ESTACIONAMIENTO UNIDAD DEPORTIVO
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La Unidad Deportiva no es un espacio cualquiera, es un baluarte que nació hace más de 45 años del anhelo ciudadano. Quienes tuvimos el privilegio de ser testigos de su fundación, recordamos el sudor y la gestión invertida para regalarle a los jóvenes coatepecanos un refugio para el deporte. Con el paso de las décadas, ese objetivo se consolidó bajo la administración de un patronato, dotando al inmueble de pista de arcilla, canchas de basquetbol, futbol, frontón y una vitapista que hoy son el corazón de la zona.

Lo más valioso, sin embargo, ha sido el respeto al entorno natural. Siete trabajadores se entregan a diario a la tarea de embellecer el lugar, conservando esa imagen verde que recibe a familias de toda la región. Pero hoy, esa armonía está bajo amenaza. La intención de ampliar el estacionamiento, plan que implica devastar una superficie de césped y árboles, ha encendido las alarmas de la comunidad deportiva. La respuesta es un ¡No! rotundo y unánime.

Coatepec no necesita más concreto. Los espacios para autos, por naturaleza, nunca serán suficientes; lo que nuestro pueblo clama es una planeación urbana inteligente que priorice las áreas verdes y al peatón. Resulta urgente conservar e incrementar nuestro patrimonio natural por salud y bienestar común. La comodidad de un automóvil no es moneda de cambio aceptable por la destrucción de un árbol.

Detrás de este proyecto surge la duda razonable: ¿A quién beneficia realmente? ¿Es una mejora para el usuario o un negocio de ocasión? Actualmente, los ciudadanos pagamos una cuota de ingreso de 14 pesos, por las tardes, el espacio se renta a clubes de atletismo y guarderías de futbol, y los fines de semana a las ligas deportivas le hacen el caldo gordo. Mientras tanto, los vestidores languidecen convertidos en simples sanitarios, donde el papel higiénico es un lujo inexistente.

Estamos ante una preocupante crisis de visión. Mientras unos trabajaron para heredar espacios de vida, hoy parece que la prioridad es ceder terreno a la lámina y el motor. El nuevo patronato, que ha operado “nadando de muertito” sin rendir cuentas claras sobre el destino de los ingresos, debe recordar que su función es honrar los objetivos originales de la Amorós Guiot, mejorar sin destruir.

Existen enormes áreas de oportunidad para crecer sin necesidad de talar. Se podrían ofrecer servicios deportivos de excelencia, auspiciar a jóvenes talentos y coadyuvar en la formación de campeones. No podemos permitir que se “pellizque” uno de los últimos pulmones de nuestro Coatepec por una visión cortoplacista. La Unidad Deportiva nació de la sociedad civil y debe ser respetada como tal. La memoria no nos falla, la Amorós Guiot es de todos, no de unos cuantos.

RETOS VIRALES

A mis 86 primaveras creí haberlo visto todo, pero no. Una pinta aparecida en los baños de la Prepa Ramírez Cabañas alertaba sobre un tiroteo, sucedió  en al menos nueve puntos del país, incluyendo Coatepec, Xalapa y el Puerto de Veracruz. Alarmadas, las familias del pueblo decidieron que sus vástagos no asistieran a clases, a pesar de los comunicados escolares.

Al día siguiente, las corporaciones policiacas arribaron temprano a la prepa para garantizar la seguridad de 879 alumnos. Fueron pocos los que asistieron, algunos acompañados por sus padres, quienes se plantaron en la entrada en señal de vigilancia. Gracias a Dios, todo quedó en un susto.

La Secretaría de Educación de Veracruz (SEV) calificó el incidente como un hecho aislado, limitándose a decir que fue parte de un “reto viral” de esos que están de moda. Seguramente en la dependencia están muy ocupados buscando al “canchanchán” de la “mera-mera”… o eso dicen.

¿Hecho aislado? Cuando esto ya ha sucedido en Estados Unidos, en el CCH Sur de la UNAM y en otras instituciones más. ¿Y qué me dicen de lo ocurrido en Teotihuacán? Esto no es solo un problema de salud mental. El fondo es entender por qué y dónde se “enfermó” el tejido social, y eso es lo que las autoridades deben resolver.

Llegó la “Operación Mochila”, cámaras de videovigilancia y rondines policiales para evitar cualquier situación. Estas medidas de prevención terciaria son recursos reactivos; son, en realidad, aspirinas para el cáncer, pues no tocan los orígenes del problema.

Los especialistas en Prevención Social del Delito llevan décadas alertando sobre el tema sin que nadie les haga caso. Concluyen que este tipo de conductas se originan por un cóctel de factores: aislamiento social profundo, deshumanización del entorno, resentimiento social arraigado y una pérdida total del sentido de pertenencia y de la realidad. Los jóvenes proyectan su ira acumulada radicalizando su pensamiento al ser consumidores cautivos de internet Son presa fácil de retos virales con propósitos distorsionados porque sienten que su vida está vacía.

Los científicos sociales recomiendan fortalecer las instituciones: la familia, la escuela, los centros de trabajo y los clubes deportivos. Estos son “factores protectores” que han perdido fuerza y hoy están en crisis.

Estimado lector, hace cuánto tiempo que no le pregunta a su hijo, a su novia, a su esposa o a un amigo: “¿Cómo estás realmente?”. El reto no es solamente mejorar la seguridad en los espacios públicos, sino fortalecer nuestros vínculos. Se trata, simplemente, de volver a hacer comunidad.

LE FUE COMO EN FERIA

El pasado miércoles 22, una comitiva acudió al Senado para promover la Feria Nacional del Café. La encargada de emitir el mensaje oficial fue Susana Hernández Carmona, regidora primera y presidenta de la Comisión de Turismo del Ayuntamiento. El resultado, lamentablemente, se viralizó en redes sociales por las razones equivocadas.

La regidora leyó con una torpeza evidente, ignorando los signos de puntuación y atropellando el sentido de las frases. Entre sus pifias, le regaló a la feria quince días adicionales de duración y, al presumir al invitado de honor, inventó una nueva geografía, dijo “Caldos” en lugar de Caldas, Colombia. Tal vez tenía hambre. De pena ajena.

Al observar el video, queda de manifiesto la absoluta falta de preparación para un acto de tal envergadura. ¡Qué manera de regar el tepache! Quien ocupa un cargo público tiene la responsabilidad ética de representar con respeto y claridad a su comunidad, más aún cuando se trata de promover un municipio con la identidad cultural de Coatepec.

Leer mal, equivocarse sistemáticamente y ser incapaz de transmitir un mensaje no es un simple episodio de “nerviosismo”; es una falta de compromiso con el cargo que se desempeña. Es falta de preparación básica. Pero, como dice el dicho, la culpa no la tiene el indio, sino quien la hace regidora y de quien la envía a una misión para la cual no está capacitada. Con su improvisación, echó a perder meses de trabajo organizativo. A ese evento debió asistir el alcalde, el director de Turismo o incluso la Reina del Café. Fue un error garrafal.

Este desafortunado detalle nos revela la poca importancia y la nula seriedad que las autoridades le están dando a la Feria del Café. Representar al pueblo exige conocimiento y decoro, porque en esa tribuna no se presentó solo una persona, se exhibió a todo Coatepec.

AL CARNAVAL DE TUZAMAPAN

Hoy destacamos el excelente trabajo titulado Tuzamapan y su carnaval, elaborada por el arquitecto Jorge Vela, integrante del Círculo Cultural Coatepecano. Este trabajo documental ofrece pormenores de la historia y las tradiciones de la congregación más grande del municipio, incluyendo mapas, fotografías históricas y un apartado fundamental sobre su alegre festividad.

Lo triste de la historia es que el libro es una edición limitada, financiada por los propios autores con su propio peculio. ¿La razón? El alcalde Nacho Luna simplemente “les dio el avión” y se hizo de la vista gorda ante el proyecto.

Es una verdadera lástima que, mientras se gasta en logística para eventos que terminan en trifulcas, se le dé la espalda a la preservación de la memoria histórica. Si tiene oportunidad, busque esta obra; es un tesoro cultural que sobrevivió a pesar de la indiferencia oficial.

Por hoy hasta aquí.