
EUSEBIO

Jerónimo,
estridón es tu cuna
las lenguas tu alma mater
de la biblia, los libros sagrados,
con tu pluma iluminaste.
Otras etnias conocieron el mensaje
un moderno Prometeo, por el papa,
autorizado.
Distancias, mares, lluvias y vientos
desafiaste
tu cansado paso
en esta tierra se detuvo.
Desde tiempos franciscanos
te venera Coatepec;
santo, patrón del pueblo, vigía,
intercesor de los que sufren
doctor del conocimiento
de los leones buen amigo.
Hombre de ternura infinita
la virtud de la templanza, tu coraza
a los placeres mundanos renunciaste
a contemplar la luz de la fe te consagraste.
De mil caminos peregrino
semillas de conocimiento
en los vientos esparciendo
con espíritu indomable
con la fe como estandarte
con fuerza de carácter
sin temor a equivocarte.
Un día, el mundo se oscureció
y naciste a la luz de la vida eterna
donde el tiempo está ausente
y la vida terrenal, nada es.
Pilar eterno de la iglesia,
Agustín está contigo, Ambrosio
y Gregorio Magnol.
Cuatro santos en el cielo
es constante su simposio
Jerónimo Eusebio
el que en una cueva habitó
del serrano Coatepec,
patriarca llegó a ser.