MORENA estaría organizando un engaño electoral

Por Edgar Hernández*
@LíneaCaliente
Rápido que pasa el tiempo.
Un nuevo ciclo electoral está por venir cuando hacia finales de año se den a conocer las bases que definirá rumbo de la sucesión gubernamental de 2030.
Habrá de sucederse la renovación legislativa que de nuevo legitime, a la mala, a Morena o lo ponga en el dintel del basurero de la historia.
Ya desde ahora la maquinaria electoral chaira fue puesta en marcha en dos vertientes: vía “Servidores de la Nación” y la preparación del esquema del manipuleo del voto vía soborno o el legendario algoritmo.
Utilizarán la misma medicina aplicada en 2024 cuando sorpresivamente el candidato de la coalición, Pepe Yunes, de ir 32 puntos arriba, cae estrepitosamente en cuestión de horas ese inédito 2 de junio.
Ya desde las 10:30 de la mañana de esa fecha fatal se empezó a percibir una ligera alteración en el ritmo de la votación en favor de Pepe. La curva triunfadora de repente se detuvo.
Hacia mediodía sorpresivamente ya estaba 6 puntos abajo y ese tan extraño como sospechoso cero votos en la casilla de Perote donde votó con su familia y simpatizantes, despertó serias sospechas de fraude.
Notable que esa misma mañana fuera de la escuela donde se había instalado la casilla, grupos de hombres con mochila cruzada estaban pagando el voto en favor de Morena hasta en 9 mil pesos.
¿Quién no se dobla ante tamaña oferta?
A las 6 de la tarde ya se sabía que su propia plaza la había perdido por paliza vía “zapato” -no aparecieron su voto ni el de su familia- y hacia las 2 de la mañana, de acuerdo al PREP, la muestra algorítmica mostraba a Pepe 36 puntos debajo de Nahle, una paliza que traducida en votos era de casi un millón de sufragios.
¿Por qué tan desmesurado el aplastamiento?
Lo que siguió fueron dimes y diretes, Pepe -en la cima de la simpatía, arrastre y respaldo ciudadana- estaba derrotado, mientras Nahle que ni campaña había hecho, solo se paró en un par de lugares en donde fue recibida con rechiflas o llegaba a hacer el ridículo al confundir a los héroes patrios con habitantes de los poblados que visitaba.
En paralelo a nivel nacional también se consumaba el aplastamiento moreno a la oposición en donde los villanos fueron el INE y su maquinaria de conteo en favor del mandato obradorista de la mano del chantaje de los programas sociales y apoyos económico a la gente de la tercera edad.
Fue un brutal descalabro nacional que en Veracruz se acentuó por el arribo de una fuereña de dudosa reputación al máximo cargo de elección popular de la entidad y porque la fiesta cívica de horas atrás se había convertido en funeral.
En 2018, con el arribo nacional del Peje y hacer de una vaca gobernador como dirían los clásicos, consecuencia del hartazgo priista, se transformaba en una maquinaria fraudulenta de insospechados alcances.
Hoy nos quieren repetir la dosis.
Conjugar 2027 con 2029/2030 para volver a arrebatar la gobernabilidad a la mala.
Sin embargo, no será tan fácil ya que las condiciones sociales, políticas y económicas son diferentes.
Ejércitos demócratas de defensores del voto están puestos y dispuestos a defender las trincheras electorales; los nuevos aspirantes y los que de nuevo intentarán, como es el caso de Pepe Yunes.
Y lo más importante.
Irán del brazo de la inconformidad ciudadana a la cual le quedó muy claro que el poder en manos de Morena solo ha servido para abrir la puerta a delincuentes de cuello blanco, a los Carteles y al saqueo de las arcas.
Nuevas batallas están por venir y si Morena vela armas, la oposición ya las trae al hombro. Hoy, la primera intención es desparecer al INE y crear un nuevo árbitro imparcial.
Tiempo al tiempo.
*Premio Nacional de Periodismo