LAS SEMIFINALES QUE ESCRIBIERON HISTORIA

las-semifinales-que-escribieron-historia
Comparte

La historia de los Mundiales ha sido escrita, en gran medida, por sus semifinales. Estos son los partidos que, por su calidad técnica, dramatismo y épica, han quedado grabados como las actuaciones más legendarias antes de llegar a la gran final:

Italia 4 – 3 Alemania Federal (México 1970)

Conocido como el “Partido del Siglo”. Tras un 1-1 en los 90 minutos, la prórroga fue una locura: se marcaron cinco goles en 30 minutos. Fue un despliegue de resistencia física, intercambio de golpes y una intensidad emocional que nunca se ha vuelto a repetir con tal magnitud.

Francia 3 – 3 Alemania Federal (España 1982)

La primera semifinal de la historia que se definió en penales. Francia, liderada por Michel Platini, dominaba el encuentro, pero Alemania remontó con el espíritu indomable que siempre los ha caracterizado. Además del drama del marcador, el partido quedó marcado por la brutal colisión entre el portero alemán Harald Schumacher y el jugador francés Patrick Battiston, una de las imágenes más polémicas del futbol mundial.

Argentina 1 – 1 Italia (Italia 1990)

El drama de jugar contra el anfitrión. En el estadio San Paolo de Nápoles, la casa de Diego Armando Maradona, Argentina eliminó a la Italia de Baggio y Schillaci. La tensión fue insoportable hasta llegar a los penales, donde Sergio Goycochea se consagró como el héroe que silenció a todo un país, llevando a la Albiceleste a su segunda final consecutiva.

Brasil 1 – 7 Alemania (Brasil 2014)

Más que épica, fue un evento histórico y traumático. En el estadio Mineirão, Alemania desmanteló a la selección anfitriona con una eficiencia brutal, anotando cuatro goles en apenas seis minutos. Fue un momento que cambió la historia del futbol brasileño y demostró cómo un equipo puede colapsar emocionalmente ante la presión de su propia afición.

Croacia 2 – 1 Inglaterra (Rusia 2018)

La épica de la resiliencia. Inglaterra se adelantó temprano y parecía tener el control, pero Croacia, liderada por un Luka Modrić exhausto tras haber jugado prórrogas en octavos y cuartos, remontó con un futbol de toque y corazón. El gol de Mario Mandžukić en el tiempo extra selló la primera final en la historia de la nación croata.