelio Ríos Herrán, autor de este libro, que es su primera novela.

 El autor toma este reencuentro como punto de partida para una trama que involucra crimen organizado y buenas dosis de nostalgia, con toques de rock and roll, y que define como romántica, pero con tintes policiacos.

 El escritor, nacido en Tapachula, Chiapas, en 1960 y afincado en Monterrey desde hace décadas, fue columnista y editor; luego trabajó como traductor. Egresó de Relaciones Internacionales en El Colegio de México.

 “En esta narración busqué resaltar la manera en que en cuatro o cinco días te cambia la vida por completo y puede llegar hasta la tragedia, para darte cuenta que las cosas que has vivido, esos sentimientos, están contigo todo el tiempo, guardados, empolvados quizá, pero resurgen en estas circunstancias que te hacen replantearte tu vida misma”, dice.

 El calor de mis besos cuenta con una playlist del mismo nombre en Spotify, con canciones mencionadas en la novela, de artistas como The Beatles, Cyndi Lauper y Bob Dylan. Esta incorporación evoca a la Generación de la Onda, en especial al escritor José Agustín, quien incluía canciones de rock en sus obras y fue una fuerte influencia para Ríos en su proceso creativo.

 “Tuve la oportunidad de conocerlo y de conocer sus novelas, así que ahí está esta mezcla de la música como parte de la definición de una persona, de las motivaciones de los personajes o el ambiente en el que ocurren escenas de la novela”, expresa.

 Acapulco es el símbolo de la nostalgia en esta novela, indica Ríos, quien visitó la famosa playa muchas veces cuando era estudiante universitario.

 “Ahora es otro Acapulco, aunque hace tiempo que no voy, porque la última vez que fui fue antes de la pandemia, tiene un perfil turístico completamente distinto: grandes hoteles, espacios privados, lugares casi inaccesibles”, añade.

 Espera que más autores se sumen a escribir historias ambientadas en la pandemia.

 “Ahí hay una veta riquísima, una mina que explorar en la literatura mexicana, y yo creo que surgirán escritores más jóvenes, más vigorosos, con más impulso, que retomen en sus escritos este tema reciente”, agrega.

 El calor de mis besos está disponible en plataformas digitales como Amazon, Gandhi y Porrúa, en formatos físico y electrónico.