Bitácora Política

El abuso de la “Consultitis”

Comparte

 

 

 

 

  • Se sospecha que las decisiones ya están tomadas y aprobadas previamente
  • Se podía adivinar cuál sería la respuesta a las preguntas de la segunda consulta
  • Porque no se pidió opinión a la ciudadanía sobre la política de “perdón y olvido”

 

Por Miguel Angel Cristiani G.
Que bueno que el próximo gobierno federal de Andrés Manuel López Obrador esté consultando a los ciudadanos de este país, sobre las acciones de la administración federal, lo malo es que se puede caer en el abuso de la “consultitis” y en consecuencia poco a poco la gente -el pueblo diría aquel- se vaya desanimando a participar.
Sobre todo, cuando existe la sospecha de que las consultas a la ciudadanía, no son más que una tomada de pelo, porque la decisión sobre los programas y acciones de gobierno ya están aprobadas y acordadas.
Así ocurrió con la primera consulta ciudadana, sobre la mejor ubicación para la construcción del aeropuerto internacional, que se va a dejar a medio construir en Toluca para llevarlo a la base aérea en Santa Lucia en el estado de México. La decisión, que por cierto provocó una caída millonaria en la bolsa de valores, además de una mala señal para los inversionistas nacionales y extranjeros, ya estaba tomada y casi anunciada desde ende nantes.
Ahora, de acuerdo con los resultados de la Consulta Ciudadana sobre programas prioritarios del próximo gobierno dados a conocer este lunes, pues la mera verdad, creo que era innecesaria, porque solamente se necesitan dos centímetros de sentido común para adivinar cuál sería la respuesta del pueblo participante, que ya fue menor que en la primera encuesta.
Solamente en el caso de la construcción del llamado Tren Maya, se ha manifestado alguna abierta oposición por los vecinos de los lugares por donde pasará, porque temen que afecten sus terrenos, pero de ahí en fuera, se trata de una mayoría abrumadora.
Porque quién no va a estar a favor de que se construya el llamado Tren Interoceánico para desarrollar el Istmo de Tehuantepec.
O en que se construya una refinería en Dos Bocas Tabasco para producir las gasolinas caras que tenemos que importar del extranjero.
Otra pregunta absurda es la plantación de árboles frutales y maderables en un millón de hectáreas, solamente el Ecoloco estaría en contra.
Igual por otorgar becas y capacitación laboral a 2.6 millones de jóvenes que no estudian ni trabajar.
Quien puede estar en contra de que se aumente la pensión para adultos mayores de 68 años, solamente los que tenemos 65 y que ahora tendremos que esperar hasta dentro de tres años.
O que se entreguen becas para los estudiantes del nivel medio superior de escuelas públicas
Quien puede oponerse a que se otorgue una pensionar a un millón de personas con algún tipo de discapacidad
El acceso a la atención médica y medicinas para la población que no cuenta con servicios de salud
Y la décima pregunta de la consulta sobre ofrecer la cobertura gratuita de internet en carreteras, plazas públicas, centros de salud y escuelas.
Pensamos que no era necesario convocar a la población -que por cierto participó en menor número- aunque los organizadores aseguran que fueron más porque fueron más las preguntas- que al final de cuenta eran innecesarias.
Si me hubieran preguntado, les hubiera dado las respuestas con mucho gusto.
Porque ya se anuncia la siguiente consulta popular, ahora sobre la formulación de la hasta el momento llamada Constitución Moral, que habrá de contener los lineamientos de conducta que se recomendará seguir por la ciudadanía.
Las consultas ciudadanas, si son necesarias y saludables, pero cumpliendo requisitos y procedimientos que hasta ahora han estado ausentes, lo que le resta méritos y validez.
Porque, por ejemplo, se podría haber consultado sobre la política de “perdón y olvido” para todos los corruptos que han delinquido desde los últimos sexenios.
Pero ahí está el detalle, falta de experiencia o capacidad de parte de quienes elaboran las preguntas para ser incluidas en las consultas.
Porque de otra manera, pareciera como que se está induciendo las respuestas y al final de cuentas solamente se trata de justificar políticas públicas que ya están decididas de antemano.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *