DON MOI: 72 AÑOS DANDO BRILLO A LA HISTORIA DE COATEPEC

Moisés Rivera Guzmán Y MÚSICOS 72 AÑOS BETUNERO
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Fotos Paulino Velasco

Coatepec, Ver., 1 de mayo de 2026.- Este Día del Trabajo, Coatepec celebra la admirable trayectoria de don Moisés Rivera Guzmán, conocido con cariño como “Don Moi”, quien cumple 72 años como betunero, consolidándose como el más longevo de su gremio.

A sus casi 91 años de vida, Don Moi es un personaje emblemático del Parque Miguel Hidalgo, donde ha sido testigo de la transformación social, cultural y arquitectónica del municipio. Originario de Mazatepec, localidad de Acajete, nació el 4 de septiembre de 1934 y desde niño visitaba Coatepec para trabajar en el corte de café junto a su madre. Fue a los 20 años cuando decidió establecerse definitivamente en este Pueblo Mágico e iniciar su oficio como bolero.

Sus primeros pasos los dio en el antiguo “Crucero”, donde cobraba apenas 80 centavos por boleada. Con el paso del tiempo, se trasladó al parque central, donde en 1959 comenzó a ofrecer sus servicios por 1.50 pesos, atendiendo principalmente a hombres que buscaban dar brillo a su calzado en una época donde el uso de zapatos era predominante.

A lo largo de siete décadas, Don Moi ha sido testigo de la evolución de Coatepec, desde calles sin pavimentar hasta los cambios en el emblemático parque central. También formó parte activa de la vida sindical, afiliándose primero a la C.R.O.C. y posteriormente a la C.T.M., participando durante años en los desfiles del Día del Trabajo.

Más allá de su oficio, destaca que su mayor logro ha sido sacar adelante a su familia y brindar educación profesional a sus tres hijos. Actualmente, continúa trabajando con entusiasmo, es reconocido como un ejemplo de vitalidad.

Con sabiduría, Don Moi comparte su secreto de vida: no beber, no fumar, evitar conflictos, mantener la alegría, agradecer cada día y vivir plenamente.

Como parte de esta significativa celebración, en su puesto ubicado en el Parque Miguel Hidalgo se realizó un convivio en su honor, donde familiares, clientes, compañeros y transeúntes se reunieron para felicitarlo. La música no faltó, así como el tradicional pastel, en un ambiente lleno de alegría y reconocimiento para quien se ha convertido en un símbolo vivo del trabajo y la constancia en Coatepec.

Su historia no solo da brillo a los zapatos de generaciones, sino también al corazón y la identidad de Coatepec.

Muchas Felicidades