EL TRIUNFO DEL INE
EL TRIUNFO DEL INE
La otra versión:
René
Sánchez García.
El pasado domingo 10 de abril
se llevó a cabo en todo el país, un nuevo ejercicio para fortalecer la vida
democrática de México. En esta ocasión, sin precedente alguno en la historia
moderna nacional, se convocó al pueblo con derecho a votar, para que sufragara
en las urnas su opinión acerca de la continuidad o no en el mandato del
presidente Andrés Manuel López Obrador. Esta nueva modalidad constitucional y
su Ley correspondiente lleva por nombre Revocación de Mandato.
De acuerdo con la lista
nominal del INE, deberían haber sufragado su voto ese domingo, un total de 92
millones 823 mil 216 ciudadanos. Para tales efectos, dicho Instituto debería
haber instalado el mismo número de casillas que las del año de 2018, cuando se
realizó la votación para elegir al nuevo titular del poder ejecutivo que
sustituiría a Enrique Peña Nieto, asunto que no fue así. Sólo se contó el
domingo pasado con la instalación de 57 mil 517 casillas atendidas por 287 mil
personas. Hubo una disminución del 70 por ciento en todo de ello. El INE sabía
de antemano que esto haría disminuir el número de participación ciudadana, para
así demostrar nacional e internacionalmente que la popularidad de AMLO estaría
en decadencia frente a los comicios del 2024.
Todo lo anterior tiene su
historia. Una reiterada y sistemática e intensa confrontación entre el Poder
Ejecutivo y las autoridades electorales del INE que vienen desde el año de
2019, fecha en que se aprobó dicha Ley de Revocación de Mandato. Se dio
posteriormente un recorte presupuestario al INE de 4 mil 913 millones de pesos,
asunto que no fue del agrado. Para llevar a cabo dicha jornada de revocación,
el INE exigió recursos económicos extras, misma que no fue aprobada,
iniciándose allí el acto de rebeldía institucional. A esto hay que agregar que
existe ya una total desconfianza, de parte de la opinión pública por sus
dirigentes: Lorenzo Córdoba y Ciro Murayama y demás consejeros electorales.
De acuerdo con las
informaciones, el INE no difundió a nivel nacional dicha jornada, bajando
considerablemente el número de spots para la radio, la televisión, los periódicos,
así como en otros canales de información de tipo virtual, lo que hizo que la
ciudadanía no estuviera del todo informada. Luego por supuestas situaciones
económicas del INE, no capacitó debidamente al personal de la jornada dominical,
por lo que hubo infinidad de quejas e inconformidades. Pero lo increíble, es
que solo instaló el 30% de las casillas correspondientes en comparación con el
2018. Esta considerable disminución trajo como consecuencia que no asistieran
los votantes, debido a las distancias entre su domicilio y la casilla más
cercana.
Por último, el INE dictaminó
la fecha de votación: 10 de abril, fecha de inicio de la Semana Mayor y de las
vacaciones de verano. Ninguno de los funcionarios electorales se le prendió el
foco por instalar casillas en las playas del país, centros vacacionales,
hoteles de más de 4 estrellas, ríos caudalosos y bares del país. No cabe duda,
fue todo un triunfo del INE, ahora vendrá el veredicto ciudadano. Que Diosito
nos tome confesados y bendecidos.
Sagare32@outlook.com