RAFAEL ROJAS-PLUMAS COATEPEC
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El sol ilumina el día,

 La luna la noche,

Tu recuerdo mi alma

Desde aquel triste día

Que de mí te despediste.

Como vagabundo deambulo por las calles

Sin perseguir rumbo alguno

Solo el viento, caprichoso,

Me acerca el perfume de tu piel,

La luz de tus ojos, la miel de tus labios,

La textura de tu voz.

Ninguna de estas maravillas

Que me vistieron de felicidad

Se han perdido en el olvido,

Amor mío, en cada día y en cada instante,

Te extraño.

OJEDA TERESO

Su letra fue poca

Grande su corazón

Su nombre se oyó

Cantar, en la verde

Sierra de Oaxaca.

Mató a carrancistas

Por su rancho quemar

Y otras cosas más.

Héroe de su región

Por ser hombre de ley

El viento su nombre

E historia acerca,

Pues en las montañas

Sus hazañas yacen

Igual en Miahuatlán.

HOLOCAUSTO

La tarde palidece

 La alcoba en penumbras.

Manos inquietas

Recorren la piel de su amada

Por toda su geografía femenina.

El compás del viento,

Victorioso, danza en cada minuto.

Deseos y respiración entrecortada

Irrumpen la quietud del silencio.

Los dos cuerpos desnudos

Se bañan en las aguas del placer

Y como frágiles uvas

Los erguidos pechos de la musa

Amenazan con reventar

En ese holocausto ardoroso

Que acaba de comenzar.