Abel Quezada Calderón: el dibujante del humor
Abel Quezada Calderón: el dibujante del humor

Quienes
tuvimos el enorme privilegio de leer el periódico Excélsior de los años sesenta y principios de los años setenta del
siglo pasado, cuando dicho diario informativo de circulación nacional era
dirigido por el prestigiado periodista Julio Sherer García, recordaremos
perfectamente que en unas de las páginas editoriales aparecía una bella
caricatura elaborada por Abel Quezada Calderón. El tema de dichos dibujos en
blanco y negro, siempre fue acerca de la vida política y de los políticos
mexicanos de esos tiempos. Era siempre un espacio dedicado a la denuncia,
acompañado de un texto escrito mordaz de dicho autor.
Esta
introducción viene a colación para señalar que, en el año de 2018, los
empresarios de los libros en México, a fin de conmemorar El día nacional del libro, que se celebra cada 12 de noviembre,
editaron el libro El mejor de los mundos imposibles (México 2018, Ed. Asociación
Nacional del Libro, 158 p.). Inicialmente dicho libro se publicó en Nueva York
en el año de 1963, durante una estancia que el autor hizo en aquel lugar.
Después en México bajo el sello editorial de Joaquín Mortiz, encontró otra
nueva reedición. Igual que en sus cartones diarios en Excélsior, en éste libro aparecen todos sus personajes inmortales:
Gastón Billetes, el Charro Matías, el Tapado, el obrero explotado y el
campesino pobre, etc.

Tal y
como lo menciona en el prólogo el escritor Jesús Silva-Herzog Márquez: “Abel
Quezada fue un escritor que dibujaba y que retrataba a México de la manera más
fiel”. El libro se divide en 6 apartados: Las artes vivas, Peligros de la vida
moderna, Intriga política, Sueños de color de rosa, Dibujos para mis niños, y
Tres cuentos cortos. Utilizó magistralmente la ironía, la narrativa, la fábula,
el comentario, pero sobre todo el humor venenoso, “donde atrapa a su víctima
exagerando su facción más prominente”. A pesar de los años que han pasado desde
su aparición, éste libro no pierde actualidad, sobre todo en lo que se refiere
al viejo ambiente político tradicional que se niega a morir en nuestros días.
En la
presentación de éste libro, Abel Quezada sueña con la unificación de todos los
continentes, al igual que en la América cree que debe estar unificada, donde
exista paz y trabajo para todos sus habitantes. Pero la cruda realidad es otra
y lo dice: “de todos modos continuamos adiándonos los unos a los otros,
luchando pueblo contra pueblo, raza contra raza, creencia contra creencia, muy
parecido a lo que acontecía con los guardadeños de Arriba y los guardadeños de
Abajo, y muy parecido también a lo que ocurría en la Edad de Piedra”. Consiga
éste libro, que por cierto es gratis. Pero vale la pena reír un rato.