PRESENTAN AL BARTRA ‘EXTRANJERO PROFESIONAL’

Agencia Reforma
Ciudad de México 24 abril 2026.- Para el antropólogo Roger Bartra, la extranjería es un oficio que se ejerce a conciencia, como una forma de mantenerse libre e independiente ante las tentaciones de rendirse al pensamiento colectivo.
Ésta es una de las tesis que se ensayan en el libro El oficio de ser extranjero. Reflexiones sobre el viajar (Anagrama), presentado este viernes en la Fiesta del Libro y la Rosa, en el Centro Cultural Universitario.
Aunque su autor no pudo estar presente por motivos de salud, el ensayista Jesús Silva-Herzog Márquez, conocedor de su obra, disertó sobre las ideas claves de este libro, que no es ajeno a los intereses longevos de Bartra.
“Yo creo que el libro que tenemos aquí enfrente, El oficio de ser extranjero, es como una manera en que se abre una vertiente nueva de las ideas, de las obsesiones incluso, que podemos nosotros registrar en la obra de Roger Bartra”, comenzó Silva-Herzog Márquez.
Una de ellas, expuso, es el concepto de identidad, entendido como una trampa que encierra a las personas en aquello que se supone que constituye al “nosotros”, como lo expuso en La jaula de la melancolía (1987).
Tras la lectura de una diatriba en contra del acto de viajar escrito por la filósofa estadounidense Agnes Callard, Bartra reflexionó sobre sus propios trayectos y, sobre todo, sobre el lugar desde donde escribe.
“Roger se da cuenta de que él había estado escribiendo durante mucho tiempo, y que había pensado durante mucho tiempo, desde la experiencia del que se escapa de su lugar, del que se escapa de su casillero en todos esos sentidos: el casillero de la ideología, de la militancia, de la nacionalidad, del territorio”, apuntó.
“Me parece que lo que es fabuloso del libro es que es el libro de un hombre que está marcado por el exilio, el exilio de sus padres, que se siente cotidianamente, casi se siente profesionalmente extranjero; vive muy gozosamente esa condición.
“Es decir, esa extranjería no es amarga en ningún sentido. No es añoranza de aquello que perdieron mis padres, aquello que yo quiero recuperar, aquello que yo quiero defender porque es lo mío, es mi casa, es mi tierra, es mi lenguaje, sino que el gran gozo es estar ahí donde uno no pertenece”, expuso.
Este oficio de ser extranjero ha sido vital para que Bartra configurara el método con el que analiza todo lo que lo rodea.
“Yo creo que lo que se ve en el libro es que la extranjería se convierte en un método de examen, se convierte en un esfuerzo por establecer una distancia entre lo que veo yo y el entorno. Y ésa a mí me parece que es una medida de salud intelectual muy profunda”, elogió Silva-Herzog Márquez.
“Que el intelectual no pronuncie, y no puede pronunciar nunca, la palabra ‘nosotros’; que debe ver siempre las cosas de manera individual frente a lo que hay alrededor, y no dejarse seducir por ningún tipo de pertenencia”.
A través de disertaciones sobre sus viajes a lugares como Alemania, Venezuela y China, Roger Bartra ofrece en este nuevo libro, a través de su condición de extranjero, una forma de entender el por qué de los muy diversos intereses que ha expresado en sus libros.
“¿Quién puede combinar en una trayectoria intelectual las curiosidades de Bartra? Que son, desde el modo de producción capitalista en el campesinado, hasta los modos de dominación política, el exocerebro, los chamanes, los robots, la Inteligencia Artificial, el salvaje, los ajolotes¦”, enlistó el también ensayista.
“La verdad es que es admirable la vastedad de sus curiosidades y de los aportes en cada uno de esos dominios”, concluyó.
Ya disponible en librerías, El oficio de ser extranjero. Reflexiones sobre el viajar se presenta como un elogio del pensamiento intelectual que, al no sentir arraigo en ningún sitio, termina por ser independiente de los nacionalismos que pueden llegar a atarlo y encasillarlo.