Línea Caliente

DIF, envenena a sus empleados para obligarlos a renunciar

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Línea Caliente

 

Por Edgar Hernández*

 

¡La ambición por el poder y el dinero ha llevado a Morena a situaciones extremas!

 

Verónica Aguilera Tapia es toda una pieza de museo.

Es la imagen y representación más exacta de la vieja política chicharronera plagada de corruptelas, arrogancia y un autoritarismo que reya en el envenenamiento para aquellos colaboradores del pasado que no quieran irse “por las buenas”.

En realidad Verónica nunca quiso ser directora del DIF ya que su sueño dorado era ser diputada local y en la siguiente, alcaldesa del puerto de Veracruz.

Llega a la institución por rebote ante las torpezas de la candidata natural, Ana Miriam Ferraez, a quien mata su lengua. Llega a instancias del diputado Ricardo Exome Zapata y recomendación del mecenas de Morena, Oscar Agustín Lara Hernández, empresario, ex banquero y actual propietario de “Promotoría de Fianzas Villa Rica”, un expanista y también diputado local, que financió parte de la campaña de Cuitláhuac García.

Así, tras su llegada, Verónica inicia una feroz purga en contra de los grupos incrustados, el de Miguel Angel Yunes y el de Ana Miriam Ferraez, quien había llegado de avanzada a posesionarse de las posiciones clave.

 

Ello desata una lucha intestina a la que se suma su novatez en la materia, el no saber qué es trabajar para la institución más noble que tiene un gobierno y lo peor, confrontarse con el sindicato.

Trabajadores del Sindicato DIF llamaron el 12 de marzo, al gobernador Cuitláhuac García Jiménez, para que interviniera y observara la conducta de Verónica Aguilera Tapia a quien acusan de “malos tratos, ordenar descuentos de sueldos, manejar los recursos con abuso y discreción que están afectando la imagen de la institución”.

La petición se hizo por escrito, sin embargo, no hubo respuesta.

Ello dio lugar a que Verónica redoblara sus actitudes despóticas y de abierta arbitrariedad.

Así, con maniobras legaloides y el auxilio de sus áreas jurídica y de recursos humanos, lleva a cabo en el día a día la “Operación Limpieza”.

La inició con el despido de buena parte del personal de confianza; luego la reducción del salario de los sindicalizados en abierta violación al contrato laboral y más tarde cortó de tajo toda remuneración adicional, al tiempo que dispuso de una nómina secreta en donde se preferencia a sus aliados.

Todo en un marco de groserías –al fin jarocha-, malos tratos, palabras altisonantes y actitudes despectivas. Y es que para esta delicada dama todos los empleados DIF –excepción hecha de su grupo- son una punta de “guevones”.

La actitud atrabiliaria de esta dama ha llegado a tal que existen serias sospechas de envenenamiento por comida y enfermedades sorpresivas de personal indeseable. Es el caso de Yolanda “N”, empleada de confianza de la anterior administración- quien fue convocada a una comida por la titular, al cuyo final tuvo que ser hospitalizada de emergencia por ingerir comida contaminada.

En otro orden de señalamientos.

Poco cuidado se ha tenido con los niños que protege el DIF. Los “Centros Asistenciales de Medio Camino y Niño Migrante” prácticamente se quedaron sin presupuesto, al quedar al descubierto que los recursos se están desviando a otros rubros.

Y fresco aun en la memoria queda la cauda de imprudencias de la titular del organismo  al publicar en sus redes sociales fotografías de menores bajo proceso jurídico que se encuentran resguardados por el estado de la posada de la casa hogar Conecalli, lo cual dio lugar a que la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) de Veracruz abriera una queja contra la directora del DIF al violarse el derecho a la intimidad, la protección de imagen de los niños y niñas y sus derechos humanos.

 

Ello al igual que las repetidas denuncias de maltrato a los niños y abusos sexuales.

 

Pero eso le vale madre a Verónica.

Ella va por la alcaldía abandonando toda responsabilidad al frente del DIF, institución a la que no solo no le sabe, sino desdeña ya que lo suyo es la grilla, la pelea por la alcaldía de Veracruz donde pasa buena parte de la semana.

Por ello el creciente desorden en la institución.

Lo último ha sido la revelación en la asignación de responsabilidades a gente de Morena sin preparación alguna.

Es el caso del Centro de Rehabilitación e Inclusión Social de Veracruz, en donde designó a funcionarios que no cuentan con el perfil adecuado para desarrollar las tareas asignadas.

Una investigación realizada por el periodista Antonio Sánchez revela que con un “salario exorbitante Ixchel Ayoatzin Monteagudo Domínguez, subdirectora del Centro Estatal para la Detección y Atención del Autismo, quien tiene la Licenciatura en Psicología, no cuenta con cédula profesional, lo que es importante para continuar con la certificación del CRISVer”.

Otros casos más son:

Angélica María Guzmán Vázquez, subdirectora de Gestión y Control de Recursos, quien es la administradora del CRISVer, quien tiene una Licenciatura en Derecho, pero no cuenta con cédula profesional.

Angélica Montano Fernández, jefa de Enseñanza e Investigación, quien no cubre el perfil solicitado ya que se requiere ser Médico y contar con una Maestría en Enseñanza Médica, mientras que ella cuenta con la Licenciatura en Derecho.

Edgar Zavaleta Flores, Subprocurador de Atención Jurídica Familiar, Albergues y Centros Asistenciales de Niñas, Niños y Adolescentes es un caso singular qué se viola Ley respectiva y se violenta el derecho a las niñas, niños y adolescentes ya que por género el cargo le corresponde a una mujer.

Venustiano Martínez Castillo, coordinador de Valoración y Tratamiento en el turno vespertino del CRISVer, y quien fuera jefe de la Jurisdicción Sanitaria Número V de Xalapa, sí cuenta con el perfil para ocupar dicho cargo, pero pesa sobre sus espaldas con indagatoria ministerial respecto a la conformación de empresas fantasma que recibieron recursos del sector salud sin otorgar a cambio un servicio. La denuncia de esta fichita está radicada en la entonces Procuraduría General de la República desde el año 2014.

Ese es el DIF de Verónica, una panista toda la vida con importante actividad empresarial quien solo desea ser alcaldesa de Veracruz.

Tiempo al tiempo.

 

*Premio Nacional de Periodismo

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