Adelita texon
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María Adelina de los Ángeles Texon Guerrero

Jesús Bonilla Palmeros

A lo largo del devenir histórico de la ciudad de Coatepec, encontramos referencias de aquellos coatepecanos que se caracterizaron en alguna época por su participación activa en diferentes ámbitos. Muchos de ellos han sido eternizados en publicaciones, otros en cambio, perviven a través de la tradición oral que se transmite de generación en generación.

Es precisamente en la tradición oral de la localidad, que se ha perpetuado el nombre de doña Adelina Texon Guerrero, mujer coatepecana que destacó en su tiempo por ser una líder nata, luchadora social y enemiga de las injusticias. Ampliamente conocida en los diferentes sectores sociales, debido a su oficio de partera, o el haber desempeñado el cargo de regidora segunda, y en otros casos por su liderazgo entre las desmanchadoras de café.

El 23 de septiembre del 2016 el H. Ayuntamiento de Coatepec le rindió homenaje a una dama que es digna representante de las mujeres coatepecanas de extracción media, sobre todo de las desmanchadoras de café que se enfrentaron en su tiempo a las limitaciones derivadas de una actitud machista. Situación que les generó fueran etiquetadas como rebeldes, por el solo hecho de luchar a fin de lograr el reconocimiento de sus derechos al trabajo, y ganar honradamente un salario que les permitiera apoyar la economía doméstica.

Doña María de los Ángeles Texon Guerrero nació el 23 de septiembre de 1916, sus padres fueron Ángel Texon y María Guerrero Ávila. En varias ocasiones mencionó que era “Hija del hambre” por haber nacido en las llamadas “Hambrunas de Carranza”, periodo caracterizado por la escasez de alimentos a raíz del movimiento revolucionario.

Ingresó al Sindicato de Desmanchadoras en 1929, ocupando desde sus inicios un cargo dentro del Comité (inicialmente secretaria de actas), por el hecho de saber leer y escribir. Pronto se ganó la confianza y admiración de sus compañeras, al grado de llegar a ocupar todos los cargos en el comité, y como Secretaria General buscó mejorar la atención médica de sus agremiadas y de sus hijos, así como la salvaguarda de sus derechos.

Durante su gestión como Secretaria General del Sindicato, fue detenida y enviada al penal de Allende en Veracruz, junto con otras integrantes del Comité. Cuando trataron de impedir, salieran del beneficio los cargamentos de café sin desmanchar hacía otros centros donde se procesaría mediante el uso de maquinaria especializada. Situación que generaría el desplazamiento de muchas obreras en su fuente de trabajo.

En 1933 una ancianita le enseño todo lo relacionado con la atención de las parturientas, y ese mismo año se inició como partera al atender en “Mundo Nuevo”, a una campesina que entró en proceso de parto a media finca. Durante 55 años de servicio, atendió más de 6000 partos, tanto en su casa como en varias de las comunidades del municipio de Coatepec. A veces le venían a buscar gentes de Teocelo, Xico, Ixhuacán de los Reyes, Ayahualulco, Cosautlán y Xalapa. En varias ocasiones las personas no tenían para pagar sus servicios y ella les atendía de igual forma, algunos le pagaban después y otros no.

Como partera empírica, estaba consciente de las necesidades y problemas en los partos prematuros, por tal motivo cuando ocupó el cargo de Secretaria General del Sindicato de Desmanchadoras de Café, promovió el acondicionamiento de las instalaciones de Maternidad en Coatepec, mediante la adquisición de incubadoras. En aquel entonces era gobernador del Estado de Veracruz, don Adolfo Ruíz Cortines, distinguido personaje con quien cultivó profunda amistad y del cual logró obtener un importante apoyo, integrado por camas e instrumental especializado.

En relación con el oficio de partera, doña Adelina refería en sus pláticas toda una serie de anécdotas, y algunas de ellas llegaban a lo más profundo del corazón de quienes le escuchaban. En sí pasajes de su vida que denotan su sensibilidad hacia la vida humana y la ayuda a sus semejantes, como es el siguiente relato: “En cierta ocasión que nos reunió a todas las parteras el Dr. Flores, quien era el encargado de llevar el seguimiento de nuestro trabajo en el municipio. Ya casi para finalizar la reunión preguntó a las mujeres ¿Quién había sido la salvaje que le quemó el ombligo a un niño con un cerrillo? Inmediatamente me puse de pie y le dije ¡yo se lo quemé!, a lo que el Dr. Flores replicó ¿Doña Adelina es usted tan salvaje para proceder de esa forma?, y nuevamente le respondí ¡El recién nacido tenía una hemorragia que no quería parar, nació de madrugada en Tapachapan y no había modo de traerlo a la ciudad, se desangraría y no llegaría vivo, mi deber era salvar la vida de esa criatura a como diera lugar!”

Doña Adelina desempeñó el cargo de Regidor Segundo suplente de 1955 a 1958 y fue Regidor Segundo propietario de 1958 a 1961. Durante su ejercicio buscó la manera de mejorar la situación de los internos de la cárcel municipal, en lo que corresponde a la alimentación e higiene, aparte de otros servicios básicos. También durante este periodo promovió junto con los vecinos de la calle de Zamora, se llevara a cabo la construcción del puente.

En cierta ocasión el finado representante del sindicato, Lic. Silverio Alvarado, mencionó que doña Adelina Texon, merecía un homenaje por toda la ayuda que dio a sus compañeras del sindicato, y sobre todo a sus firmes convicciones como líder. Propuesta que compartió con el doctor Hugo Muro, quien expresó en varias ocasiones su reconocimiento hacia doña Adelina, y propuso deberían de llamarle “La Abuela de Coatepec”, por el hecho de haber atendido más de 200 partos anuales, principalmente de la gente que integraba la clase media y campesina de la región.

En la tradición popular de Coatepec, se le denomina como “Abuela”, a la mujer que atiende durante el parto a la futura madre, costumbre que viene desde tiempos prehispánicos y pervive hasta la fecha. Por tal razón a doña Adelina Texon, muchas personas en la calle le referían una serie de expresiones como: ¡Adiós Abuelita! ¡Mira mijo ella es tu abuela la que te cortó el ombligo!

Doña Adelina Texon al igual que muchos habitantes de Coatepec, llevó una vida muy sencilla y con las carencias de quien no goza de apoyos de ninguna institución, pero supo salir avante en su momento y ganarse la admiración de muchos Coatepecanos.

Doña “Ade” como muchas personas le decían, nunca escatimó recursos cuando se trataba de apoyar alguna noble causa, por lo cual no faltó quien tuviera algún detalle hacia ella durante su vejez. Doña Adelina falleció a la edad de 85 años el día 7 de febrero del 2002. Se fue sin haber recibido homenaje alguno por parte de las personas a quien tanto sirvió, y en mi humilde opinión considero que en justo reconocimiento, al cumplirse el 23 de septiembre los cien años del natalicio de singular mujer, recibió por parte de los Coatepecanos el título de “La Abuela de Coatepec”.

Honrar la memoria de doña Adelina, es dignificar a las mujeres Coatepecanas, sobre todo aquellas que sin retroceder, se enfrentaron a los prejuicios machistas de su época. Actitud que les originó sufrieran una serie de burlas y presiones por parte de la población masculina, pero que lejos de amedrentarse, lucharon hasta lograr el reconocimiento de sus derechos y libertades.