DESTACA GASTO DISCRECIONAL EN SECTOR CULTURA

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Agencia Reforma

Ciudad De México 17 mayo 2026.- La Secretaría de Cultura (SC) cerró el 2025 con un gasto total de 15 mil 967.5 millones de pesos, 5.9 por ciento por encima del presupuesto aprobado al inicio del año, de 15 mil 78 mdp.

 Más de la mitad, 8 mil 926 mdp, se fue en pago de nóminas, y, en varios casos, lo que se aprobó tuvo poca relación con lo que finalmente se ejerció, según una revisión a la Cuenta Pública 2025 del Ramo 48 realizada por Fundar, Centro de Análisis e Investigación.

 La SC utilizó la flexibilidad presupuestaria que otorga la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria para “redirigir fondos hacia donde los necesitaba con mayor urgencia, sin contar siempre con una planeación original que lo anticipara”.

 A decir de Paulina Castaño, investigadora de Fundar en el Programa de Justicia Fiscal, el gasto se reorientó a la “operación cotidiana de instituciones clave, el pago de nóminas y proyectos de infraestructura que no contaban con recursos desde el arranque del año”.

 Los dos rubros que más crecieron respecto a lo aprobado fueron la nómina y el gasto operativo. Los pagos de salarios y prestaciones al personal subieron 12.1 por ciento, mientras que los Servicios Generales, que cubren la conservación de monumentos, escuelas y edificios del sector, crecieron un 23.7 porcentual.

 A eso se sumó una inversión de mil 349 mdp en infraestructura que no estaba presupuestada y que se financió con la reasignación de recursos de otros programas.

 En cambio, los apoyos directos a creadores y al cine cayeron casi 58 por ciento, no porque desaparecieran, sino porque sus recursos fueron reclasificados hacia otras partidas.

 El caso más llamativo fue el programa R003, un fondo de provisiones para el INAH y el INBAL de 2 mil mdp: al cierre del año no registró un solo peso ejercido bajo esa clave, porque la totalidad de sus recursos fue redistribuida entre otros programas presupuestarios.

Concentraciones de gasto

 El programa de infraestructura social del sector Cultura (K009) absorbió la mayor inversión pública del ramo 48 con casi mil 182 mdp.

 Estos recursos se concentraron en tres proyectos: el Tren Maya, el Complejo Cultural Chapultepec y la reconstrucción de monumentos arqueológicos e históricos pendientes por sismos.

 El Tren Maya, proyecto insignia del sexenio obradorista, concentró el gasto de inversión más considerable con casi 750 mdp para salvamento arqueológico en Campeche, Chiapas, Quintana Roo, Tabasco y Yucatán.

 Castaño explica que esto llevó al INAH a operar no sólo con sus funciones tradicionales sino también como una “unidad ejecutora de inversión pública de gran escala”.

 Esto resultó en un aumento del presupuesto total ejercido por el Instituto de 5 mil 901.9 mdp a 6 mil 490.7 mdp.

 El INBAL, por su parte, registró una reducción al pasar de 4 mil 886.4 mdp aprobados a 4,762.9 mdp devengados. El gasto se orientó a la compra de instrumentos musicales, mobiliario y equipo tecnológico.

 En cuanto a Chapultepec, con un historial de atrasos con la Bodega Nacional de Arte, aún no abierta, como el más notorio, obtuvo 139.5 mdp adicionales.

 De ese monto, corresponden 87.4 millones de pesos ejercidos a través del INBAL y 52.1 millones desde la Subsecretaría de Desarrollo Cultural de la SC.

 Estos recursos cubrieron obra civil, estudios técnicos y acciones de mitigación ambiental dentro del Plan Maestro del megaproyecto.

 En lo que respecta a la reconstrucción de monumentos dañados por fenómenos naturales se ejercieron: en Puebla, 119.4 millones; Ciudad de México, 54.6 millones; Morelos, 54.5 millones, y Oaxaca, 52.0 millones.

INAH, fondos sin ejercer

 En su análisis, Castaño reporta que tres proyectos de adquisición de terrenos en zonas arqueológicas por parte del INAH cerraron el año con 0 pesos ejecutados, a pesar de tener presupuesto modificado asignado por 81.8 mdp.

 Se trata de Cañada de la Virgen, Guanajuato, con 69.2 mdp; Toniná, Chiapas, con 11.3 mdp, y Zaachila, Oaxaca, con 1.3 mdp.

 Aunque la Cuenta Pública no detalla las razones por las que no registraron gasto, Castaño encuentra que “la causa más probable es que los recursos disponibles se priorizaron para el Tren Maya, Chapultepec y la reconstrucción en Puebla, dejando sin ejercer los proyectos de menor urgencia o mayor complejidad jurídica”.

 En contraste, el proyecto de expropiación en Mayapán, Yucatán, sí ejerció la totalidad del dinero destinado: 9.9 mdp.

Vinculación Cultural, por honorarios

 De cada 10 contratos por honorarios firmados en todo el sector cultural, 8 corresponden a una sola dirección: la de Vinculación Cultural.

 En total fueron 883 contratos, con un costo de 164.8 millones de pesos, una cifra que representa casi la mitad del presupuesto total devengado, de 355.7 mdp.

 “Esto sugiere un modelo de operación que depende en gran medida de personal externo, lo que puede generar interrogantes sobre continuidad institucional y condiciones laborales”, plantea Castaño en el documento.

 Cultura Comunitaria, programa prioritario del sexenio pasado, opera principalmente a través de promotores culturales, docentes artísticos y gestores contratados por honorarios, sin prestaciones.

Caída de apoyos

 Los dos programas de apoyo directo a creadores y a la industria cinematográfica cerraron el año por debajo de sus asignaciones originales.

 El programa de Estímulos a la Creación Artística (U282) ejerció 583.9 mdp de los 653.2 aprobados, y el de Fomento al Cine Mexicano (U283) gastó 178.8 millones, también por debajo de lo previsto.

 En ambos casos la explicación es la misma que recorre todo el presupuesto del ramo: los recursos no desaparecieron, sino que fueron reorientados, ya sea para pago directo a beneficiarios de convocatorias o para cubrir gastos de operación.

 En contraste, el Programa de Apoyos a la Cultura (S268) ejerció 229.7 mdp, 12.2 por ciento más de lo original.

 El Fondo Nacional para el Fomento de las Artesanías (Fonart), por su parte, gastó casi 44 mdp, equivalentes al 81.8 por ciento de su su presupuesto.

¿Y la rendición de cuentas?

 Al redirigir fondos hacia donde se necesitaban con mayor urgencia, sin contar con una planeación original, tiene implicaciones tanto positivas como negativas para la rendición de cuentas, plantea Castaño.

 Por un lado, permitió atender “necesidades reales de mantenimiento, nóminas y proyectos que no estaban previstos”.

 Los mayores ajustes se debieron a que la nómina y los gastos de operación crecieron por encima de lo planeado, se financiaron obras que no estaban contempladas desde el inicio del año, y se redistribuyeron subsidios hacia otras clasificaciones de gasto.

 Castaño insiste en sus conclusiones que la “magnitud de los cambios entre lo aprobado y lo ejercido dificulta evaluar si los recursos llegaron a donde debían llegar y con la eficiencia esperada”.

Revisar distribución de gasto

 El análisis de Fundar concluye con una serie de recomendaciones que van desde el incremento sustantivo al presupuesto para cultura, toda vez que el actual sigue siendo limitado frente las necesidades de infraestructura, educación, del patrimonio, fortalecimiento comunitario y apoyo a la creación artística.

 Así como revisar la distribución del gasto cultural para reducir la concentración de recursos en grandes instituciones y gasto operativo, así como los recursos destinados a los proyectos de inversión.

 Llama en cambio a fortalecer el financiamiento de proyectos comunitarios, indígenas, locales y de base territorial, con criterios de “equidad, interculturalidad, transparencia, distribución justa y rendición de cuentas”.

 Apuesta por una reforma fiscal progresiva que permita garantizar los derechos culturales de manera sostenible.

Los pormenores del gasto

 Pero, ¿en qué se gasto el presupuesto?

 Más de la mitad del presupuesto del sector se fue en pago de nómina, y otra parte importante a servicios generales, como conservación de monumentos y arrendamiento de espacios:

 Capítulo de gasto / Monto ejercido (mdp)

 -Servicios personales (nóminas) / 8,926.20

 -Materiales y suministros / 189.08

 -Servicios generales / 4,360.27

 -Transferencias, subsidios y ayudas / 1,142.73

 -Bienes muebles e inmuebles / 230.21

 -Inversión pública / 1,066.87

 -Inversiones financieras / 0

 -Participaciones y aportaciones / 52.11

¿Quién ganó y quién perdió?

 En 2025, el Fonart casi duplicó su presupuesto, mientras que la Dirección de Festivales Culturales de la SC, lo triplicó:

 Unidad administrativa / Aprobado (mdp) / Ejercido (mdp) / Variación porcentual

 -Dir. Gral. de Promoción y Festivales Culturales / 94.9 / 268.1 / 182.51%

 -Fonart / 135.6 / 265.9 / 96.09%

 -Cenart / 195.1 / 294.5 / 50.95%

 -Dir. Gral. de Administración / 508.2 / 696.2 / 36.99%

 -INAH / 5,901.9 / 6,490.7 / 9.98%

 Y las que más cayeron, fueron:

 -Oficina de la Secretaria / 123.6 / 55.5 / -55.10%

 -Subsecretaría de Desarrollo Cultural / 625.5 / 289.4 / -53.73%

 -Subsecretaría de Diversidad Cultural y Fomento a la Lectura / 708.5 / 597.0 / -15.74%

 -INBAL / 4,886.4 / 4,762.9 / -2.53%

 Fuente: Datos de la CP 2025, Ramo 48; elaboración Fundar.