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Agencia Reforma

Ciudad de México 9 mayo 2026.- Especialistas alertan que adelantar más de un mes las vacaciones escolares agravará el rezago educativo de México, ampliará desigualdades y trasladará a las familias mayores costos y cargas de cuidado infantil.

Oda a la ignorancia

Enorme galimatías en la que se metió el Secretario de Educación Pública, Mario Delgado, con su publicación el jueves 7 de mayo en X: “¡Tenemos noticias!”. ¿Qué noticias? Recorte de cinco semanas del calendario escolar 2025-2026. Además, lo hizo con el respaldo de los Secretarios y Secretarias de educación de todas las entidades del País. La foto que engalana la sorpresiva noticia con los titulares de las autoridades educativas, la mayoría con una enorme sonrisa, quedará grabada para siempre como la foto de la ignorancia nacional. ¿Cómo? ¿Los responsables de la educación y el aprendizaje sonríen y aplauden una de las peores decisiones de política educativa en la historia del País? Es una foto para un museo.

Es conocimiento generalizado que México enfrenta un serio problema de aprendizaje; la niñez y la juventud mexicanas presentan deficiencias significativas en el conocimiento. Cuando en México se medía el nivel de aprendizaje con instrumentos nacionales, se evidenciaban fuertes deficiencias en matemáticas, lectura y ciencias. En los 22 años en que México ha participado en la evaluación internacional PISA, organizada por la OCDE, se ha ubicado consistentemente en el último lugar entre los países de la OCDE en lectura, matemáticas y ciencia. De acuerdo con la OCDE <https://www.oecd.org/content/dam/oecd/en/publications/reports/2025/09/education-at-a-glance-2025_c58fc9ae/1c0d9c79-en.pdf>, el 41% de los mexicanos entre 25 y 34 años tiene estudios inferiores a la preparatoria, lo que contrasta fuertemente con el promedio de la OCDE, que es del 15%.  En la última prueba PISA de 2022, que evalúa a los jóvenes al término de la educación básica, es decir, a los 15 años, México se ubicó en el último lugar, empatado con Costa Rica y Colombia, en matemáticas, lectura y ciencia, entre 37 países participantes. Por ejemplo, en matemáticas, ningún estudiante mexicano logró colarse en el nivel de desempeño más alto, mientras que casi el 66% se ubicó en los cuatro niveles de desempeño más bajos de un total de nueve.

¿Qué tan grave es la decisión? Gravísima. No evidencia un total desconocimiento por parte de las autoridades educativas de la función educativa, sino que muestra una total carencia de liderazgo, y que intencionalmente daña el desarrollo cognitivo y emocional de la niñez y la juventud.

Entre los factores asociados al aprendizaje que mejor explican y predicen la caída académica de los estudiantes se encuentran las vacaciones de verano. Las largas vacaciones de verano desconectan a los estudiantes de los procesos formales y estructurados para el desarrollo de habilidades. Esto quiere decir que el promedio del aprendizaje en México caerá, sin duda alguna. Pero para regar sobre mojado, la misma evidencia sostiene que los más afectados serán los más pobres. ¿Por qué? Porque las familias de mayor ventaja socioeconómica siempre aprovechan las vacaciones para enviar a sus hijos a cursos de verano, a talleres especiales de cualquier índole, a viajar, a museos y a realizar visitas culturales por México y por el mundo. En tanto, los hijos e hijas de familias pobres están destinados a quedarse en casa, a estar en redes sociales, en plataformas de entretenimiento, con más pantallas y con actividades de muy baja inversión cognitiva y emocional.

México no estaba entre los países con menos semanas ni días de clases regulares. Es más, en primaria y secundaria, el número de días de enseñanza al año para el ciclo escolar 2025-2026 es de 185, un poco por encima de la OCDE, que es de 183 (en 2023). Sin embargo, con esta reducción de 27 días hábiles, el calendario se reduciría a aproximadamente 158 días. Esto coloca a México, por el plumazo de una persona, ayudado por una treintena más, en la posición más baja en el estudio formal de la educación básica. La mala educación y, además, la falta de educación son el mejor camino hacia la ignorancia.

La decisión de Delgado ocasionó un reclamo generalizado en los medios sociales con reacciones abrumadoramente negativas, porque no sólo se trataba de una afectación a la educación de la niñez y juventud del país, sino de un cambio de vínculo con las familias, que, tanto en México como en el mundo, cuentan con la escuela no sólo para enseñar letras y números, sino para cuidar a los niños mientras mamá y papá realizan otras actividades para que todo el aparato socioeconómico del País funcione.

Parece que a la Presidenta Sheinbaum no le gustó la jugada; ahora tanto ella como su Secretario de Educación hablan de que se trata de una “propuesta”. Veremos cómo enfrentan el tsunami de críticas. Con toda seguridad, el Secretario de Educación hará maromas para, al final, atenuar o corregir el desaguisado.

Aun y con la corrección, el daño está hecho; sobre todo para el aparato gubernamental de México, por su falta de liderazgo, y, por supuesto, para la NEM, al mostrar con todo cinismo que lo que menos importa es el interés superior de la niñez.

En el fondo, la decisión de Delgado y sus colegas envió un mensaje perverso: la flojera es más importante que el estudio. “¡Vámonos de fiesta, de pachanga, de tertulia, de agasajo, tronemos las matracas, gritemos goooooool!”. Total, el estudio, el trabajo serio, el esfuerzo, la dedicación pueden esperar hasta el siguiente ciclo escolar. Este es un R.I.P. para la NEM: malos libros de texto, cero evaluaciones educativas, poca formación magisterial, bajo presupuesto y mal asignado, programas de estudio cuestionados y, ahora, el “broche de oro”: cero en liderazgo. A veces la política no funciona.