FUERZA DE MUJER

FUERZA DE MUJER
Por Kheyla Priego Arias
Hay en
nosotras las mujeres, una fuerza que emerge desde nuestro interior… es como un rio, unas veces está en calma y otras va
desbordado; siempre permeando nuestro entorno.
Cuando
nuestra identidad se encuentra con la de otras mujeres, se escuchan nuestras
aguas, como cascadas, trayendo nuevos bríos que van como caudales nutriendo
nuestras comunidades.
Yo
aprendo de la fuerza de mis hermanas, de cada una de ellas; cuando las
vislumbro en su entorno, lucha y en sus quehaceres de vida. En ese momento yo
me detengo y presto atención pues su realidad no dista casi nada de la mía,
pues somos hermanas de género.
De mis
compañeras corredoras aprendo que disciplina y coherencia no son, ni debieran
usarse como un vestido de quita-pon.
Entre
las soneras, versadoras, músicos y bailadoras de mi pueblo, entre ellas
comparto palabras… ritmos de saberes ancestrales y entendimientos actuales que
clarifican nuestros caminos.
Con mis
amigas de teatro y letras, practico el compartir nuestros escenarios para dar
voces a otros y también para no dejar que silencio y disimulo sigan lacerando,
nuestro ser de mujer.
Pero la
fuerza más grande la recibí de las mujeres en mi familia y en mi iglesia. Ellas
me enseñan independencia. Me muestran con hechos el camino de nuestra fe y que
una mujer puede brillar, no como si fuese un tintineo de mero entretenimiento,
sino como una luz que muestra caminos, fuego que da alimento, chispa que aviva
¡Somos luz y sal que no se esconde!
Mi
madre, hijas, tías, abuelas… me formaron en el derecho incuestionable que tengo
a decir NO sin pena alguna y decir SI con segura claridad.
Mi alma puesta en pie agradece a todas las mujeres
que nos enseñan a no minimizar nuestra fuerza de mujer
y a la par me solidarizo con las que seguimos aprendiendo.