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Agencia Reforma

Ciudad de México 29 abril 2026.- Ante las secuelas por la disputa entre cárteles, los sinaloeneses anhelan recuperar la tranquilidad, su economía y sobretodo dejar de ser considerada una sociedad narca, advierten especialistas.

¿Se jodió Sinaloa?

Una economía destrozada por la crisis de inseguridad.

Entre marzo de 2024 y marzo de 2026, se perdieron 22 mil 877 empleos formales en Sinaloa, según la información del IMSS. En ese lapso, 80 mil jóvenes sinaloenses tuvieron necesidad de incorporarse al mercado laboral.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del Inegi, la calidad de los empleos también se redujo. Entre diciembre de 2024 y diciembre de 2025, desaparecieron 75 mil puestos de trabajo de tiempo completo, y aumentaron los de tiempo parcial, de menos de 15 horas. Los pequeños establecimientos dejaron de emplear a 38 mil personas, los grandes a 15 mil y los medianos a 2 mil. Creció en 40 mil la cantidad de personas ocupadas en micronegocios, por su cuenta.

Una debilidad autoprogramada de las instituciones de seguridad pública

El presupuesto de la Fiscalía de Baja California en 2026 es de 795 pesos por cada habitante; la de Guanajuato, 735; de Sonora, 826; CDMX, 993; Quintana Roo, 1 mil 345. El de la Fiscalía de Sinaloa, 397 pesos.

Por cada peso que el Gobierno de Sinaloa dedica a su policía estatal, el de Guanajuato invierte 3 pesos 37 centavos; el de Baja California, 1.68; el de Durango, 3.42; el de Yucatán, 23.91.

El presupuesto por cada habitante del Poder Judicial en Morelos es de 445; en Guanajuato, 445; en Yucatán, 475 pesos; en Durango, 432 y en Baja California, 561. En Sinaloa, 309.

Una intervención federal que no tranquiliza

El 84.4 por ciento de los habitantes de Culiacán tiene miedo, se sienten inseguros de vivir aquí. En Mazatlán, 79.5 por ciento, según Inegi. En septiembre de 2024, al inicio del Gobierno de Claudia Sheinbaum, la percepción de inseguridad era de 55.7 por ciento en Culiacán y 40 en Mazatlán. Se ha deteriorado 28 y 40 puntos porcentuales, respectivamente.

De octubre de 2022 a diciembre de 2023, según Caminos y Puentes Federales (Capufe), el aforo de las casetas de Culiacán fue de 4 millones 98 mil vehículos. En el periodo similar, ya bajo la política de la Presidenta, el aforo fue de 2 millones 774 mil. Los ciudadanos no han vuelto a circular en las carreteras como antes.

Culiacán quiere dejar de ser una sociedad narca

Solo el 9 por ciento de la población de Culiacán quiere que la narcopandemia se solucione mediante el triunfo de un grupo que derrote a los contrarios y tome el control total, según encuesta de la consultora Lexia. La mayoría, 51 por ciento, quiere ley, no pacto.

El 70 por ciento responde que los sinaloenses ya no deberíamos regresar al pasado, sino que deberíamos buscar una paz verdadera. El 75 por ciento de los ciudadanos considera que la violencia y el miedo actuales salen más caros que los beneficios que pueden traer las actividades ilegales.

Una sociedad desarticulada

El 64 por ciento considera que está dañada la unión, la sociedad se fracturó, “estamos divididos y cada quien jala por su lado”. El 62 por ciento no tiene confianza en los medios de comunicación, el 58 no confía en los sacerdotes y el 51 tampoco en los grandes empresarios.

Solo el 13 por ciento considera que hay un líder que pueda unir a la sociedad para exigir paz. Solo el 7 por ciento puede mencionar un nombre. Quien recibió más menciones, 4 por ciento, fue el Obispo. Mientras que el Gobernador fue valorado como ese líder, por solo, 0.52, medio punto porcentual, y los partidos por, 0.13, trece décimas de punto porcentual.

Una clase política inferior

Los acusados son el Gobernador y sus propuestas de sucesión, su primo y su ahijado, y los mandos de la Seguridad Pública, militares algunos. Son el proyecto de la Cuarta Transformación para pacificar y desarrollar Sinaloa. Ningún morenista ha cuestionado nunca a Rocha.

El futuro de Culiacán y Sinaloa depende de la capacidad de la sociedad para unirse y resolver nuestro problema común que es ser una sociedad narca.

Reconstruir la economía legal, sustituir las actividades ilegales, refundar las instituciones de Seguridad Pública.

La tarea es construir el movimiento social que una a la sociedad, defina las metas, esclarezca la estrategia, asigne tareas y motive para emprender la larga marcha.