ZORRO RANCH: EL “PUNTO CIEGO” DE LOS CRÍMENES DE EPSTEIN

- Autoridades de Nuevo México reabren investigación ante denuncias de asesinatos, violaciones y una escalofriante “granja de bebés” en el rancho del financiero.
El rancho “Zorro Ranch”, propiedad del fallecido Jeffrey Epstein, finalmente está bajo la lupa de la justicia.
Tras años de ser ignorado por las autoridades, nuevos testimonios y archivos desclasificados del FBI han revelado horrores que superan cualquier leyenda urbana: desde el presunto asesinato de dos jóvenes extranjeras enterradas en las colinas, hasta un plan eugenésico para crear una “granja de bebés” con el ADN del pedófilo.
Una Comisión de la Verdad en Nuevo México, liderada por la legisladora Marianna Anaya, busca justicia para las víctimas locales e indígenas que fueron ignoradas durante décadas.
Documentos recientes sugieren que Epstein eligió este lugar por su aislamiento y cercanía con laboratorios científicos para darle un aire de “legitimidad” a sus experimentos.
Incluso existen correos de ex empleados que ofrecían videos de abusos a cambio de bitcóins y confesaban prácticas sexuales violentas que terminaron en tragedia.
Aunque el rancho fue comprado en 2023 por el político texano Don Huffines, quien lo rebautizó como “San Rafael Ranch” para convertirlo en un retiro cristiano, los equipos forenses ya comenzaron a inspeccionar el terreno.
El temor a que las pruebas hayan sido borradas con el tiempo es grande, pero la determinación de las sobrevivientes ha logrado que el caso, cerrado abruptamente en 2019, hoy sea la prioridad número uno del estado.