00:00 PM
Sáb, 1 ago

SOBREVIVEN AL HURACÁN 

Comparte

El cine mexicano estrena una joya de puro terror y valentía en altamar, recreando la pesadilla del monstruoso ciclón que azotó las costas.

La pantalla chica y el mundo del espectáculo nacional se encuentran con el Jesús en la boca tras el estreno de Contra el huracán, una superproducción que llegó a las plataformas digitales para removernos las entrañas y recordarnos la furia desatada de la naturaleza. La cinta está inspirada en hechos reales sumamente dolorosos, reviviendo el infierno que padecieron aquellos valientes que se quedaron atrapados en medio del devastador ciclón Otis en las costas del Pacífico mexicano.

Bajo la batuta del director Jorge Michel Grau, la historia nos sumerge en un drama desgarrador protagonizado por los jóvenes talentos Benny Emmanuel y Kristyan Ferrer. Ambos actores se meten en la piel de un par de medios hermanos que, a pesar de traerse corajes atorados y una relación familiar hecha pedazos, se ven obligados a unirse para no terminar tragados por las olas gigantescas y los vientos huracanados de categoría 5 que destrozaron todo a su paso.

Para lograr este realismo que te deja con los pelos de punta, la producción no escatimó en gastos ni en sudor, armando un proyecto titánico en el que participaron cerca de 800 personas y tres años enteros dedicados exclusivamente a los efectos visuales. Se construyó un enorme estanque especial y se utilizaron barcos de ocho toneladas acompañados de ventiladores industriales gigantescos para replicar la furia destructiva del meteoro en los foros de los Estudios Churubusco y en las playas de Acapulco.

Pero ojo, que la película no se queda solamente en el susto y la acción de alta intensidad, sino que le tira duro y directo a la realidad social de nuestro país. Los protagonistas abordaron cómo las desigualdades económicas marcan el destino de la gente humilde ante las tragedias, recordándonos que mientras unos sufren las consecuencias sin protección alguna, otros miran desde lejos los estragos de la desgracia.

Detrás de cámaras el sufrimiento también estuvo a flor de piel para el elenco, pues las jornadas de grabación fueron verdaderas pruebas de resistencia donde terminaron empapados, golpeados y hasta con infecciones en los oídos. Benny Emmanuel confesó que tuvo que meterse de urgencia a clases de natación antes de saltar a las gélidas aguas mecánicas del set, demostrando que el profesionalismo pesó más que el miedo.

Related Posts