Especial

Repudio a los Yunes

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APUNTES

Manuel Rosete Chávez

 

“Cero tolerancia pero a las ocurrencias de improvisados”

Mario

 

 

 

Desde hace ya muchos años el desfile del primero de mayo, día del trabajo, ha servido como caja de resonancia de las inconformidades de la sociedad y oportunidad para reclamar mejoras laborales. Los tiempos en que los contingentes de trabajadores marchaban orgullosos luciendo uniformes nuevos que sus líderes sindicales les regalaban, con enormes mantas en las que se exhibían leyendas de agradecimiento al gobierno por los aumentos salariales otorgados en la revisión de sus contratos colectivos pasaron a la historia.

 

En aquellos tiempos, al término de la parada cívica, los trabajadores acudían a un tragantín con suficiente beberecua lo que daba el toque festivo al día que terminaba en un bailongo o, mínimo, una juerga, pero sabrosa.

 

El malestar social contra el gobierno comenzó a surgir cuando la creación de nuevos empleos se detuvo y los incrementos salariales se redujeron a porcentajes mínimos o, de plano, a cancelarse por falta de liquidez de las empresas y del propio gobierno.

Ahí comenzaron las protestas que se combinaron con los asuntos político-electorales; comenzaron a registrarse actos de represión policiaca en contra de los trabajadores inconformes y muchos decidieron no participar más en ese desfile, en defensa propia.

 

En gobiernos como el de Fidel Herrera Beltrán, un ególatra demagogo como el actual gobernante, acarrearon miles de campesinos para que participaran en el desfile y se simulara una concurrida parada cívica. Los hombres del campo, de huaraches y humildes vestimentas, junto con sus familias, venían a la capital del Estado a pasear a cambio de una torta, un boing y un plátano, más cincuenta pesos… Para ellos valía la pena venir a caminar por la calle de Enríquez, a bordo de un camión pagado por el gobierno.

 

Esta vez, ayer, lo que pudimos ver y padecer fue un exagerado bloqueo de las calles de la ciudad, todo el primer cuadro, incluyendo muchas por donde no pasa el desfile y jamás ha pasado pero lo importante era aparentar, desde la madrugada, que habría un gran desfile, el último por cierto que preside el gobernador Yunes Linares, y para quienes vivimos en esta ciudad todo fue un desmadre para trasladarnos de un lado a otro de la ciudad porque los oficiales y las rejas que pusieron lo impidieron.

El evento duró, dice el góber, más de cuatro horas, y participaron más de 57 mil trabajadores provenientes de distintos puntos del estado, o sea, acarrearon gente para venir a rendir culto al gobernante en su último contacto con los pocos veracruzanos que conservan un empleo en este sufrido estado.

Y como los grupos de trabajadores que vinieron a Xalapa fueron seleccionados cuidadosamente, solo pasaron frente al palacio y punto, cumplieron. No así en el puerto de Veracruz donde el joven alcalde Fernando Yunes Márquez, recibió expresiones de repudio por la obsesión del gobernante de heredar el cargo a su hijo, los trabajadores jarochos con su florido lenguaje repudiaron los intentos de instaurar en Veracruz una monarquía.

 

Trabajo bien remunerado: Pepe Yunes

 

Desde Tihuatlán, donde estuvo ayer en su tercer día de actividades de campaña, José Yunes Zorrilla se comprometió a encabezar un gobierno que permanezca cerca de los trabajadores, el cual tendrá un claro objetivo: darles trabajo y sustento en un marco de reivindicación y protección a sus derechos fundamentales. El candidato de la coalición “Por un Veracruz Mejor” a la gubernatura sostuvo un encuentro con ciudadanos del norte del estado en la Unidad Deportiva “Francisco de Jesús Ortiz Yorio” de Tihuatlán.

Pepe Yunes aprovechó el marco de la conmemoración del Día del Trabajo para, junto a los obreros veracruzanos, reiterar su apoyo a la clase trabajadora. “Queremos un estado que resuelva los problemas de pobreza y marginación. Pero, ¿cómo se resuelven de manera real? Una despensa o un programa asistencial los resuelve un momento. Pero los problemas se resuelven con trabajo bien remunerado, que permita ingreso a las familias para que puedan resolver las necesidades elementales por las que se angustian muchos veracruzanos todos los días”.

Aseguró que en su gobierno habrá trabajo para esta región y se recuperará el dinamismo económico. “Así haremos frente a la pobreza. Ésta es mi propuesta, aquí en Tihuatlán, con los materialistas y los transportistas”, puntualizó.

 

La inseguridad no es un juego

 

Entendemos que los chamacos toman a broma las cosas y no son tan formales como los adultos, sobre todo los que a temprana edad llegan a tener mucho sin haber hecho esfuerzo alguno, todo porque papi les dio bien o mal habido, pero le dio en abundancia. No saber valorar las cosas es resultado de tener sin merecer.

Por eso no nos extraña que el joven candidato de los panistas, de los contados perredistas que quedan en Veracruz y de los mercenarios dantistas, al gobierno del estado, Miguel Ángel Yunes Márquez, tome a broma eso de la inseguridad que se vive en la entidad, que ha costado la vida a miles de paisanos y mantiene en la zozobra a quienes habitamos este solar patrio, diga que sabe cómo resolver el problema, hable de mantener las fuerzas del ejército mexicano y la Marina en Veracruz, funde una nueva policía, destine mil millones de pesos (desde que Duarte robó 70 mil millones, hablar de miles es cosa fácil, como si estuvieran en las arcas a disposición de cualquier mozalbete), pero lo más cañón, que nos salga con que encargará a Rudolph Giuliani, el súper policía neoyorkino que logró imponer cero tolerancia en la ciudad que gobernó terminando de tajo con la terrible inseguridad que había en Nueva York, al que después Marcelo Ebrard, siendo regente del gobierno capitalino se aventó la puntada de traerlo para que le hiciera un diagnóstico y de ahí imponer el “cero tolerancia en el DF”, pero que se tuvo que regresar a su tierra porque aquí le robaron la cartera y todas sus pertenencias en un asalto callejero cuando hacía un recorrido por el mercado de La Viga.

Don Giuliani debe andar por los 95 años, y a esa edad ya no está para asesorar a nadie, menos hacer un programa para acabar con la delincuencia en Veracruz, lugar que no conoce. Eso es una tomadura más de pelo para los veracruzanos de parte de los Yunes, como la que nos hizo Miguel Ángel Yunes Linares cuando nos prometió acabar con la delincuencia en seis meses.

Ahora, su hijo el candidato nos quiere apantallar con traer, en su catafalco, al señor Giuliani para que pensemos que con el solo nombre los zetas, los Jalisco nueva generación y todos los carteles que operan en la entidad con la impunidad que el gobierno les permite, van a salir huyendo porque ahí viene el viejito Giuliani junto con los cuatro fantásticos, los súper héroes y la mujer maravilla a corretearlos.

Por favor, más seriedad en eso de plantear proyectos para resolver nuestros más graves problemas. Lo de la inseguridad es muy serio. A ellos (los funcionarios y los Yunes del estero) no les preocupa porque están bien cuidaditos pero nosotros, los ciudadanos comunes, quienes somos víctimas de la delincuencia organizada y desorganizada a cada rato, sí merecemos respeto, más cuando se trata de convencernos para dar el voto. No somos ni “ingenuos” como ya nos dijo una vez este joven, ni retrasados mentales.

 

De traidor no lo bajan

 

En opinión del secretario general de la delegación D-I-IV de Jubilados de la sección 56 del SNTE, Rodolfo Suárez Castellanos, el actual gobierno no ha presentado las denuncias por el saqueo que existió durante la pasada administración de Javier Duarte en el Instituto de Pensiones del Estado (IPE), y señaló que sin las denuncias no es posible que las autoridades procedan contra quienes dañaron las arcas del IPE, por lo que los actuales gobernantes no están cumpliendo con prometido.

“El problema que tenemos ahorita es que Yunes no hizo nada por el IPE, no hay una sola denuncia contra Javier Duarte y nosotros lo único que pedimos es que los fondos del IPE regresen al IPE pero si no hay un procedimiento penal o administrativo no podemos avanzar”, aseguró.

Suárez Castellanos consideró una “traición” por parte del actual gobernador Miguel Ángel Yunes Linares, que no haya dado seguimiento a los problemas que han señalado que existen en el Instituto de Pensiones. Consideró que los recursos de dicho Instituto no han sido restablecidos, con lo que provoca problemas para las personas que forman parte del mismo y que deben cobrar sus pensiones.

“Yo creo que Yunes traicionó a todos los jubilados porque no habilitó nada para seguir la denuncia penal, no está entregando al IPE el dinero que le corresponde”, indicó.

Inclusive, comentó que en el actual gobierno se ha incrementado el faltante en 4 mil millones de pesos “y por todo, 15 mil millones de pesos (…) ni siquiera nos toma en cuenta”, comentó molesto el maestro.

 

Reflexión

 

Más que preocupado anda el diputado federal Jorge Carvallo Delfín, quien según se enteró, será procesado por el asunto de la venta de medicamentos falsos. Ya estuvo en Xalapa buscando los “apoyos” necesarios para estos casos, con la chequera bien abierta, pero lo rechazaron porque el asunto le viene desde Los Pinos.

Escríbanos a mrossete@yahoo.com.mx 

 

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