COATEPEC, PUEBLO MÁGICO VIVO

Coatepec entra en su etapa de mayor efervescencia turística. La cartelera para estas vacaciones es, por decir lo menos, robusta: desde la XVII edición del Festival Internacional de la Orquídea en el Salón Texin, con Colombia como invitado y la majestuosidad de 40 mil flores, hasta la consolidación de eventos que refrescan la economía local, como la cuarta edición del Festival de la Nieve y la sexta del Festival de la Cerveza Artesanal.
A esto se suma la columna vertebral de nuestra identidad, la Procesión del Silencio, que cumple 15 años de haber sido iniciada por el Padre Javier Fontaine y que hoy, bajo la coordinación del Padre José Luis Ortiz Gómez y el Consejo de Rectoría, es una experiencia mística que la población ya ha hecho suya.
Es digno de reconocer que las nuevas autoridades del Ayuntamiento den continuidad a estos proyectos que emergieron en otros gobiernos y desde la iniciativa ciudadana. Esa voluntad política de no “sepultar” lo que funciona solo por venir de otras gestiones es un síntoma de madurez que se destaca. Sin embargo, es deseable que esta colaboración no se confunda con una toma de atribuciones.
El papel de un gobierno moderno es ser un facilitador, el engranaje que permite que la sociedad civil y los promotores independientes operen con libertad. Resulta fundamental que las autoridades apoyen estos eventos, pero que eviten colgarse de esfuerzos, patrocinios y méritos que pertenecen legítimamente a los organizadores y a la comunidad en su afán de protagonismo.
Querer centralizar todo bajo un liderazgo que a veces parece inexistente en la práctica, pero muy presente en la foto, solo debilita la confianza ciudadana. Los festivales y las tradiciones de fe pertenecen a quienes los trabajan y los viven, no a quien corta el listón con recursos públicos.
Se agradece que el Ayuntamiento por fin entienda que lo bueno debe seguir. Solo falta que comprendan que ser el anfitrión que presta el espacio no te convierte en el autor de la obra. A este paso, no duden que pronto podrían emitir un comunicado adjudicándose la creación de la flor de la orquídea o reclamando el milagro de convertir el agua en cerveza artesanal.
Por hoy hasta aquí.