IRRITACIÓN SOCIAL EN INCIDENTES VIALES
El Regional Coatepec 6 de agosto de 2025
IRRITACIÓN SOCIAL EN INCIDENTES VIALES
Con frecuencia, en recientes días, nos hemos
dado cuenta del aumento de incidentes viales, y en donde la conducta humana se
manifiesta con tensión y hostilidad, de conductores de automóviles —en algunos
casos peatones— con una molestia quizá exacerbada y la falta de respeto a las
normas sociales, de tránsito y la convivencia.
Algunos psicólogos y sociólogos coinciden en
que la irritación social puede llevar incluso a agresiones no solo verbales,
sino físicas, y eso refleja un claro deterioro en la convivencia social, pero
también en la salud mental de la población.
Los factores que producen la irritación social
en incidentes viales están siendo maximizados en términos de difusión con la
complicidad de las redes sociales, que llegan a desnudar la mala conducta,
igual de servidores públicos como de personas de la vida privada en sus
diferentes facetas.
La excesiva velocidad combinada con el alcohol
y otras sustancias nocivas suele no solo distraer a quien va al volante —o
usando el teléfono celular u otra distracción—, pero ahí se está detonando la
mezcla de frustración y enojo de algunas personas, que explotan de una manera
fuera de orden.
Este tipo de comportamientos agresivos y con
elevada impaciencia aumenta la hostilidad y altera la tensión en las calles y
la vía pública, al grado que, en fechas recientes, en ciudades como Xalapa,
hemos visualizado hechos muy lamentables, pero que nos deben llevar a todos
como sociedad a reflexionar y buscar atender para abatirlos, pues podrían
alcanzar niveles de un mayor desajuste social en la seguridad pública y
ciudadana, en momentos donde la tranquilidad no atraviesa por su mejor etapa.
Cabe decir que uno de los factores —sin que sea
justificante— de estas acciones desde la conducta humana agresiva y hostil
pertenece al desequilibrio socioeconómico y la falta de oportunidades laborales
o los bajos ingresos que perciben algunas personas, y que solo les permite la
supervivencia en entornos adversos, por la falta de espacios para el bienestar
emocional. Esto está generando una frustración y agresividad que se manifiesta
en la forma de interactuar en el tráfico vehicular, ya sea con otros
automovilistas o con las autoridades de policía y tránsito.
En todo esto, el estrés va ganando terreno en
la salud mental de la población, y hay algunas mediciones relativas a la
ansiedad que llevan a la búsqueda de herramientas para gestionar las emociones
que inhiban las reacciones exageradas ante incidentes viales, pues no deben
dejar que escalen, ya que pueden detonar en actos de violencia mayor.
DE
SOBREMESA
Aunque existen algunas razones psicológicas que
explican la irritación de algunas personas hacia agentes de tránsito, policía u
otros automovilistas, especialmente en relación con incidentes viales.
De por sí, los accidentes de tráfico pueden ser
experiencias traumáticas que dejan secuelas psicológicas, como TEPT, ansiedad,
depresión y un miedo persistente a conducir. Hechos donde estas emociones
pueden llevar a una mayor irritabilidad y hostilidad hacia figuras de autoridad
percibidas como relacionadas con el problema, en este caso, agentes de tránsito
o policía, van en aumento.
UN CAFÉ
LECHERO LIGHT
El tráfico congestionado, la falta de respeto a
las normas de tránsito por parte de otros conductores y la percepción de
ineficacia o corrupción en las autoridades pueden generar frustración y
resentimiento. Esta frustración puede proyectarse sobre los agentes de
tránsito, especialmente si se les percibe como parte del problema.
Y siendo así, la personalidad de cada individuo
también juega un papel relevante, pues hay personas con tendencia a la ira, la
impulsividad o con baja autoestima, o incluso con baja tolerancia a la
frustración, y eso les lleva a reaccionar de manera intensa ante situaciones
relacionadas con el tráfico y la autoridad.
UN CAFÉ
PA’ LLEVAR
En algunas culturas regionales —comunidades en
México— existe una amplia desconfianza generalizada hacia las instituciones y
una falta de respeto hacia la autoridad, lo que puede contribuir a la
irritación hacia los agentes de tránsito y policías viales. Pero igualmente,
creo que esto se debe combatir con cursos de capacitación, tanto a la población
abierta como a los servidores públicos, pues la armonía social es tarea y
responsabilidad de todos.
UN CAFÉ
CON PILONCILLO
Las agresiones que se conocen a lo largo y
ancho de Xalapa y del país, gracias a videos que grabaron diversas personas,
ahora miles de ciudadanos hemos observado la brutalidad de la violencia,
incluso racista, que persiste entre habitantes que son afrodescendientes en
algunos casos.
Es lamentable que haya incidentes entre la
población y autoridades, pues todos podemos poner el ejemplo y ser los primeros
en generar una xalapa con cultura vial y ciudadana, más allá de las sanciones
que sus superiores les apliquen a los y las infractores.
¡ES CUANTO!
enriquezambell@gmail.com
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