PEDRO PEÑALOZA
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Pedro Peñaloza

“Un cínico es una persona que conoce

 el precio de todo y no le da valor a nada”.

Oscar Wilde

Recientemente, reproduciendo los viejos rituales propios de Morena y sus apéndices, en un hotel “fifi”, se llevaron a cabo ceremonias de liturgia electoral para el 2027 mediante el registro de sus candidatos a gobernadores, bajo el nombre de “coordinadores en defensa de la transformación”, quienes dirigirán las campañas en sus entidades, controlarán parte del dinero y definirán los pasos para ungirse como candidatos.

Más allá de ser eventos que promueven la ilegalidad, ya que aún no se inicia el periodo electoral oficialmente, estamos en presencia de la exhibición del músculo de cada candidato, las simpatías con las que cuenta en la dirigencia y su capacidad de cooptación de cada personaje. No olvidemos que la definición de las candidaturas será por supuestas encuestas realizadas con empresas de dudosa credibilidad. Un simple concurso de popularidad, sin ideas, debates o propuestas. Pura simulación que describe lo que es la 4T, una simple agencia de colocaciones compuesta por mafias locales y nacionales.

No podía ser de otra manera, la metodología doméstica del morenismo es aparentemente “democrática”, pero es obvio que las preferencias de la cúpula no pueden ignorarse. El objetivo anunciado por los voceros del oficialismo, de ganar la mayoría de los estados en disputa, se basa en la eficacia del aparato clientelar y corporativo, binomio inherente de un régimen autoritario.

Por supuesto, no debemos olvidar la remisa alianza con la delincuencia organizada que mantienen diversos personajes del oficialismo y que ha sido su bastión económico-electoral. No importa la reiterada negación de la inquilina de Palacio, que no quiere ver el comportamiento de sus camaradas y que sigue pidiendo pruebas, como un recurso protector.

Un elemento central en esta vorágine de poder morenista son las malas cuentas que entregaron en algunos estados que “gobernaron”. De acuerdo con la más reciente Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental del Inegi, de los 17 estados que renovarán gubernaturas en 2027, Morena lidera los nueve con mayor percepción de corrupción hacia su gobierno local. Según dicha encuesta los estados son: Zacatecas, Sinaloa, Baja California Sur, Michoacán, Nayarit, Tlaxcala, Baja California, Campeche y Colima, en ese orden (El Sol de México, Sección República, 25/junio/26).

¿Con qué cara se podrán presentar los candidatos guindas en dichas entidades? No importa. El grado de cinismo que enarbola la llamada 4T es su divisa. La pasarela ilegal fue grotesca. Apostemos a la memoria y percepción de los ciudadanos en los lugares envueltos en una profunda corrupción. Veremos.