
México envejece más rápido de lo pensé, así lo dictan los resultados de Encuesta Intercensal 2025 del INEGI, a nivel nacional, reveló que el país alcanzó los 130.9 millones de habitantes. El estudio revela un freno histórico en su ritmo de crecimiento. La edad mediana de los mexicanos subió de 29 a 32 años en solo cinco años, mientras la tasa de nacimientos cayó a 1.9 hijos por mujer.
En un contexto donde la mitad de los hogares del país depende de programas sociales, pensiones o remesas para subsistir, el bono demográfico que alguna vez prometió impulso económico se agota rápidamente.
Estas son las consecuencias de gobiernos que no atendieron a los jóvenes con una mayor cobertura educativa de calidad, tampoco se aplicaron a la generación de empleos, para impulsar el crecimiento económico y el desarrollo social para mejorar sus condiciones de vida. Pero, no. Prefirieron destrozar la estructura educativa desarticulando los programas que dieron resultado, y metiendo mano a su presupuesto con fines electorales, con la estrategia destructora y distractora de la “nueva” escuela mexicana. Solo recuerde los más recientes titulares de la SEV. Amén de la disminución presupuestal en las universidades e instituciones culturales.
Veracruz registraba en 2020, 8. 06 millones de habitantes, 5 años después bajó a 7.9 y la edad mediana escaló hasta los 34 años. A la drástica caída en los nacimientos y a la salida de más de 80 mil veracruzanos al extranjero. El estado sufre una crisis silenciosa que impacta directo a las familias, con el desplazamiento forzado por la inseguridad. Veracruz no solo pierde jóvenes que emigran por trabajo, sino también familias que cambian de municipio para huir de la violencia.
Esta combinación de factores golpea con fuerza la vida cotidiana de Coatepec. En nuestro municipio, con poco más de 97 mil habitantes, la edad mediana llegó a los 35 años, superando el promedio. Coatepec se consolida como una comunidad de adultos y adultos mayores donde más del 52% de las familias sobrevive gracias a apoyos del gobierno, jubilaciones o envíos del extranjero. Con el peligro y consecuencias que esto conlleva. El resto vive en informalidad o desempleo.
El INEGI ubica a Coatepec, junto con municipios como Poza Rica y Minatitlán, entre los puntos del estado donde las personas abandonan su patrimonio o cambian de barrio debido a delitos como la extorsión o la inseguridad. La violencia altera el mapa de nuestros barrios y deja viviendas vacías, mientras la población que se queda demanda más servicios médicos, agua y espacios público para una población cada vez mayor.
Frente a esta realidad, el trabajo del INEGI es la brújula indispensable para el diseño de políticas públicas reales y para la planeación urbana.
Gobernar no es administrar a ciegas, resolviendo problemas a medida que estallan, solo genera caos en el tráfico, escasez en el suministro de agua y colapso en los servicios básicos. Nadar de muertito, no es gobernar.
A REZAR AL SANTO PATRÓN
Es buena ocasión para encomendarnos a San Jerónimo. En sus festejos, celebremos para conservar las tradiciones, aplaudir a los arqueros que con su arte y fe llevan las ofrendas a los templos en una verbena popular que aplaude su esfuerzo de cargar en sus hombros el Arco, la manda es otra forma de cargar las carencias que tenemos que superan día a día, sortear baches, tráfico, e inseguridad. Reinventarse para sobrevivir sin seguridad social.

Vayamos a la celebración antes que los mayordomos se agoten, antes que desaparezcan las manos artistas que elaboran las figuras con hojas de cucharita y otros ornatos. Veremos si los fuegos pirotécnicos estallan en el cielo anunciando la llegada del Santo Patrón a casa o respetan las normas del ayuntamiento.
A ZAPATEAR AL JAROCHODROMO

El domingo 27 de septiembre es fiesta jarocha en el pueblo mágico, que se viste de gala cada año para bailar al ritmo de la “Bamba”, “La vieja” por las calles del centro histórico, rostros de felicidad, impecables guayaberas hacen juego con el paliacate rojo, su inseparable sombrero de cuatro pedradas, acompañando orgullosos a las damas que desfilarán con elegantes vestidos blancos, con su blusa clásica con pasamanería y tocados de filigrana. Este domingo reforzaré el amor de ser orgullosamente veracruzano al entonar el “Veracruz” del flaco de oro.
Por hoy hasta aquí.








