LIBERTAD DE EXPRESIÓN

Por Rafael Rojas Colorado
Uno de los derechos fundamentales del ser humano es expresar libremente sus ideas, manifestarlas cuando sea necesario, sin temor alguno a sufrir alguna represalia. Pues el hombre que es libre de espíritu, sabe sembrar sus ideales en el corazón de los demás, es un libertador de imposiciones, de discursos demagógicos que encadenan y someten a los que prefieren callar, al que es incapaz de protestar y solo mantiene la esperanza de que alguien los libere.
Fuerzas opuestas intentan detener, encarcelar, intimidar, silenciar y mutilar el derecho de la libre expresión; pero las alas de la libertad, poseen respeto, dignidad y responsabilidad, nadie las cortará.
En nuestro país se instituyo el día de la libertad de expresión en el año de 1951 por el presidente de México, licenciado Miguel Alemán Valdez y los editores de los distintos medios de comunicación impresa. Han transcurrido 75 años y todavía no somos libres de verdad. Existen dominios que busca a toda costa perturbar la libertad; no les conviene o no desean que los ciudadanos sean verdaderamente libres, que piensen, decidan y actúen por voluntad propia; que cada residente luche por sus derechos y cumpla con las obligaciones que tiene asignadas, pero que también reciba a lo que tiene derecho. Ser libre es ser responsable, pues la justicia y la libertad están fundamentadas en un código de ética que se debe de cumplir y respetar. Siempre se debe de hacer uso del valor civil en busca de equidad, el respeto por el trabajo, sobre todo el periodístico y todo medio de comunicación, que sufre las consecuencias por informar arriesgando la misma la vida. Esto último es intolerable y jamás se aceptará. El hombre nació libre y así debe de vivir hasta el último día de su existencia.
Este siete de junio es el día dedicado a la libertad de expresión, es un día en el que se reconoce la labor del periodista que cotidianamente, y en cualquier circunstancia, está buscando la noticia para mantener informada a la comunidad, enfrenta los riesgos, es un guerrero, un apóstol, un obrero de la palabra, de la información, su espada es la pluma, el corazón su valor y el espíritu las alas para volar que lo difieren de los demás. Ese es el comunicador social, el mismo que ha caído en la batalla cotidiana en cumplimiento de su deber. El que hoy se recuerda y a su memoria le acercamos el perfume de las flores y la eterna gratitud. También es el que está presente irguiéndose valerosamente para continuar combatiendo con la palabra mudada en letras por un mejor mañana, por una sociedad más justa, sin ataduras y mucho más libre. rafaelrojascolorado@yahoo.com.mx