Especial

La revolución burocrática de AMLO

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HORA LIBRE

Álvaro Belin Andrade

 

 

Para malpensados como el diputado federal panista, Marko Cortés Mendoza, la designación de coordinadores estatales de programas sociales federales, que ha ordenado el presidente electo Andrés Manuel López Obrador, no solo significará “una tensión innecesaria y el inicio de conflictos con los gobiernos estatales”, sino que además, quienes lleguen a esos puestos (como el caso del todavía dirigente estatal de Morena, Manuel Huerta Ladrón de Guevara, que lo será por Veracruz) se conviertan en posibles candidatos para la próxima sucesión gubernamental.

La verdad es que cualquiera que se perfile para algún puesto federal o local, ahí donde Morena tenga prevalencia, y realice un buen trabajo, tiene posibilidades de enfilarse hacia alguna candidatura, incluso a Gobernador o Presidente de la República. Nadie debe sentirse engañado con la elección mayoritaria del 1 de julio: los votantes le dieron a López Obrador la autorización para realizar los cambios que considere necesarios, sobre todo en la estructura de la administración pública federal.

Ello no querrá decir que todas sus medidas serán correctas, adecuadas o, incluso, viables. Lo señalado por el coordinador del PAN en la Cámara de Diputados adelanta la relación que se establecerá entre el próximo gobierno federal y la oposición: “el nuevo gobierno está enviando pésimas señales en torno a una renovación del poder político en México porque se perfila a convertirse en un gobierno hegemónico de control absoluto como en el viejo régimen”.

Y es posible que así sea en los casos de gobernadores de distinto partido, porque  en los casos en que los gobiernos locales sean del mismo signo, como en Veracruz, podemos anticipar una creciente intervención del Presidente de la República en las decisiones locales. No de otra manera pueden interpretarse las declaraciones del gobernador electo Cuitláhuac García Jiménez, al regresar de la Ciudad de México, de que se cumplirán al pie de la letra los lineamientos de austeridad y comportamiento ético que les leyó AMLO en la reunión del miércoles. Derivado de ello, si algún funcionario de su gabinete fuera señalado de corrupción o tráfico de influencias, sería separado del cargo para que se realicen todas las investigaciones requeridas.

Por cierto, en esa reunión a la que asistieron los senadores y diputados federales electos, salieron los puntos nodales del trabajo legislativo que tendrán que cumplir:

1.- Reducción de sueldos de altos funcionarios y eliminación de privilegios, mediante la reforma del artículo 127 Constitucional. El senador Pablo Gómez será quien encabece esta iniciativa de reforma, pues ha sido el que la ha impulsado.

2.- Creación de la Secretaria de Seguridad Pública. Esta dependencia, desaparecida en el gobierno de Enrique Peña Nieto, será encabezada por Alfonso Durazo.

3.- Eliminación del Fuero a todo nivel. Mediante la reforma al artículo 108 Constitucional, el Presidente podrá ser enjuiciado por corrupción y delitos electorales; además, eliminará el fuero a todos los funcionarios.

4.- Reforma para considerar delito grave (sin derecho a libertad bajo fianza) la corrupción de servidores públicos, el robo de combustible y el fraude electoral.

5.- Ley de Ingresos y Egresos para 2019.

6.- Reforma para trasladar el Estado Mayor Presidencial se agregué a la Secretaria de la Defensa Nacional.

7.- Revertir el reciente decreto de privatización del agua, impulsado por el presidente Enrique Peña Nieto.

8.- Modificar o revocar las leyes de la Reforma Educativa, en coordinación con el próximo titular de la SEP, Esteban Moctezuma.

9.- Garantizar el derecho a la educación pública y gratuita en todos los niveles.

10.- Establecer el mecanismo de consulta para la revocación del mandato y eliminar trabas en los procedimientos de referéndum populares para garantizar la democracia participativa.

11.- Aumentar el salario mínimo al doble en la zona fronteriza del norte del país.

  1. Ajustar leyes y reglamentos que permitan organizar el marco jurídico para la eliminación de la burocracia excesiva. Reagrupación de trabajadores al servicio del estado. Eliminación de las Delegaciones Federales. Creación de las Coordinaciones Estatales Federales.

 

Andan mal los asuntos del PAN

 

Destaco aquí la opinión de un amigo, José Alfredo Cobos León, para quien el PAN no solo perdió el Gobierno del Estado y el control del Congreso local, sino que lo que más le duele es que perdieron la impunidad y puede haber varios huéspedes en Pacho Viejo.

Para colmo, a 12 días del tsunami político del 1 de julio, las fracturas internas y divisiones se hacen evidentes después del fracaso del yunismo en Veracruz. Ha trascendido que el pasado miércoles 4 de julio, Miguel ángel Yunes Linares se reunió con Julen Rementería, próximo senador veracruzano, para solicitarle el apoyo y maniobrar “por el bien del PAN” la destitución inmediata del actual dirigente Pepe Mancha Alarcón, por su insostenible y evidente corrupción, y rescatar a su hijo Miguel impulsándolo a la dirigencia estatal del blanquiazul.

Le habría argumentado, escribe Cobos León en su perfil en Facebook, que se corre el riesgo de continuarse fraccionado por las escisiones dentro del PAN, producto de la derrota en la elección a gobernador y diputados federales y la pérdida del control de la Junta de Coordinación Política en el Congreso del Estado, donde ya se prevé que los morenos llegarán a ajustar cuentas por todos los agravios. Y es que huele a auditorías y revisión del presupuesto de la legislatura.

Se dice que buscará la dirigencia estatal panista el “Chapito» Joaquín Guzmán Avilés quien, además, ha externado estar harto de la presencia de su competencia caciquil en Pánuco de los 3RG (Ricardo padre, Ricardo hijo y Rodrigo García), y quiere blindarse contra una auditoría a la Sedarpa que pondría en evidencia su propia corrupción en la dependencia en la que es titular.

Por otro lado, ha reaparecido y busca también dicha nominación por la dirigencia estatal el exdiputado federal por Huatusco y enemigo político de MAYL, Víctor Serralde.

Y regresando a la reunión entre Yunes y Julen, se sabe que este último, por los nexos de corrupción con Mancha, descartó brindarle el apoyo al gobernador e incluso le reclamó airadamente el nulo apoyo a su candidatura al Senado, la traición a Ricardo Anaya, así como que dejó a su suerte a candidatos a diputados federales y locales de la fallida coalición por México al Frente. Julen dijo que Pepe Mancha debe continuar al frente del partido.

Tras la estruendosa derrota de Miguel Ángel Jr., el gobernador Yunes se sabe ya sin apoyos en el CEN del PAN, ya que la traición a Anaya fue evidente y los seis gobernadores del llamado grupo “Goban», que ya están con AMLO, lo han desconocido y descobijado, Javier Corral y el expresidente Calderón tampoco lo respaldan, y Moreno Valle aún por sus raíces priistas y su pasado Elbista lo pensará dos veces antes de aliarse o pactar con él.

Todo parece indicar que el panismo debe agradecerle a AMLO, ya que con su triunfo en las urnas y la derrota de los Yunes del estero, paradójicamente ahora pueden deshacerse del yunismo  y recuperar nuevamente su partido a nivel estatal y nacional.

 

Comentarios: belin.alvaro@gmail.com

 

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